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Deporte, Educación Física y Salud

3° Básico

Descenso de ríos de montaña

El rafting o descenso de ríos de montaña, es sobre todo, una actividad de equipo, donde todos los tripulantes de la balsa reman y mueven su cuerpo coordinadamente para recorrer los rápidos y no caerse al agua.

La persona que dirige los movimientos del equipo es el “guía”, quien conoce perfectamente cada parte del río y tiene los conocimientos para actuar en una situación de riesgo. Bajo su mando, hasta un niño de 6 años puede practicar este deporte sin problemas… ¡pero ojo! sólo por un río tranquilo. Hay ríos para todos los gustos, clasificados del 1 al 6 según su dificultad. Si quieres practicar rafting, es un requisito saber nadar, y además tener ganas de empaparte de pies a cabeza.

El rafting actualmente se ha puesto de moda en gran parte del mundo. Antes lo practicaban clubes, asociaciones de exploraciones o algunos aventureros que contaban con equipo limitado y poca experiencia.

En éstas condiciones, navegar un río no era muy seguro. Algunos arriesgados improvisaban sus embarcaciones con cámaras de neumáticos amarradas entre ellas y a veces también los mismos tripulantes se amarraban. Sin dirección alguna se dejaban llevar entre las aguas salvajes. Desgraciadamente estas experiencias cobraron algunas vidas.

En la actualidad este deporte ha evolucionado. Siguen existiendo los aventureros y los clubes, pero también existen compañías dedicadas especialmente al turismo en rafting.

La mayoría son compañías bastante seguras. Pero, para que tu seguridad no se ponga en juego, debes asegurarte que la compañía con la que viajes cumpla con ciertos requisitos que tu mismo puedes observar.

Algunas precauciones

Antes de subir a la balsa, todos los guías dan una charla de seguridad en la que enseñan las precauciones a tener en cuenta antes de entrar al río. Son pocas pero importantes: lo fundamental es que todos los tripulantes de la balsa sepan nadar. En caso de caída en un rápido hay que alejarse de la balsa y dejarse llevar por la corriente boca arriba, en posición horizontal o semisentado y con los pies hacia delante, hasta llegar a un remanso. Después, todo es cuestión de esperar a que el resto del equipo acuda en rescate. Si la caída ocurre en un tramo tranquilo del río, es más sencillo agarrarse de la guirnalda (soga que rodea la balsa) para volver a subir lo antes posible.

En la charla de seguridad también se enseñan los comandos, las órdenes que dará el guía en el río para dirigir los golpes, maniobras y movimientos de la tripulación. Estos son los básicos:

– ¡Adelante!: todos reman hacia delante.
– ¡Atrás!: todos reman hacia atrás.
– ¡Izquierda atrás!: el lado izquierdo rema hacia atrás mientras el derecho hacia delante. Es para girar la balsa hacia la izquierda.
– ¡Derecha atrás!: el inverso al anterior.
– ¡Alto!: para descansar.
Comandos Avanzados de Seguridad.
– ¡Todos adentro!:Todos los pasajeros se deben colocar en cuclillas en el piso de la balsa para evitar caerse al agua.
– ¡Todos arriba!: a seguir remando.
– ¡Lado alto!: todos se colocan en el lado que se levanta para equilibrar la balsa.

Después de la charla, la tripulación practica brevemente los golpes y maniobras. Antes de abordar la balsa, es conveniente un “bautismo” en el río, para ir haciéndose amigo del traje de neopren y la temperatura del agua.

El equipo de rafting

Por cada grupo de balsas siempre debe existir un jefe de grupo o guía.

Balsa o raft: las balsas para rafting son embarcaciones inflables especialmente diseñadas para navegar en ríos caudalosos y rápidos. Su tamaño varía entre 3,5 y 5,5 metros. Generalmente cuentan con un piso autoevacuante que elimina el agua, de otro modo, la balsa se volvería muy pesada y habría que estar sacando agua constantemente.

Remos: hay remos cortos para propulsar la balsa en estilo paddle (uno por tripulante) y dos remos largos, llamados también “oars” o remos centrales, utilizados por los guías.

Chaleco salvavida: también llamado dispositivo personal de flotación, el chaleco es imprescindible en cualquier río, fácil o difícil. Debe ajustarse al cuerpo de forma cómoda y segura, para que no se suelte. Tiene que tener un sistema de seguros o broches fáciles de abrir. Los que se atan con cintas y nudos no son confiables. La tela del chaleco debe ser resistente.

Casco: es imprescindible, cualquiera sea la dificultad del río, ya que cumple la función de proteger la cabeza contra las rocas del lecho del curso de agua.

Calzado: por razones de seguridad es necesario que los pasajeros y el guía suban a la balsa con calzado. Pueden ser zapatillas, sandalias para río o botas de caña corta de neopren.

Vestimenta: lo mejor son los trajes de neopren, que aislan del frío de las aguas. En cualquier otro caso, es indispensable llevar una muda de ropa seca, ya que es casi imposible no mojarse.

Accesorios: es recomendable que todas las balsas tengan remos de repuesto, cuerda de rescate, kit de reparaciones, inflador y flip lines. Además, siempre es recomendable llevar una crema protectora para el sol.

Guía de la embarcación o trip leader

Debe existir un jefe de grupo por seguridad de todas las balsas y de sus tripulantes ya que en caso de alguna eventualidad los esfuerzos deben ir en la misma dirección. El trip leader debe estar siempre al tanto de todas las embarcaciones, en caso de ser demasiadas balsas en el mismo recorrido sería necesario dividir el grupo y contar con un segundo trip leader.

El guía debe estar debidamente capacitado con distintos cursos: de guía, de rescate y  de primeros auxilios. Los guías no son doctores, ni enfermeros, pero un curso de primeros auxilios es indispensable para saber el procedimiento adecuado en caso de accidente mientras llega un médico.