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Ciencias Naturales, Organismos, ambiente y sus interacciones

6° Básico

América del Norte y Central

Provincia Florística de California

Zona de clima mediterráneo que se caracteriza por contar con un alto grado de endemismo de plantas. Alberga diversos ecosistemas, entre los que destacan áreas de arbustos, matorrales, chaparrales y bosques de pinos, entre otros.
En esta región habitan especies endémicas como el árbol más alto y longevo del mundo, la Secuoya gigante (Sequoiadendrom giganteum), y otra de la misma familia denominada Secuoya roja de California (Sequoia sempervirens), ambas en estado Vulnerable de conservación.

También es el hábitat exclusivo de la Rata canguro gigante (Dipodomys ingens) y el Cóndor de California (Gymnogyps californianus), ambas especies en Peligro de Extinción.

El deterioro de este lugar del planeta se debe, principalmente, a la agricultura comercial, que ha arrasado con una gran cantidad de hectáreas para transformarlas en zonas de cultivo (desde aquí se genera casi la mitad de la producción agrícola de Estados Unidos).
Las cifras señalan que sólo se conserva casi un cuarto de la vegetación original, lo que no solamente significa la inminente desaparición de algunas plantas endémicas, sino también la fragmentación y desaparición del hábitat natural de muchas especies, las que, de esta manera, se vuelven paulatinamente vulnerables.

Islas del Caribe

Situado en la zona de bajas latitudes de nuestro planeta, el sector incluye tres importantes grupos de islas ubicadas entre América del Norte y del Sur: Bahamas, Antillas menores y Antillas mayores (Puerto Rico, Jamaica, Cuba y la isla donde se encuentran República Dominicana y Haití). En ellas es posible encontrar diversos ecosistemas, que van desde los bosques tropicales hasta ambientes semidesérticos y pantanos.

En términos de biodiversidad, albergan una gran concentración de aves y mamíferos endémicos. Incluso, las islas del Caribe son una de las áreas más ricas en cuanto a reptiles, existiendo cerca de 500 especies, de las cuales 470 son endémicas. Allí habitan la culebra más pequeña del mundo (Leptotyphlops bilineatus) y los lagartos más diminutos (Sphaerodactylus ariasae y Sphaerodactylus parthenopion). Si bien la zona fue poblada hace miles de años por el hombre, en los últimos 500 años su presencia ha provocado un deterioro irreversible en el ambiente. Entre las acciones que atentan contra el equilibrio de los ecosistemas se cuentan la expansión de las zonas de cultivo de la caña de azúcar y los animales introducidos por el hombre.

Bosques madreanos de Pino-Encino

Esta zona, ubicada entre el sur de Estados Unidos y un importante sector del norte de México, integra la nueva lista de hotspots que fueron incluidos en la revisión del año 2004. Es un área donde predominan importantes formas del relieve, como las cadenas montañosas de la Sierra Madre occidental y oriental, el cinturón volcánico transmexicano y la Sierra norte de Oaxaca, entre otras.

Allí se desarrollan importantes asociaciones vegetales, como los bosques de pino de Michoacán. Se estima que casi un cuarto de las especies de plantas endémicas de México se encuentra sólo en este lugar del mundo. Además, esta importante vegetación es el territorio perfecto para el desarrollo de los ciclos vitales de otros organismos, como millones de mariposas monarcas que viajan hasta allí para hibernar.

La destrucción de los bosques, producto de la tala excesiva, es el principal problema que afecta a esta región. No solamente los recursos madereros han sido explotados de manera indiscriminada, sino que también otras especies de plantas son arrancadas de su hábitat natural y utilizadas con fines comerciales. También las quemas intencionales y controladas, para aumentar las zonas de cultivo, y el pastoreo en sectores aledaños, han perjudicado continuamente el equilibrio ecosistémico, poniendo a varias especies en peligro de extinción, como dos tipos de pino que han sido encontrados únicamente en la Sierra Madre Occidental, el Quercus carmenensis y Quercus deliquescens.

Mesoamérica

Es el tercer hotspot más extenso del mundo, abarcando desde la zona centro de México hasta el canal de Panamá. Alberga numerosas plantas endémicas (cerca de 3.000 de las 17.000 encontradas), entre las que destacan algunas de explotación comercial, como la caoba (Swietenia humilisi), y algunos animales en Peligro Crítico de extinción, como la maravillosa ave Quetzal (Pararmachrus mocinno) y el Mapache de Cozumel (Procyon pygmaeus).

Desde el siglo XIX, la agricultura intensiva y la ganadería afectaron el ambiente natural de la región. Además, la tala indiscriminada de los bosques tropicales es una de las mayores amenazas, ya que se estima que cerca del 80% de la superficie del hábitat original ha sufrido modificaciones o ha desaparecido completamente.

Otra de las situaciones que afectan a este hotspot es la vulnerabilidad de las especies anfibias que allí habitan, producto de diversos factores, como la pérdida continua de su hábitat y algunas enfermedades que los aquejan (principalmente hongos).

Geografía determinante

La insularidad es un verdadero motor para la aparición de nuevas especies, ya que este aislamiento de algunas poblaciones, tanto de animales como vegetales, origina que estas adquieran formas y costumbres particulares. Ejemplo de ello es lo ocurrido en las islas de Hawai, donde las especies sorprenden con nuevos rasgos evolutivos. Los drepánidos son aves que habitan estos territorios insulares y que, a partir de una sola especie colonizadora, han ido generando muchas variedades diferentes, según las adaptaciones que cada grupo desarrolla de acuerdo con las condiciones del sector en que vive.

El corazón de Borneo

Borneo es la tercera isla más grande del mundo y se ubica en la zona asiática del océano Pacífico. Es uno de los hábitats más sorprendentes de nuestro planeta, albergando una de las floras y faunas más ricas y diversas que se conozcan. Los científicos se han maravillado, especialmente, con una zona denominada “el corazón de Borneo”, región montañosa de 220.000 km2 ubicada en el centro de la isla, que constituye uno de los últimos bosques tropicales vírgenes del planeta y el hábitat para muchas especies desconocidas. Solo durante 2006, una expedición científica encontró en este lugar cerca de cincuenta nuevas especies, tanto animales como vegetales.