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Época contemporánea, Historia, Geografía y Ciencias Sociales

Segundo Ciclo

Seis días de guerra

La Guerra de los Seis Días también representó la intervención de las superpotencias de la época en el área: Moshé Dayan, a cargo de las fuerzas israelitas, recibió toda la ayuda de Estados Unidos, y los países árabes, de la Unión Soviética.

 

Israel lanzó un ataque contra Egipto en 1967, destruyendo su fuerza aérea, mientras su ejército ocupaba la franja de Gaza y la península del Sinaí solo en tres días. Al mismo tiempo, y también en tres días y pese al apoyo de los egipcios, Siria, Irak y Jordania cayeron derrotados, en un ataque que se recuerda como uno de los más devastadores de la historia militar.

El lado occidental y la mitad árabe de Jerusalén fueron tomados de Jordania, y las alturas del Golán fueron tomadas de Siria, aunque este último lugar no fue anexado sino hasta 1982.

Este resultado de lo que se llamó la Guerra de los Seis Días, significó la huida de cientos de miles de árabes, quienes se refugiaron en el Líbano (400.000) y en Jordania (250.000).

En esas zonas se formaron grupos guerrilleros para recuperar los territorios perdidos; luego se agruparon en torno a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), creada en 1964 y que comenzó una campaña terrorista contra Israel, utilizando a Jordania como base de operaciones y como su brazo armado al grupo Al-Fatah.

La Guerra de los Seis Días también representó la intervención de las superpotencias de la época en el área: Moshé Dayan, a cargo de las fuerzas israelitas, recibió toda la ayuda de Estados Unidos, y los países árabes, de la Unión Soviética.

Paz en Camp David

El día, 6 de octubre, había sido escogido cuidadosamente debido a que era el Yom Kippur, una fiesta religiosa en la que los israelitas estarían mayormente concentrados.

Inicialmente los árabes obtuvieron sendas victorias en las alturas del Golán y en la península del Sinaí, pero los israelitas realizaron contraataques exitosos. Debido a la presión de Estados Unidos y la Unión Soviética, la guerra se detuvo.

Sadat bajó los brazos y, en 1977, ante el Parlamento de Israel, dominado por el Likud, partido de línea dura dirigido por Menachem Begin, ofreció reconocer al Estado de Israel y firmar la paz. Esta iniciativa se hizo realidad en 1978, cuando en Camp David, Estados Unidos, y ante la presencia del Presidente de ese país, Jimmy Carter, Begin y Sadat acordaron la paz ante el asombro del mundo y la ira de la comunidad árabe.

Sacrificio útil

Anwar Sadat pagó con su vida el acercamiento que tuvo hacia Israel. El 6 de octubre de 1981, mientras pasaba revista a su guardia de honor en el octavo aniversario de la guerra del Yom Kippur, seis soldados egipcios pertenecientes a un grupo islámico radical lo asesinaron.

Pero el esfuerzo egipcio-israelí no había sido en vano, ya que a partir de ese momento, la convivencia de Israel con sus vecinos árabes comenzó a distenderse. Jordania retomó sus relaciones con Egipto en 1983 y en la reunión de Ammán, en 1987, el resto de los Estados árabes hizo lo mismo.

En 1994, el rey Hussein de Jordania firmó un acuerdo de paz con Israel. Otro país de línea dura era Siria; sin embargo, restableció relaciones con Egipto en 1989 y aceptó sentarse a conversar con los israelíes en 1995.

Líbano desgarrado

Egipto fue expulsado de la Liga Árabe y se le impuso un boicot económico y político. Sin embargo, ese era sólo uno de los muchos conflictos por los que atravesaban los países árabes. La situación más seria se dio en el Líbano.

Este país era escenario de frecuentes fricciones entre la población, dividida entre musulmanes y cristianos maronitas, las que aumentaron debido a la llegada de miles de palestinos refugiados, expulsados de Jordania en 1970 por el rey Hussein. En 1975, estalló una sangrienta guerra civil cuando un autobús con pasajeros palestinos fue atacado por un grupo de cristianos en Beirut.

Israel se sumó al conflicto cuando comenzó a sufrir agresiones desde bases libanesas, lo que, a su vez, provocó la reacción de Siria, que ocupó el Líbano y estableció una fuerza de paz árabe. Como venganza por los ataques de la OLP, Israel invadió el sur del Líbano en 1982, el cual quedó entonces dividido. Mientras Israel ocupaba el Líbano, grupos paramilitares cristianos libaneses atacaron los campos de refugiados palestinos de Sabra y Shatila, causando la muerte de numerosos civiles.

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