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Flores, Bartolomé

Fue  socio y carpintero de la hueste de Pedro de Valdivia. Se le considera el primer alemán en Chile. Viajó a Chile acompañando a Valdivia en los inicios de la Conquista de Chile, encontrándose presente en la defensa de Santiago. Contrajo matrimonio con Doña Elvira, la hija única del Cacique de Talagante, unión de la cual nació nació su única hija, Águeda Flores, la primera criolla casada en nuestro país.

Nació en 1511 en la ciudad Bávara de Nuremberg. Sus padres fueron Juan Blumen y Águeda Weltzer, por lo que su apellido original fue Blumen, que se tradujo literalmente como Flores al español. Llegó a América hacia 1528, estando primero en la Española y Santo Domingo, y luego en Nicaragua, desde donde viajó al Perú a socorrer a Gonzalo Pizarro.
Allí conoció a Pedro de Valdivia, quien ya se había empeñado en su proyecto de conquista. Flores le prestó 12.000 pesos de oro, 30 yanaconas para su servicio, dos esclavos y caballos.

Incorporándose a la empresa conquistadora, viajó a Chile acompañando a Valdivia en los inicios de la Conquista de Chile, encontrándose presente en la defensa de Santiago cuando la naciente ciudad fue atacada por los indígenas liderados por Michimalonko el 11 de septiembre de 1541.

Aquí contrajo matrimonio con Doña Elvira, la hija única del Cacique de Talagante, lo que le permitiría un rápido ascenso económico. Murió en 1585.

Doña Elvira

En las tierras de su encomienda, Bartolomé Flores dejó una extensión de terreno para que la cultivasen los indígenas que trabajaban para él. Posteriormente, estas tierras dieron origen al pueblo de Talagante. Allí fue donde Flores conoció a doña Elvira, Cacica del lugar y dueña del Valle de Aculeo y del que posteriormente sería conocido como el de la Compañía.

Del enlace de Bartolomé y Elvira nació su única hija, Águeda Flores, la primera criolla casada en nuestro país y heredera de un extenso patrimonio.

La hija de Bartolomé Flores se casó hacia 1570 con Pedro Lisperguer, quien había sido paje de Carlos V. Después de llegar a Chile con García Hurtado de Mendoza, decidió quedarse en el país donde se hizo encomendero y conoció a Águeda, enlace del cual nacieron 8 hijos, entre ellos Catalina, la madre de la famosa Quintrala.

En 1567, Flores donó el molino que poseía en la falda oriental del cerro Santa Lucía al Hospital San Juan de Dios. Dedicado a las labores agrícolas, murió el 11 de noviembre de 1585.

El servicio público y la agricultura

En la época inicial del asentamiento hispano en Chile, Flores ocupó cargos como el de tenedor de bienes de difuntos y procurador de la ciudad de Santiago, por designación de sus compañeros “por solícito y por ser persona de experiencia” (agosto de 1541).

Hacia septiembre de 1549, ya era propietario de varias tierras agrícolas en las cercanías de Santiago: por concesión de Pedro de Valdivia obtuvo la propiedad del Rincón de Moco y las tierras de Quitoa, que eran del Cacique de Talagante, recibiendo además una encomienda de indígenas en esa localidad y otra en Maule. Posteriormente, compró una chacra situada en Quilicura y otra propiedad en Tobalaba, regada por las aguas de la Quebrada de Ramón.