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Lautaro

Lautaro fue uno de los guerreros mapuches más hábiles, capaz de organizar un importante ejército para obstaculizar la conquista española. considerado un excelente estratega, su capacidad de observación fue quizás su arma más efectiva a la hora de enfrentar la arremetida extranjera.

En torno a la figura de Lautaro existen escasos antecedentes sobre su vida y abundan los mitos. Las biografías que hasta hoy existen del valiente guerrero mapuche se han confeccionado gracias a los relatos de los españoles que conocieron de su fuerza y bravura. No es casualidad que uno de los mayores cronistas de la guerra de Arauco, como lo fue Alonso de Ercilla, dedicara algunos versos e hiciera a este personaje protagonista de las aventuras relatadas en su principal texto, La Araucana.

Se cree que Lautaro o Luan-taro (o Leftraru), como era su verdadero nombre, nació cerca de 1534. Su padre, al parecer, fue un cacique mapuche habitante de la zona sur del país, en las proximidades de Tirúa y Carampangue.

Durante su adolescencia, cerca de los 16 o 17 años, fue capturado por los españoles. Desde ese momento fue puesto al servicio de las tropas españolas, desempeñando, específicamente, labores en las caballerizas del mismísimo Pedro de Valdivia. Fue entonces cuando los españoles, al no poder pronunciar su verdadero nombre, lo llamaron Felipe.

No se sabe con exactitud el motivo ni el momento específico en que el mapuche abandonó a los españoles para asumir la conducción de su pueblo.

Se estima que, aproximadamente, en 1553, Lautaro escapó para reunirse con su pueblo y para conformar, luego, uno de los ejércitos más hostiles que hasta ese momento habían enfrentado las fuerzas españolas.

El primer choque de consideración liderado por Lautaro fue la batalla de Tucapel, ocurrida en diciembre de 1553. En ella, el guerrero fue elegido por sus pares para conducir a miles de indígenas y apoderarse del fuerte Tucapel. Una vez cumplida la misión, Lautaro y los demás mapuches permanecieron a la espera de un nuevo contingente español que venía al mando de Valdivia con el objetivo de recuperar este importante punto. Y así ocurrió; a la llegada de las tropas hispanas (que no superaban los cincuenta jinetes) se produjo el enfrentamiento que arrojó como resultado el triunfo de los mapuches y la muerte del conquistador español.

Tras la victoria, Lautaro consiguió el apoyo de otros clanes mapuches que se unieron en la lucha contra los conquistadores. Así, organizó un considerable ejército y, poco a poco, fue admirado por su pueblo. Las tácticas aplicadas en los combates, como botar a los españoles de los caballos con el lazo, facilitaron la victoria.

En la batalla de Marihueñu, ocurrida el 26 de febrero de 1554 al sur de Concepción, Lautaro desplegó todas sus habilidades bélicas, triunfando nuevamente y dando muerte a más de un centenar de hombres del bando contrario, quienes eran comandados por Francisco de Villagra.

Esto también permitió más tarde el ingreso y saqueo a Concepción y la consolidación del liderazgo del toqui.

Posteriormente, se sucederían algunos años en los que los enfrentamientos continuaron; sin embargo, las condiciones cambiarían, ya que algunas pestes y la falta de alimento afectarían y mermarían paulatinamente a la población mapuche.
Lautaro entonces debió reestructurar sus planes de ataque para alcanzar uno de sus principales objetivos: la total expulsión de los españoles de la zona central del país.

Su marcha hacia el norte comenzaría en 1557, alcanzando con facilidad hasta más allá del río Maule. Sin embargo, en un ataque por sorpresa ocurrido el 27 de abril, los españoles le dieron muerte con un certero lanzazo. Se cree que fue traicionado por algunos jefes mapuches, quienes miraban con recelo el liderazgo que Lautaro había impuesto entre los indígenas.

Su muerte no solo significó una importante pérdida para el pueblo mapuche, sino que también caló hondo en la resistencia indígena, desorganizándola y debilitándola.

Glosario

– Confeccionar: Preparar o hacer cosas de entendimiento.

Gran Observador

Los años junto a los españoles no fueron en vano y cada estrategia utilizada por los españoles contra su pueblo fue integrada a los conocimientos bélicos de Lautaro. El uso de las armas, la incorporación del caballo a los combates, las tácticas desplegadas en el campo de batalla para sorprender al enemigo fueron solo algunas de las acciones que más tarde el guerrero le enseñaría a su pueblo, combatiendo de igual a igual con su enemigo. Aprendió también de sus debilidades, desmitificando la creencia mapuche de que los españoles poseían un poder divino que los hacía casi invencibles en las batallas. De esta manera, Lautaro le otorgó confianza a su pueblo.

¿Sabías que?

Lautaro observó que una de las principales DEBILIDADES de los españoles era su reducido número.