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Yeltsin, Boris

Político ruso, presidente de la República Socialista Soviética Federada de Rusia desde 1991, cuando todavía pertenecía a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), y, desde 1992, de la Federación Rusa. En 1996 resultó elegido primer presidente democrático de su país.

Nacido el 1 de febrero de 1931 en la aldea de Butka (provincia de Sverlovsk), en los Urales, hijo y nieto de campesinos expropiados por los comunistas, obrero, ingeniero y finalmente político. Se afilió al Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) en 1961.

Yeltsin fue presidente de la República Socialista Soviética Federada de Rusia desde 1991, cuando todavía pertenecía a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), y, desde 1992, de la Federación Rusa (nombre que recibió Rusia en diciembre de 1991, tras su establecimiento como Estado independiente). En 1996 resultó elegido primer presidente democrático de su país.

Miembro del Partido Comunista

En 1976, ya era secretario general del partido en su ciudad natal. Nueve años después, el dirigente soviético Mijaíl Gorbachov (1985-1991) lo nombró jefe del PCUS en Moscú. Yeltsin se ganó rápidamente la enemistad de los sectores más reaccionarios del partido y, con el consentimiento de Gorbachov, fue separado de su cargo en 1987. Obtuvo un gran respaldo popular, desde finales de la década de 1980, al mostrarse muy crítico con el PCUS y con el propio Gorbachov.

El final de la URSS

En junio de 1991, fue elegido presidente de la República Socialista Soviética Federada de Rusia, que formaba parte de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Entre las primeras medidas que tomó, destacó la prohibición de la realización de actividades políticas en los organismos e instituciones estatales rusos.

Cuando se produjo el golpe de Estado para deponer a Gorbachov, en agosto de ese mismo año, Yeltsin encabezó la resistencia contra los golpistas y comenzó a desmantelar el aparato del PCUS. Sus esfuerzos posteriores se encaminaron a sustituir la URSS por la Comunidad de Estados Independientes (CEI), creada oficialmente en diciembre de 1991 tras la disolución del Estado soviético, acordada después de diversas negociaciones con otras repúblicas de la URSS, en los acuerdos de Minsk y Alma Atá.

La dimisión de Gorbachov como presidente soviético confirmó a Yeltsin como la figura más importante en la antigua Unión Soviética. En enero de 1992, Yeltsin, ya como presidente de la Federación Rusa, se reunió con otros dirigentes mundiales en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para determinar el futuro del Consejo de Seguridad de esta organización. Yeltsin aceptó el control de armas y solicitó la inversión económica occidental en Rusia.

Presidencia Post-Soviética

Tras la desaparición de la Unión Soviética, Yeltsin se perfiló como el político más hábil y confiable a los ojos de Occidente para gobernar Rusia, un país afectado por un grave descontento social a raíz de las reformas económicas y de la virulencia de las reivindicaciones nacionalistas de las repúblicas que integraron la Federación Rusa.

La rapidez con que aplicó reformas orientadas a la economía de mercado minó todavía más las condiciones de vida de la población, razón por la cual la agitación social alcanzó un punto crítico en el otoño de 1993.

En esta ocasión, no dudó en recurrir al ejército para desalojar y disolver el Parlamento, donde se habían amotinado los diputados, y convocar elecciones encaminadas a aprobar una nueva Constitución, en la cual se reservó amplios poderes.

Sin embargo, su salud empezaba a flaquear, y a raíz de su primera cardiopatía, en 1989, la oposición comenzó a cuestionar su capacidad física para dirigir el país.

En 1996, la cruenta guerra de Chechenia y la durísima campaña electoral, cuyos ajustados resultados le obligaron a incorporar al gobierno a los nacionalistas y a pactar con los antiguos comunistas, fueron circunstancias que minaron aún más la quebrantada imagen del presidente ruso, quien con posterioridad debió afrontar serias y profundas crisis de gobierno, la situación de bancarrota económica del país, la corrupción administrativa y el creciente poder de las mafias.

Yeltsin renunció a su cargo el 31 de diciembre de 1999, nombrando a Vladimir Putin como presidente interino hasta que se realizaran las nuevas elecciones, el 26 de marzo del 2000.

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Primer presidente democrático ruso

Yeltstin se mantuvo en el poder, aunque su popularidad fue disminuyendo de forma progresiva, en medio de una grave crisis económica y una situación política agravada por el conflicto de la secesión de la República de Chechenia, que dio origen a una guerra que supuso numerosas bajas al Ejército ruso y causó una gran polémica en Rusia. En esta situación, los antiguos comunistas emergieron como una nueva fuerza política capaz de alcanzar el poder.

El 28 de mayo de 1996, firmó en el Kremlin un alto el fuego con el líder independentista checheno Zelimján Yandarbíev. Yeltsin se presentó a las elecciones presidenciales del 16 de junio de 1996, siendo su máximo rival el candidato comunista Guennadi Ziugánov. Resultó elegido primer presidente democrático ruso, tras superar en la segunda vuelta a Ziugánov.

Con motivo de una operación de corazón a que se vio sometido, Yeltsin estableció mediante un decreto, del 19 de septiembre de 1996, que fuera el primer ministro Víktor S. Chernomirdin quien le sustituiría como jefe de Estado hasta su recuperación. La operación tuvo lugar, satisfactoriamente, en noviembre de ese año, e, inmediatamente, reanudó su trabajo presidencial, interrumpido poco después debido a una neumonía doble.

En enero de 1997, tuvo que asistir a la Duma (cámara baja del Parlamento ruso) para evitar su destitución, la cual se debatía con motivo de una propuesta que aducía para ello motivos de salud. Dos meses más tarde, realizó una profunda reorganización del Consejo de Ministros, introduciendo como viceprimeros ministros a Anatoli Chubáis, encargado de impulsar una nueva reforma, y a Borís Nemtsov, aunque manteniendo a Chernomirdin como primer ministro.

Su muerte

Yeltsin falleció el 23 de abril de 2007, a las 15:45 horas en el Hospital Clínico Central de Moscú, a los 76 años de edad, a causa de una falla cardíaca, informó el Kremlin.

El jefe del Centro Médico del gabinete de la presidencia rusa, Serguéi Mirónov, informó que “Yeltsin falleció a las 15:45 en el Hospital Clínico Central de Moscú a causa de una progresiva insuficiencia cardiovascular poliorgánica“.

Mijail Gorbachov, el ex gran rival de Boris Yeltsin, fue uno de los primeros en manifestar sus condolencias por la imprevista muerte del primer presidente de la Rusia postsoviética.