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Ovalle Bezanilla, José Tomás

Abogado, político y Presidente provisional de Chile. Iniciada la Revolución de 1829, asumió -en forma provisional- la Presidencia de la República, el 1º de abril.

Hijo de Vicente Ovalle y de María del Rosario Bezanilla, José Tomás Ovalle nació en Santiago en 1788. Realizó sus primeros estudios en el Convictorio Carolino y cursó Leyes en la Real Universidad de San Felipe, donde alcanzó su doctorado en 1809.

Participó en la actividad política en los difíciles años de la Organización del Estado y murió repentinamente en abril de 1831.

Ovalle fue diputado por Santiago (1823 y 1824-1825), senador suplente (1824), Vicepresidente de la Asamblea Provincial de Santiago y delegado al Congreso de Plenipotenciarios de 1830, del que también fue Vicepresidente.

Iniciada la Revolución de 1829, el Congreso de Plenipotenciarios nombró Presidente a Francisco Ruiz-Tagle, quien renunció tras fracasar en un entendimiento con los sectores “pipiolos” más moderados. En esas circunstancias, Ovalle asumió -en forma provisional- la Presidencia de la República, el 1º de abril. Contó con la colaboración de ministros como Mariano Egaña, Manuel Rengifo y Diego Portales.

Labor de gobierno

Ovalle, dictó una serie de disposiciones para impedir que Ramón Freire pudiera ejercer un mando efectivo sobre las tropas del ejército, pues este general se había levantado contra el gobierno provisional. Finalmente, fue derrotado por las fuerzas del general José Joaquín Prieto en la Batalla de Lircay, con lo que se consolidó la presencia conservadora en el poder.

Esto no implicó que la guerra civil desapareciera. Un grupo “pipiolo” mantuvo la resistencia, concentrándose en Illapel, donde se celebraron conversaciones con las fuerzas gubernamentales y se celebró el tratado de Cuz-Cuz. Se aplicaron rigurosas medidas para garantizar la paz y la presencia “pelucona” en el gobierno. En este sentido, se decretaron varias detenciones, entre ellas la de Freire, quien fue deportado hacia el Perú.

Ovalle ha sido calificado como un hombre de buen juicio, honradez y un hondo sentido de justicia. Sus ideas políticas eran conservadoras: propiciaba la existencia de un régimen firme y vigoroso, que no cayera en excesos de rigor.

Falleció el 21 de marzo del año 1831

Los versos de la muerte

Según algunos autores, la prematura muerte de Ovalle se debió al clima político del país. Cuenta Benjamín Vicuña Mackenna que, profundamente irritado por unos versos -cuya autoría se ha atribuido a José Joaquín de Mora-, Ovalle fue víctima de un repentino ataque al hígado.

Los versos en cuestión, titulados El Uno y el Otro, decían: “El uno subió al poder/ con la intriga y la maldad/ y al otro sin saber cómo/ lo sentaron donde está./ El uno cubiletea,/ el otro firma no más:/ el uno se llama Diego,/ el otro José Tomás”.

Tras su muerte, Ovalle fue reemplazado por el Presidente del Congreso de Plenipotenciarios, Fernando Errázuriz, quien asumió el mando del país con el título de Vicepresidente Accidental de la República. A Errázuriz le correspondió llamar a elecciones, en las que triunfó el general José Joaquín Prieto.