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Mozart, Wolfgang Amadeus

Compositor y pianista austriaco, fue el mayor exponente del Clasicismo. Es uno de los músicos más destacados de la historia. Sus melodías han sido fuente de inspiración para artistas del mundo entero.

Johann Crysostom Wolfgang Amadeus Mozart nació en Salzburgo, Austria-Hungría, el 27 de enero de 1756. Su amor por la música prácticamente fue inculcado por sus padres ya que ambos poseían excepcionales cualidades musicales. De esta forma, a los cinco años, Wolfgang ya componía e interpretaba.

En 1762, la familia inició una serie de giras por Europa. Viajó en primer lugar a Munich y a Viena, donde el pequeño y genial artista tuvo un éxito sin precedentes en la corte. Al año siguiente, los Mozart continuaron sus viajes a través de los cuales Wolfgang captó la esencia de las principales corrientes musicales de la época.

En septiembre de1773 Mozart volvió a Viena donde bajo la influencia del músico Joseph Haydn, compuso una serie de cuartetos de cuerda y sinfonías. En 1777, viajó a París. En esa época conoció a la joven cantante Aloysia Weber, de quién se enamoraría apasionadamente, pero no fue correspondido. El desengaño amoroso y el fallecimiento de su madre lo hicieron volver a Salzburgo, donde ocupó el puesto de organista de la corte y de la catedral. En este período la música de Mozart entró en su primera fase de madurez creativa, de la que nacieron nuevas sinfonías, serenatas y misas, entre las que destacan la Misa de la Coronación, y la Missa solemnis en do mayor. También compuso una ópera, Idomeneo rè di Creta (1781), que fue recibida con entusiasmo.

A pesar de su intensa actividad como pianista e improvisador genial, la situación financiera de Mozart no fue nunca muy segura y fue empeorando de 1785 a 1791.

La última década de vida de Mozart vió nacer algunas de las más brillantes expresiones de su creación. En el ámbito operístico sobresalieron títulos como Le nozze di Figaro (1786, Las bodas de Fígaro), Don Giovanni (1787; Don Juan) y la comedia de enredo Die Zauberflöte (1791 La Flauta mágica). En estas composiciones predomina sobre la estructura dramática de la ópera el genio musical del artista salzburgués.

El arte sinfónico fue cultivado por Mozart con Profusión y de él legó medio centenar de brillantes ejemplos, entre los que se cuentan la Sinfonía número 35 en do mayor, la Sinfonía número cuarenta en en sol menor y la Sinfonía número 41 en do mayor.

En los últimos años de su vida la situación económica de Mozart se hizo desesperada. En el verano de 1791 le fue encargada una Misa de difuntos cuando ya se encontraba gravemente enfermo. Su rápido empeoramiento y su muerte hicieron pensar incluso que había sido envenenado. No obstante, posteriores investigaciones parecieron confirmar que el corazón de Mozart estaba debilitado por ataques juveniles de fiebres reumáticas, y fue un cuadro febril el que le produjo un paro cardíaco.

Wolfgang Amadeus Mozart murió en la pobreza el 5 de diciembre de 1791 en Viena, Austria. Desaparecía así una de las más refulgentes figuras del clasicismo musical.