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Ignacio Serrano

Marino y comandante de la corbeta Esmeralda. Siguiendo los pasos del capitán Prat, abordó la nave enemiga y defendió hasta el último momento la bandera nacional, a pesar del desequilibrio de fuerzas.

Nació en Melipilla, en 1846. Fue el menor de 9 hermanos y realizó sus primeros estudios en el Instituto Nacional, hasta el momento en que estalló la guerra con España.

De inmediato, y sin el consentimiento de sus padres, abandonó sus estudios e ingresó a la Escuela Naval, el 14 de mayo de 1865.

Dos años después, egresó de la institución, con el rango de guardiamarina. Hasta comienzos de 1870, desarrolló labores académicas y, a bordo de la goleta Virgen de la Covadonga exploró las costas chilenas. En 1872 se convirtió en la persona elegida por Arturo Prat, director interino de la Escuela Naval por esos años, para colaborar en las labores educativas de la institución, impartiendo las clases de Cosmografía e Hidrografía.

Posteriormente, en 1874, le designaron una nueva misión al sur del país. Se convirtió, entonces, en subdelegado marítimo de Tomé, lugar hasta donde se trasladó con su esposa, Emiliana Goycolea. Allí implementó una serie de medidas orientadas hacia el progreso de la zona, como habilitar un muelle, dotar de uniformes a la policía y confeccionar planos de algunas localidades.

Cumpliendo este tipo de labores estaba cuando estalló la guerra del  Pacífico. De inmediato fue destinado a la corbeta Covadonga, con el grado de teniente segundo, arribando a la zona de conflicto el 10 de mayo de 1879.

Tras la decisión tomada por Juan Williams Rebolledo de atacar el Callao, se reestructuraron las tripulaciones de los navíos chilenos. En ese momento, Arturo Prat, designado comandante de la corbeta Esmeralda, solicitó contar con los servicios de Ignacio Serrano.

El 21 de mayo de 1879, cuando los barcos peruanos sorprendieron a los chilenos en la rada de Iquique, Ignacio Serrano se hizo cargo de dirigir el ataque de los cañones hacia el monitor Huáscar.

Sin embargo, la evidente desventaja bélica en que se encontraban los chilenos y el desesperado abordaje que realizó Prat tras el primer espolonazo hicieron que Serrano se trasladara a la primera línea de combate e incitara al segundo grupo a abordar la nave enemiga.

Él y doce marineros más prontamente encontraron la muerte en la cubierta del navío peruano, bajo una lluvia de balas.

Serrano fue herido en el vientre y murió horas más tarde, desangrado.

Se transformaba así en un héroe más de Iquique.

¿Sabías que?

Los padres de Ignacio Serrano fueron JUAN RAMÓN SERRANO Y MERCEDES MONTANER.