*

Ciencias Naturales, Estructura y función de los seres vivos

2° Básico

Los reptiles

Los primeros vertebrados que en verdad conquistaron la Tierra fueron los reptiles. Aparecieron al final de la Era Paleozoica, hace unos 340 millones de años.

Los Evolucionaron de los anfibios, y rápidamente se diversificaron y difundieron a lo largo de la Era siguiente, cuando surgieron enormes formas, como los dinosaurios, que dominaron la Tierra durante muchos millones de años.

Son animales vertebrados que, al igual que los mamíferos, anfibios y aves, están dotados de cuatro extremidades y se les denomina, por esta razón, tetrápodos (cuatro patas), aun cuando las serpientes las han perdido tras un largo proceso evolutivo. Cada extremidad posee cinco dedos que terminan en uñas córneas adaptadas para correr, arrastrarse o trepar. Durante su desarrollo, el embrión está cubierto por una envoltura membranosa que lo protege, conocida como amnios, en cuyo interior se encuentra el líquido amniótico. Al ser esta característica común también a aves y mamíferos, todos ellos reciben el nombre de amniotas.

Los reptiles son animales poiquilotermos; es decir, la temperatura de su cuerpo varía según la que existe en el entorno, ya que no poseen mecanismos termorreguladores. Por esta razón, muchos lugares de la tierra con temperaturas extremas no han podido ser colonizados por los reptiles.

La piel de estos animalitos presenta una capa externa córnea, gruesa y con escamas que los protegen de las agresiones y de la desecación o deshidratación. Efectivamente, estas escamas les permite mantener su humedad corporal y vivir en lugares secos, aunque no es muy útil para mantener el calor interno. Por eso mismo dependen del ambiente para calentarse; pero a pesar de ser conocidos como animales de sangre fría, una vez calentados por el sol pueden llegar a tener la misma temperatura que las aves o los mamíferos, e incluso superarla.

La osificación de su esqueleto es completa, a excepción del esternón que, en caso de existir, está formado por cartílago.

Su corazón está compuesto por tres cámaras: dos aurículas y un ventrículo parcialmente dividido. El corazón con cuatro cavidades solo aparece en los cocodrilos y se mantiene en aves y mamíferos.

La respiración la efectúan a través de los pulmones, y es bastante más eficiente que la de los anfibios, ya que los reptiles tienen costillas y músculos intercostales que permiten el agrandamiento de la cavidad torácica y la entrada de mayor cantidad de aire.

La mayoría de los reptiles son animales depredadores (hay tortugas herbívoras), algunos de los cuales -como las serpientes- han desarrollado complejas glándulas venenosas capaces de producir elaborados compuestos tóxicos.

Normalmente, los sentidos de los reptiles no son muy buenos, salvo el órgano de Jacobson, que cumple una función olfativa. Sin embargo, una característica importante que poseen es un ojo pineal o tercer ojo, que aparece en el embrión antes que los otros dos, aunque nunca llega a su pleno desarrollo, excepto en el grupo del tuatara de Nueva Zelanda (que analizaremos más adelante). Este ojo se encuentra bajo la piel del cráneo y se comunica con el exterior mediante un pequeño orificio; es muy sensible a la luz pero, no forma imágenes.

Los sexos de los reptiles están separados y su fecundación es interna. Se reproducen por medio de huevos. Los machos poseen órganos copuladores, mediante los cuales se realiza la fecundación. Los huevos son grandes y contienen mucho vitelo (sustancias nutritivas) dentro de cáscaras. Por lo general los ponen, aunque en algunas especies las hembras los retienen hasta que finaliza su desarrollo.

Clasificación

Los reptiles se clasifican en cuatro Órdenes: Escamosos, quelonios, cocodrílidos y rincocéfalos.

Escamosos

Lagartos y lagartijas

Los lagartos son animales capaces de convivir fácilmente con el hombre. Puedes verlos en los jardines, en los árboles y en el campo. De este grupo, las lagartijas son las más conocidas; de hecho, muchas veces habrás visto alguna e incluso habrás intentado capturarla para poder observarla mejor.

El lagarto posee cuatro patas, cinco dedos en cada una de ellas y es muy parecido a los reptiles primitivos. Su largo va desde menos de cinco centímetros hasta los tres metros. ¿Te imaginas si te encuentras con un lagarto más grande que tú? Por si no lo sabes, son capaces de adaptarse a medios tan distintos como el terrestre, arbóreo, subterráneo o acuático. Las patas pueden ser largas o cortas, robustas o delicadas.

El más grande de los lagartos es el monitor; en la India existe uno que se llama dragón de Komodo, y puede llegar a medir tres metros. Es cazador y muy voraz.

Por otra parte, la mayoría de los lagartos y lagartijas tienen una peculiaridad que les permite escapar a las más insólitas persecuciones de sus depredadores. Cuando se ven atacados, se desprenden de su cola (proceso llamado autotomía), la que se queda moviendo violentamente, desconcertando a su atacante e impidiéndoles escapar. Con posterioridad, la cola se regenerará.

Existen sólo dos especies de lagartos venenosos, llamados monstruos de Gila, del Género Heloderma.

La iguana

A este grupo también pertenecen las conocidas iguanas, que seguramente habrás visto más de una vez; o, quién sabe, tal vez tengas una de mascota en tu casa. Por lo general viven en climas tropicales y miden entre treinta centímetros y un metro y medio.

Culebras y serpientes

Las serpientes no tienen patas, su cuerpo es alargado y está cubierto de numerosas escamas. Tienen numerosas costillas y poseen un solo pulmón.

Varias veces en su vida, estos animales deben cambiar su piel (proceso de muda). La nueva piel se forma debajo de la piel vieja, que desechan. La muda comienza por la cabeza hasta desprenderse totalmente de ella. Considerando que las culebras son poiquilotermas, para calentarse se ponen al sol, y cuando este no aparece, buscan un buen refugio donde pasar el frío. A veces se juntan muchas de ellas en el mismo lugar.

Las serpientes son animales carnívoros y se alimentan básicamente de mamíferos, aves, otros reptiles, peces e incluso insectos y huevos. Para localizar a sus víctimas, utilizan más que nada el olfato; siempre se comen animales vivos o recién muertos y se los tragan enteros, partiendo por la cabeza. Pero esto es en los adultos, ya que las crías normalmente comen insectos y otros invertebrados.

La mayoría de ellas viven en tierra firme. Pero hay otras que han escogido el agua como hábitat natural. Las serpientes acuáticas tienen los orificios de la nariz en la parte superior del hocico y poseen la capacidad de cerrarlos cuando se sumergen bajo el agua; para respirar sacan la cabeza y asoman la punta del hocico.

Para reproducirse, las hembras permanecen en el agua y mantienen los huevos en su interior hasta que están listas para dar a luz, aunque existen otras que deben salir del agua para poner sus huevos.

Estos animales pueden medir desde unos pocos centímetros hasta unos cinco o nueve metros de largo. Las más grandes que se conocen pertenecen a la familia de los boídos, y son las llamadas pitones, boas y anacondas. Se alimentan principalmente de aves y mamíferos. Si bien no son venenosas y no suelen atacar al hombre, pueden ser muy peligrosas, por su gran tamaño. Las boas se pueden encontrar en México, Sudamérica y Madagascar, mientras que las pitones viven en África, Filipinas y Australia. La anaconda, por su parte, es la más grande que se conoce, ya que puede llegar a medir nueve metros de longitud. Vive en los ríos Amazonas y Orinoco. Los boídos matan a sus víctimas apretándolas con sus poderoso cuerpo, impidiéndoles la respiración y quebrándoles algunos huesos.

¿Sabías que?

Las serpientes son capaces de engullir presas más grandes que su cabeza e incluso su propio cuerpo, debido a que pueden separar ambas mandíbulas y a la flexibilidad de su cuerpo. A veces, la digestión de las enormes presas puede demorar semanas y hasta meses.

Las culebras chilenas son venenosas, pero no son un peligro para el hombre. Su veneno solo es efectivo para pequeños animales, como roedores, aves y reptiles. Además, la posición de su colmillos impide la inyección del veneno por mordidas superficiales.

Quelonios

Su caparazón se encarga de protegerlos de los golpes, de las malas condiciones climáticas y de sus predadores.

Las tortugas terrestres son muy lentas; incluso no se apresuran mucho en la búsqueda de alimento. En cambio, las acuáticaspueden ser bastante rápidas en su natación. Las tortugas, especialmente las terrestres, pueden pasar largos períodos sin comer sin que les suceda nada malo.

Algunas tortugas llegan a vivir hasta los 150 años.

Forma de vida

Pueden vivir en agua dulce, salada o en la tierra. Normalmente se les llama galápagos a las que viven en agua dulce; simplemente tortugas a las que viven en tierra firme; y tortugas marinas a las que viven en agua salada. Las tortugas terrestres tienen patas robustas y las acuáticas tienen las patas transformadas en aletas.

Las tortugas tienen una hibernación (estado de inactividad) bastante larga, que comienza cuando llegan los primeros fríos de invierno, preocupándose de excavar una cueva en lugar seco donde llegue el sol, para permanecer ahí hasta que viene la primavera.

Las únicas que no lo hacen son las tortugas marinas, aunque se duermen una larga siesta sobre las olas.

El cuerpo de los quelonios es bastante singular; de partida, no tienen dientes y sólo poseen una especie de pico parecido al de los pájaros, con bordes cortantes que les sirven para desgarrar los alimentos. Como el resto de los reptiles, sus patas terminan en cinco dedos con uñas, aunque no todas las tortugas son iguales: las terrestres tienen unos dedos muy cortitos con uñas poderosas; en las de los ríos o pantanos, los dedos están unidos por una membrana; y las marinas tienen dedos cubiertos por piel, que se adaptan para nadar.

La respiración de los quelonios se realiza a través de los pulmones. Poseen una caja torácica muy rígida, por lo que respirar no es tan fácil; prácticamente deben tragarse el aire o engullirlo. Su reproducción, como el resto, es mediante huevos. La hembra es la encargada de depositarlos en una cueva que ella misma cava, la que recubrirá de tierra para protegerlos. Pasarán alrededor de tres meses antes de que nazcan las crías.

El alimento que buscan depende de cada tipo de tortuga. Por ejemplo, la terrestre se alimenta básicamente de hierbas, raíces y frutas; la tortuga de los pantanos come peces, moluscos y crustáceos, los que busca por lo general durante la noche. La tortuga marina, en cambio, que vive en mares tropicales, se alimenta de vegetales.

Cocodrílidos

Viven en países de climas cálidos o muy calurosos, y se les conoce también como saurios o hidrosaurios. Se dividen -según la forma del hocico- en longirrostros (de hocico largo) y brevirrostros (de hocico corto).

Normalmente veremos que los cocodrilos no se mueven con un rumbo fijo. Muchas veces se quedan quietos por horas, pero cuando están en el agua pueden moverse con gran rapidez, ya que son grandes nadadores. También se suelen dejar llevar por la corriente de los ríos y no muestran mucho su cuerpo, dejando a la vista solo los ojos, con los que se dedicarán a buscar a su presa, y las aberturas nasales.

Su reproducción también es por huevos, los que pueden llegar a medir entre cinco y nueve centímetros de longitud. Estos huevos son enterrados en montones de restos vegetales húmedos, que al descomponerse generarán el calor necesario para la incubación, que dura alrededor de siete u ocho semanas. La cría es quien rompe el huevo, utilizando un diente puntiagudo que tiene en la punta del hocico.

Algunos cocodrilos de hocico largo son: el gavial del Ganges que mide seis metros y medio y posee el hocico más largo entre todos sus compañeros. También están los cocodrilos de Indomalasia, el del Nilo y el de Asia suboriental, el de Caribe y muchos otros. A los de hocico corto pertenecen el yacaré, el caimán negro, el caimán del Mississippi y el caimán de China.

Rincocéfalos

Tiene aspecto de lagarto y puede medir hasta 75 cms. de longitud. Vive en la tierra y se alimenta de insectos, moluscos y pequeños vertebrados.

El macho no posee órgano copulador

Este singular reptil es la única especie superviviente de un orden que floreció hace unos 200 millones de años, durante el jurásico. La tuátara, por su tamaño, podría ser confundida con una lagartija.

Este es un animal robusto y de cabeza grande, con una cola poderosa y una cresta espinosa a lo largo del dorso, se diferencia de los lagartos en que tiene un arco óseo en el cráneo, detrás del ojo. Su vida se desarrolla principalmente durante la noche.

Los reptiles chilenos

Saurios

– Lagartija pantera (Liolaemus pantherinus) De color café brillante en el dorso, con cuatro hileras de manchas negras bordeadas por zonas rojizas. La cabeza es más clara, con manchas negruzcas. Alcanza los doce centímetros. Es herbívora, de reproducción vivípara. Habita en las zonas de pajonales (zonas de coirones y pajas bravas) del altiplano de Chile y Bolivia.

– Lagartija rayada nortina (Liolaemus alticolor) Su dorso es de color café verdoso, con una línea ventral negra y dos bandas laterales claras bordeadas de negro. Mide de diez a doce centímetros. Es omnívora (ver glosario), diurna y vivípara. Se distribuye en las altas mesetas andinas de Chile y Bolivia, oculta entre los tolares (arbustos bajos).

– Lagartija de Paulina (Liolaemus paulinae) Tiene las patas cortas. Su dorso es café claro, mientras que su vientre o zona ventral es gris con tintes rojizos. Mide doce centímetros. Vive en los matorrales, sobre todo en el cachiyuyo -una especie de arbusto-, donde obtiene su alimento, conformado por insectos, pequeños coleópteros y moscas. Se ubica en Calama a orillas del río Loa.

– Salamanqueja (Phyllodactylus gerrhopygus) Reptil nocturno que se alimenta de pequeños insectos y emite sonidos similares a los de los anfibios. Es amarillento, con manchas café o negras en el dorso, con la zona ventral blanca. Mide alrededor de ocho centímetros. Puede trepar y correr cabeza abajo por los cielos rasos u otras estructuras, venciendo a la ley de gravedad gracias a las almohadillas que posee en sus patas. Es ovíparo. Pone uno o dos huevos blancos. Vive bajo piedras, grietas de casas viejas o pircas, entre la I y II Región.

– Corredor de Arica (Tropidurus heterolepis) Lagarto que en general es café verdoso, con manchas blancas en el dorso, mientras que la zona ventral es blanca, con una mancha negra cerca de la mandíbula. Se alimenta de crustáceos, otros animales pequeños y algas que se encuentran entre las rocas. Su reproducción es ovípara. La hembra deposita hasta seis huevos blancos, que entierra en la arena bajo las rocas. Habita las zonas arenosas y rocosas del desierto litoral del norte.

– Iguana (Callopistes palluma) Es uno de los lagartos de mayor tamaño presente en el norte de Chile. Mide alrededor de 20 centímetros. Tiene el dorso café, con cuatro hileras de puntos negros bordeadas de blanco. El vientre es rojizo en los machos, y blanco amarillento en las hembras. Se reproduce por huevos, que la hembra pone en una galería bajo tierra. Se encuentra desde la II hasta la VII Región, en zonas de matorrales, hasta los 500 m de altitud.

– Lagarto nítido (Liolaemus nitidus) Es de color café negruzco en el dorso y amarillento en el vientre. También mide 20 centímetros. Son insectívoros y ovíparos. Se encuentra desde la IV hasta la VIII Región, en las zonas rocosas de las cordilleras de la Costa y de los Andes. Está calificado como vulnerable en todo el país.

– Gruñidor del sur (Pristidactylus torquatus) Es un lagarto robusto, de cabeza grande y patas largas y fuertes. Tiene el dorso café rojizo con grandes manchas grisáceas, y el vientre amarillo verdoso. También es uno de los más grandes de Chile, ya que mide alrededor de 20 centímetros. Su cola es más larga que su cuerpo. Pasa la mayor parte de su vida sobre los árboles, donde se alimenta de insectos, sobre todo coleópteros que tritura con sus fuertes mandíbulas. Se aparea en verano. Coloca cinco a seis huevos en la arena suelta, los que eclosionan -nacimiento de las crías- al verano siguiente. Vive entre la VIII y la X Región, en bosques poco densos o en matorrales.

– Matuasto (Centrura flagelifera) También conocida como Phymaturus flagellifer. Lagarto de cuerpo ancho y aplanado. Su piel tiene variados pliegues y una coloración de tintes verdosos. De cola café verdosa con manchas laterales café. Mide alrededor de 17 centímetros. Es omnívoro, consume brotes de pastos tiernos e insectos, y vivíparo. Las hembras paren hasta cuatro crías que no requieren de cuidado paternal. Se distribuye entre Chile y Argentina. En nuestro territorio se encuentra en la zona andina entre las regiones IV y VIII, desde los 1.200 a 3.500 metros de altitud. Esta especie es considerada vulnerable a nivel nacional.

– Lagartija pintada (Liolaemus pictus) Es una especie vivípara de tamaño medio, alrededor de 14 centímetros, de color verdusco. En su dorso presenta una franja ancha café, con una delgada línea negra en el centro. Su vientre es gris, con una pigmentación rojiza en la zona lateral. La cola tiene manchas negras dispuestas transversalmente. Se alimenta sobre todo de insectos, aunque también consume algunos brotes florales y algunos frutos. Pare cinco a seis crías. Se distribuye entre la VIII y la X Región. Habita en lugares boscosos.

– Lagarto de los montes (Liolaemus monticola) Su dorso es café con manchas negras y dos líneas blanquecinas. Los costados son negruzcos con manchas café y blancas. Las patas y la cola son café con pequeñas manchas negras. El vientre es gris claro. Mide alrededor de 15 centímetros. Se alimenta de insectos. Habita entre la IV y X Región, en las zonas de bosque siempreverde de altura.

– Lagartija leopardo (Liolaemus leopardinus) De color café claro con manchas verdes, es frecuente en sectores rocosos, entre las piedras, de la cordillera cercana a Santiago. Se alimenta de insectos. Tiene alrededor de cinco crías.

– Lagartija de líneas blancas (Liolaemus lineomaculatus) Su dorso es gris verdoso, con manchas negras bordeadas de blanco. Los costados están manchados de blanco y negro, y el vientre es de color gris oscuro. Come preferentemente vegetales y ocasionalmente insectos. Es vivípara. Tiene de dos a tres crías. Se encuentra en la Región de Magallanes, en las estepas de coirones.

– Lagartija de Magallanes (Liolaemus magellanicus) Tiene rayas claras en el dorso, sobre fondo café o verdoso. Es omnívora. La hembra pare alrededor de cinco crías.

– Lagarto negro (Ablepharus boutoni poecilopleurus) Es el reptil más abundante de la Isla de Pascua. Es negro, con brillos metálicos verdosos. Desde la cabeza a la cola tiene dos líneas blanquecinas laterales. De hábitos diurnos, se alimenta de insectos. Es ovíparo. Coloca dos huevos amarillentos en cada postura.

Ofidios

– Culebra de cola larga (Philodryas chamissonis) Generalmente es ploma, con barras transversales negras en el dorso y de color blanco en el vientre. Es ovípara. Después de poner alrededor de seis huevos, la hembra los entierra en la arena. Se alimenta de pequeños roedores, de otros reptiles y de insectos. Típica de los valles de Arica, pese a que su distribución es más amplia.

– Culebra de cola corta (Tachymenis chilensis) Se encuentra con cierta frecuencia en la zona central de Chile.

Tortugas marinas

– Tortuga boba (Caretta caretta) Su caparazón es de color café rojizo con algunas tonalidades amarillas, y verdes en el dorso. Ventralmente es amarilla y anaranjada. Se ha encontrado ocasionalmente entre Arica y Coquimbo.

– Tortuga verde (Chelonia mydas) Su caparazón es café verdoso a negro en el dorso y amarillo pálido a blanco en la zona ventral. Se distribuye a lo largo de la costa del océano Pacífico. En Chile se la encuentra hasta Chiloé, aunque ocasionalmente también se han descubierto ejemplares más al sur. Es un visitante habitual de Isla de Pascua. Mide entre 90 y 100 centímetros y pesa entre 113 y 182 kilos.

– Tortuga verde (Lepidochelys olivacea) De color oliváceo claro sobre el caparazón y la región ventral amarillenta. Es más frecuente que las anteriores. Se ha capturado desde el extremo norte de Chile hasta el litoral central, cerca de Valparaíso y San Antonio.

– Tortuga laúd o coriácea (Dermochelys coriacea) Su caparazón es de color negruzco. Ha llamado la atención por el gran tamaño de los ejemplares que se han capturado frente a nuestras costas y por las siete quillas que recorren longitudinalmente el dorso de su enorme caparazón. Puede sobrepasar los dos metros y pesar unos quinientos kilos. Esta excelente nadadora llega especialmente a la costa central.

En invierno, al igual que muchos reptiles, algunas especies de ranas hibernan en las profundidades de lagos y aguas corrientes que no se hielan. Durante la hibernación todos los procesos corporales se atenúan, los latidos del corazón se hacen más lentos y el animal subsiste con las reservas alimenticias acumuladas en su cuerpo.

Reptiles en riesgo

Las siguientes categorías se encuentran en el “Libro rojo de los vertebrados terrestres de Chile”, elaborado por la Corporación Nacional Forestal (Conaf).

– En peligro: especie en peligro de extinción y cuya supervivencia es poco probable si los factores causantes de su estado crítico persisten: Liolaemus gravenhorsti.

-Especies vulnerables: podrían pasar a la categoría “en peligro” en el futuro cercano: Alsophis elegans, Philodryas tachymenoides, Philodryas chamissonis, Tachymenis chilensis, Centrura flagelifera, Callopistes palluma, Liolaemus chiliensis, Liolaemus nitidus, Liolaemus lemniscatus, lagartija Liolaemus fuscus, Liolaemus leopardinus, Liolaemus zapallarensis y Liolaemus kuhlmanni.

-Especies raras: su población es pequeña, por lo que están en cierto riesgo: Velosaura aymararum, Phrynosaura reichei, Pristidactylus audituvelatus, Pristidactylus valeriae, Pristidactylus alvaroi, Pristidactylus volcanensis, Liolaemus paulinae, Liolaemus constanzae, Liolaemus kingi, Liolaemus lineomaculatus, Liolaemus magellanicus, Liolaemus lorenzmulleri, Liolaemus fitzgeraldi, Liolaemus mocquardi, Liolaemus signifer, Liolaemus hellmichi, Liolaemus donosoi y Liolaemus curis.

NOTAS RELACIONADAS