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Definición y características

La publicidad la encontramos en todos lados: en la televisión, en los supermercados, en el bus, cuando vamos a ver una película, en la calle, cuando escuchamos radio, al leer una revista o el diario, etc. Pero, ¿sabes para qué sirve y cuál es su importancia para la sociedad?

La publicidad es fundamental para que los medios de comunicación sigan trabajando para informar y entretener a la gente y, además, es la encargada de mostrarnos y resaltar las ventajas de los productos y servicios que debemos utilizar como miembros de esta sociedad.

La publicidad es considerada un medio de comunicación a través del cual se busca persuadir o convencer al público para que adquiera, utilice, compre, evite, etc., un producto o servicio, o bien para que el receptor actúe de cierta forma.

Es importante destacar, que la publicidad se organiza y dirige a un público objetivo (de acuerdo al sexo, los grupos de edad, nivel socio-económico, etc.) y dependiendo de éste, serán las características y particularidades del producto, servicio o mensaje que se esté publicitando. En este sentido, la publicidad cumple dos funciones:

– Informar acerca de aquellas particularidades de los productos, servicios o mensajes.
– Persuadir o convencer al lector del texto.

Este tipo de texto, que tiene características argumentativas (ya que persigue convencer al receptor), cumple función apelativa porque se dirige directamente al público.

Desde el punto de vista de registro de habla, utiliza tanto el lenguaje formal como el coloquial, dependiendo al público objeto.
Por esencia, la publicidad se basa y nutre de los elementos paraverbales y no verbales, tanto en textos escritos como orales.

Clasificación de los anuncios

Dependiendo la finalidad, los anuncios se clasifican en:

– Anuncios propagandísticos: busca persuadir o convencer al receptor para que actúe de cierta forma. El objetivo es la promoción de ideas sociales, deportivas, culturales, entre otras, y de visiones de mundo.

– Anuncios publicitarios: busca persuadir o convencer al receptor para que adquiera, utilice o compre un producto o servicio. El objetivo es conseguir beneficios comerciales.

Recursos de la publicidad

Para lograr su objetivo, la publicidad se apoya de distintos recursos:

– La imagen publicitaria

Como dice la palabra, corresponde a imágenes que representan al objeto anunciado, apoyando la información verbal entregada al lector. Muchas veces una publicidad puede estar compuesta solamente por la imagen, ya que ésta, por sí sola, es capaz de persuadir sin necesidad de recurrir a ningún argumento.

– El texto o slogan

Fundamenta el sentido de la publicidad. Cabe destacar que este tipo de textos tiene una estructura: encabezamiento o titular (llamada de atención), cuerpo o desarrollo (descripción del producto), y rúbrica o cierre (reiteración de la llamada de atención).

Generalmente, un texto va acompañado de una imagen o, viceversa, es la imagen quien acompaña al texto. La información se entrega de forma clara, breve, de fácil lectura y memorización y, por sobretodo, debe ser creativa y muy innovadora.

¿Cómo llega la publicidad al consumidor?

La mejor forma que tiene la publicidad para ser difundida, es a través de los distintos medios de comunicación: 

– Por medio de la prensa escrita e internet, se difunde la publicidad visual-escrita.

La publicidad se caracteriza por utilizar distintas recursos del lenguaje para lograr su propósito. Desde el punto de vista del slogan o texto, emplea distintas figuras literarias, tanto en la realización de sus imágenes como en los textos. Las más usuales son: la hipérbole, la metáfora, la antítesis (o contraposición), la metonimia, y la personificación.

Algunos ejemplos de publicidad escrita son: el afiche, el panfleto, el volante, estampados de poleras, llaveros, el pendón, la gigantografía, el autoadhesivos, etc.

– Por medio de la radio, se difunde la publicidad auditiva.

Cuando la publicidad es auditiva se nutre de la rima, del ritmo, de la entonación de la voz y, especialmente, de juegos fónicos o de palabras para entregar el mensaje. Este tipo de publicidad es la que se encuentra en la radio, específicamente, con los jingles radiales.

– Por medio del cine y la televisión, se difunde la publicidad visual-auditiva.

Ahora bien, por medio de la televisión, internet y el cine, se desarrolla la forma de publicidad más completa: el spot publicitario. Éste se caracteriza por contener imágenes, movimientos, sonidos y textos para su realización, es decir, se conjuga lo verbal con lo auditivo y lo visual, que se engloba en un conjunto coherente de información.
 

La publicidad influye en obesidad infantil

Ya es normal que salgan estudios que advierten sobre el aumento de la obesidad en los niños y adolescentes, siendo una de las mayores razones el excesivo tiempo que están frente al televisor sin hacer ningún tipo de ejercicio.

Sin embargo, investigadores de la Escuela de Salud Pública de Harvard y del Hospital de Niños de Boston sacaron por conclusión que mientras más tiempo pasan los niños viendo televisión, además de fomentar el sedentarismo, también consumen alimentos con más cantidad de calorías debido al tipo de publicidad que se exhibe en la pantalla chica.

En este estudio, donde analizaron los hábitos de 548 niños de Boston, se determinó que por cada hora que pasaban frente a la TV, los niños ingerían 167 calorías extra influidos por los avisos comerciales sobre comida poco saludable en los programas que veían.

Y para que tú también puedas tener una buena alimentación, aunque pases varias horas del día viendo televisión, aquí te damos algunos datos para que en vez de comer papas fritas o el helado del comercial de turno, optes por alimentos igual de ricos pero más saludables.

– El desayuno es una de las comidas más importantes del día ya que favorece el rendimiento escolar. Toma un buen desayuno que incluya leche, pan y fruta o cereales.

– Para las colaciones prefiere frutas naturales, productos lácteos, frutos secos (pasas, higos secos, ciruelas), semillas (nueces, almendras, maní, avellanas) o cereales (Ver recuadro)

– Comer frutas, verduras y carnes sin grasas, más que comida chatarra y helados.

– Alimentarse a las horas establecidas

– Evita el consumo excesivo de sal y azúcar

– Tomar harta agua

– Pasar más tiempo jugando, andando en bicicleta o en patines, que viendo TV o jugando videojuegos