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Ciencias Naturales, Estructura y función de los seres vivos

8° Básico

Tipos de circulación

El sistema circulatorio efectúa paralelamente dos tipos de circulación, denominadas menor o pulmonar y mayor o sistémica.

El lado derecho del corazón bombea sangre carente de oxígeno, procedente de los tejidos, hacia los pulmones, donde se oxigena. El lado izquierdo, en tanto, recibe la sangre oxigenada desde los pulmones y la impulsa a través de las arterias a todos los tejidos del organismo. Es por ello que se habla de dos tipos de circulación: la menor o pulmonar, y la sistémicao mayor.

En la circulación menor o pulmonar, la sangre procedente de todo el organismo llega a la aurícula derecha a través de dos venas principales: la cava superiory la cava inferior. Cuando la aurícula se contrae, impulsa la sangre a través de un orificio hacia el ventrículo derecho. La contracción de este ventrículo conduce la sangre hacia los pulmones. En esta etapa, una válvula denominada tricúspide evita el reflujo de sangre hacia la aurícula, ya que se cierra por completo durante la contracción del ventrículo derecho.

En su recorrido por los pulmones, la sangre se satura de oxígeno -el que se obtiene cuando inhalamos al respirar-, para regresar luego al corazón por medio de las cuatro venas pulmonares, que desembocan en la aurícula izquierda. Es aquí cuando se inicia lo que se denomina circulación mayor, mediante la cual la sangre oxigenada proveniente de los pulmones pasa a la aurícula izquierda (como dijimos, a través de las venas pulmonares), desde allí, pasando por la válvula mitral, al ventrículo izquierdo y luego a la aorta, desde donde, a partir de sucesivas ramificaciones, llega a cada uno de los rincones de nuestro organismo.

Flujo de la sangre en el corazón

Las cavidades y las válvulas trabajan en conjunto para garantizar que la sangre recorra siempre el mismo camino. El flujo sanguíneo que pasa por el corazón consta de tres partes:

– La sangre retorna al corazón desde el cuerpo y los pulmones.

– La sangre pasa de las cavidades superiores a las cavidades inferiores.

– La sangre es bombeada de nuevo hacia los pulmones y el cuerpo.

Glóbulos rojos

Representan el 99% de las células sanguíneas. Los glóbulos rojos o eritrocitos son de forma esférica, aplanada y aplastada en el centro. Su diámetro es de 8 micras, aproximadamente. Están constituidos por hemoglobina, una proteína que transporta oxígeno y que, además, da el color rojo a la sangre. Cada una de estas proteínas es capaz de transportar cuatro moléculas de oxígeno, realizando así una labor constante para enviar oxígeno a todos los órganos del cuerpo.

Glóbulos blancos

Son células que se ocupan de la protección del organismo, ante la aparición de algún agente patógeno. Los glóbulos blancos o leucocitos poseen un núcleo, el que se presenta en diferentes tamaños, según su tipo. Se dividen en dos grupos.

– Granulocitos (con gránulos en el citoplasma) Neutrólitos, Eosinófilos, Basófilos.

– Agranulocitos (sin gránulos en el citoplasma) Monocitos, Linfocitos.

Plaquetas

Su origen está en la médula ósea. Las plaquetas o trombocitos tienen forma similar a la de un disco, y de color impreciso. Su principal función es detener a tiempo la pérdida de sangre provocada por un daño, como la ruptura de algún vaso sanguíneo. Son vitales en el proceso de coagulación.

Plasma sanguíneo

Es un líquido extracelular de color amarillento y textura viscosa. Se compone de 90% de agua y 10% de una mezcla de sustancias que permiten la estabilidad de sus componentes. El plasma contiene dos proteínas que participan en el proceso de coagulación de la sangre: el fibrinógeno y la protrombina.

Circulación menor y mayor

En esta supercarretera vital existen dos tipos de circulación: la menor o pulmonar y la mayor o sistémica. En la primera, el lado derecho del corazón bombea sangre carente de oxígeno, que procede de los tejidos y que le llega a través de la vena cava superior y de la vena cava inferior, hacia los pulmones, donde se oxigena. En la segunda, el lado izquierdo recibe la sangre oxigenada de los pulmones, a través de las venas pulmonares, y la impulsa a través de las arterias hacia todos los tejidos del organismo.

Síndrome de la clase turista: un problema de circulación

Los viajes aéreos pueden ser considerados como una actividad bastante segura. Sin embargo, en el último tiempo se ha debatido bastante sobre la ocurrencia de un problema denominado “síndrome del viajero de clase económica o jet-leg”. Esta alteración se refiere a las complicaciones vasculares producto de la inmovilidad obligada a la que se someten los pasajeros que viajan en un avión durante muchas horas. La explicación a este fenómeno es bastante simple: las venas localizadas en la parte posterior de la articulación de la rodilla se ven comprimidas cuando ésta se flexiona; por tanto, aumenta la tendencia a una cierta retención de líquidos en los miembros inferiores. A este factor mecánico se debe añadir la predisposición a la deshidratación, por la escasa ingesta de líquidos; a una atmósfera de cabina con escaso porcentaje de humedad, y a la presencia de patologías vasculares previas.

Algunas medidas prácticas para evitar este problema son:

-No disminuir el espacio destinado a las piernas colocando equipaje adicional entre las mismas.

-Realizar ejercicios de contractura muscular en miembros inferiores, flexionando y extendiendo los pies y caminando por el pasillo de la aeronave al menos una vez cada hora.

-No quedarse dormido en una posición de flexión forzada.

-Asegurar un consumo adecuado de líquidos durante el vuelo.

-Evitar las bebidas alcohólicas, por tener un efecto diurético y vasodilatador.

Sangre extra

Los bancos de sangre son depósitos que se mantienen en hospitales y clínicas para ser utilizados en caso que una persona lo requiera. Anualmente se utilizan millones de litros de sangre para transfusiones, debido a que el organismo no puede fabricar sangre con la suficiente rapidez como para mantener la presión sanguínea después de un accidente severo o una hemorragia grave.

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