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Fleming, Alexander

Científico inglés, quien junto con Chain y Florey descubrió la penicilina en 1928. Obtuvieron el Premio Nobel, en 1945.

En varios aspectos, la vida de Fleming resulta un buen ejemplo de lo que puede hacer la constancia y el esfuerzo. Nació es Escocia el 6 de agosto de 1881, en un ambiente campestre que hizo de él, desde niño, un naturalista.

A los 14 años, se trasladó a Londres a vivir con su hermano médico, con quien tuvo, inicialmente, la posibilidad de estudiar. No obstante, algunas dificultades económicas lo obligaron a ejercer como oficinista. Esta situación no desanimó al joven Alexander, quien en cuanto vio superada las dificultades económicas, retomó sus estudios, definitivamente, para graduarse de cirujano. En 1906, comenzó a trabajar con Almorth Wright, famoso bacteriólogo de la época.

Al llegar la Primera Guerra Mundial, los heridos copaban cuanto hospital existía y un gran número de ellos fallecía a causa de infecciones. Fleming y su maestro fueron enrolados en el ejército y enviados a formar un laboratorio y un centro de investigaciones. Los horrores que presenció Fleming, lo motivaron a buscar una forma de eliminar a los microbios, que cobraban tantas vidas entre sus compatriotas heridos.

En 1928, observado algunos cultivos de bacterias, se dio cuenta de que la presencia de un hongo parecía haber eliminado a la bacterias. Consiguió aislar al hongo, que identificó como Penicilium notatum, y a partir de éste, logró desarrollar la penicilina.

Para desarrollar un método eficaz que le permitiera aplicar su descubrimiento, se ascoció con los químicos Chain y Florey. Juntos lograron la aplicación de la pencicilina y obtuvieron el Premio Nobel, en 1945.

Fleming mantuvo siempre su modestia y vocación de servicio, y trabajó en el Hospital Saint Mary, hasta que lo sorprendió la muerte. Falleció de un ataque cardíaco el 11 de marzo de 1955, en Londres, sin recibir asistencia médica alguna. Fue enterrado como héroe nacional en la cripta de la Catedral de San Pablo de Londres.

Su descubrimiento de la penicilina significó un cambio drástico para la medicina moderna iniciando la llamada “Era de los antibióticos“, otros investigadores posteriores aportaron nuevos antibióticos, como la estreptomicina utilizada para el tratamiento de la tuberculosis, salvando millones de vidas.