Manuel Montt

Manuel Montt Torres fue Presidente de la República entre 1851 y 1861, siendo reelegido por un segundo periodo entre 1856 y 1861.

  • Última actualización: 29/04/2010
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Manuel Francisco Antonio Julián Montt Torres, nació en Petorca el 4 de septiembre de 1809. Hijo de Lucas Montt Prado y Mercedes Torres Prado. De origen catalán, la familia Montt estuvo ligada desde la Independencia a cargos de gobierno y parlamentarios, mediante los que manifestó su influencia en la dirección del Estado.

Manuel quedó huérfano de padre a los 12 años. Ingresó en 1822 al Instituto Nacional, destacando por sus buenas calificaciones, a los 18 años fue inspector de este recinto educacional. Se graduó de bachiller en 1830 y, posteriormente, comenzó sus estudios de Derecho.

Ya a los 28 años, trabajaba en la Corte Suprema de Santiago y, catorce años después, era nombrado presidente de ella. En 1832 fue nombrado vicerrector del Instituto Nacional y en 1835 llegó a ser rector del mismo. Su vida política comenzó en 1834, cuando tenía 25 años fue elegido diputado por Vallenar y Freirina. De esta manera inició una ascendente carrera política, ocupando cargos ministeriales en los gobiernos de José Joaquín Prieto Vial y Manuel Bulnes Prieto y, en forma paralela, diversas responsabilidades parlamentarias y, como abogado, en los tribunales de justicia.

El 28 de marzo de 1841 fue elegido presidente de la Corte Suprema. En 1839 se casó con su prima Rosario Montt Goyenechea, con la cual tuvo 11 hijos; uno de ellos Pedro Montt Montt, llegó a ser Presidente de la República en 1906. Manuel Montt Torres fue Presidente de la República entre 1851 y 1861. Con su gobierno, se inició la época de los presidentes civiles. Después de dejar la presidencia, ocupó otros cargos públicos como ministro plenipotenciario en el Perú en 1864, presidente de la Corte Suprema de Justicia, senador por Chiloé en 1876 y 1879. En este cargo estaba cuando murió, el 21 de septiembre de 1880.

Dura infancia y promisoria juventud

El padre de Manuel Montt murió cuando este tenía 12 años. Por esto vivió su infancia en medio de una pobreza que continuamente recordaría. A pesar de su situación económica, su madre logró hacerlo ingresar en 1822 al Instituto Nacional poco después del fallecimiento del padre.

Debió costear dichos estudios enseñando a sus compañeros, siendo un alumno sobresaliente. Se graduó de bachiller en Sagrados Cánones y Leyes en 1830 y consiguió su título de abogado en 1831, luego de su práctica. Al año siguiente fue nombrado vicerrector del Instituto Nacional, donde se desempeñó además como profesor de Derecho Romano y Civil y abogado de una de sus secciones, el Colegio, en 1833. Dos años después fue nombrado rector del Instituto.Comienza su vida política En 1834 fue elegido diputado por Vallenar y Freirina. Inició así una ascendente carrera pública, que lo llevó a participar en los gobiernos de José Joaquín Prieto Vial y Manuel Bulnes Prieto.

Entre 1840 y 1845 tuvo 9 cargos ministeriales, en forma paralela a los parlamentarios y judiciales. El 14 de abril de 1837 ingresó como oficial mayor interino al Ministerio del Interior y Relaciones Exteriores, siendo además el secretario de campo del Presidente José Joaquín Prieto. En 1838, con 29 años de edad, ingresó a la Corte Suprema de Justicia como ministro interino. En 1839 asumió como presidente de la Cámara de Diputados. El 31 de julio de 1840 fue nombrado ministro del Interior y Relaciones Exteriores. Poco después desempeñaría cargos subrogantes en los ministerios de Hacienda, Guerra y Marina, y Justicia, Culto e Instrucción Pública. Además fue elegido presidente de la Corte Suprema de Justicia el 28 de marzo de 1841.

Colaborador de Manuel Bulnes: intensa labor

Manuel Bulnes Prieto -electo Presidente de la República el 18 de septiembre de 1841- lo llamó a desempeñarse como ministro de Justicia, Culto e Instrucción Pública, y de Guerra y Marina en forma subrogante. Se preocupó de la fundación de escuelas y de la reforma educacional en el Instituto Nacional. Además, contribuyó a fundar la Escuela Normal de Preceptores. El 17 de septiembre de 1843 estuvo presente en la inauguración que hizo el Presidente Bulnes de la Universidad de Chile, consolidando así reformas educacionales que caracterizarían a los gobiernos chilenos del siglo pasado.

El 10 de abril de 1845 fue nombrado ministro del Interior y de Relaciones Exteriores, preocupándose de la organización del Observatorio Astronómico; de la provincia de Arauco; de impulsar la inmigración extranjera en la zona sur, con la primera Ley de Colonización en 1845; de las exploraciones científicas a Atacama; y de los levantamientos cartográficos. En este cargo, Montt inició una relación política con Antonio Varas. Junto a este realizó una labor administrativa que sería reconocida por sus partidarios como la más prolífera en el siglo pasado. Compartió sus responsabilidades ministeriales con diversos cargos parlamentarios, como diputado por Valparaíso y Casablanca en 1840; por Valdivia en 1846; y por Santiago en 1849. Montt trabajó para el Presidente Bulnes, siendo su mano derecha, ganó su confianza, convirtiéndose luego en el candidato oficial del Gobierno del Presidente Bulnes.

Una elección con sobresaltos

Montt debía abandonar el cargo de diputado por Santiago en 1852, pero un año antes (1851) fue elegido Presidente de la República, luego de una elección con sobresaltos. Las revoluciones iniciadas en 1850 en Quillota y en 1851 en Santiago, tenían como problema de fondo la lucha entre las elites de regiones y un Estado centralizador, que era simbolizado por Manuel Montt.

El candidato de la ciudad de Concepción, general José María de la Cruz, perdió las elecciones por 29 votos contra 132 de Montt, decidiendo sublevarse por lo que consideraba el fraude de la máquina electoral del gobierno. El general Manuel Bulnes lo hizo capitular en Purapel el 14 de diciembre de 1851. Montt, investido de facultades extraordinarias como Presidente -algo común en la época entre el 14 de septiembre de 1851 y el 1 de julio de 1853-, instruyó deportaciones, presidios y fusilamientos, pero respetó los grados de los militares sublevados; licenció a los cívicos y a la tropa.

El organizador de la República

Manuel Montt conformó un gabinete de hombres profesionales y jóvenes, con un promedio de edad de 36 años: Antonio Varas fue nombrado ministro del Interior; Fernando Lazcano en Justicia, Culto e Instrucción pública; Jerónimo Urmeneta en Hacienda; y el coronel José Francisco Gana en Guerra y Marina. Este posteriormente sería reemplazado por Pedro Nolasco Vidal. De su gobierno existieron detractores. También, hubo contemporáneos que vieron en él un modelo de administración, donde el mantenimiento del orden era la ley suprema.

Por eso se le indica como el verdadero organizador de la República, siguiendo las ideas de Diego Portales años antes. Era despiadado y oprobioso para sus opositores; y fuerte, centralizador y ordenado, para sus seguidores.

Política y limítes

Manuel Montt debió enfrentar los problemas con la Iglesia Católica, en situaciones como las relaciones de Patronato que tenía el Estado sobre aquella y la llamada cuestión del sacristán. Este fue un conflicto que partió con un problema disciplinario interno en la Catedral de Santiago, que trascendió al ámbito judicial y desde ese momento se convirtió en un grave impasse entre el arzobispo Rafael Valentín Valdivieso y el gobierno de Montt.

La discusión se centró en el tema de si los tribunales eclesiásticos o los civiles tenían tuición sobre los actos de los miembros de la Iglesia Católica, cuando estos recurrían de queja ante una medida de la autoridad eclesiástica. Otro choque se produjo cuando la Cámara de Diputados en 1852 aprobó una ley que uniformaba y fijaba el arancel de los derechos que percibían las parroquias por los certificados de bautismo, matrimonio y defunción.

El arzobispo Rafael Valentín Valdivieso protestó ante el gobierno por las libertades de la Iglesia. En materia limítrofe, se firmó un tratado con Argentina en 1856, en el cual se acordó reconocer el Utti Posidetis para la fijación de los límites entre las dos naciones. Este litigio volvería a aparecer en 1880.

Desarrollo económico

En lo económico, su decenio presentó un decisivo crecimiento basado en la producción y exportación de cobre, lo que fortaleció las finanzas públicas. Esto permitió la fundación del Observatorio Astronómico, de escuelas primarias y liceos en varias ciudades. Asimismo, comenzaron los trabajos de los edificios del Congreso Nacional y de la Casa de Orates, la Escuela Normal de Preceptoras de Santiago en 1853, y la aprobación de la Ley de Instrucción Primaria impulsada por Antonio Varas.

Además, el crecimiento en la minería permitió el surgimiento de las grandes fortunas chilenas, lo que influyó en la conformación de nuevas sociedades de capitales, asociadas a las extranjeras, para la construcción de los edificios de aduanas en varios puertos. En esta materia otras iniciativas fueron la adopción del alumbrado público por gas en 1856; y la construcción de las vías de transporte de la época: las líneas de vapores entre Valparaíso y Europa en 1853; las líneas de ferrocarriles entre Santiago y Valparaíso en 1852, y entre Santiago y Talca en 1855.

Leyes para el progreso

En el mismo orden del incentivo económico, se creó por ley del 29 de agosto de 1855 la Caja de Crédito Hipotecario y se promulgó la ley de bancos de emisión el 23 de julio de 1860. Se legisló nuevamente para terminar con los mayorazgos y la inactividad de las tierras productivas. De esta manera, en 1852 se hizo posible un procedimiento para hacer comerciables los bienes raíces vinculados.

Al año siguiente, a la anterior le siguió una ley que reorganizaba el diezmo, sustituyéndolo por una contribución territorial que se comenzó a cobrar en 1856. Distintas comisiones avaluaron los predios rústicos durante 1854, considerando las rentas líquidas menos los costes de producción; se constató la existencia de 32.822 fundos en Chile para 1855. Finalmente, en 1857 se desamortizaron los predios rústicos o urbanos sujetos a prohibición perpetua de enajenar, haciendo posible la venta de propiedades de familias antiguas.

Su segundo período: crisis con el Congreso

Reelegido sin competidores para un segundo período presidencial en 1856, Manuel Montt tuvo una crisis al año siguiente con el Senado. Este se encontraba dominado por conservadores ultramontanos y no aprobó la Ley de Presupuesto del gobierno para 1858, pidiendo un cambio de ministerio. Montt sorprendió a todos presentando su renuncia, ante lo cual los senadores se retractaron y se nombró un ministerio de conciliación. Esta situación influyó, al parecer, en las movimientos opositores al gobierno en las regiones, estallando una revolución en Copiapó en enero de 1859, dirigida por Pedro León Gallo, quien pedía reformas a la Constitución de 1833. El gobierno declaró estado de sitio desde el 12 de diciembre de 1858 hasta el 20 de enero del año siguiente, fecha en que lo reemplazó por un régimen de facultades extraordinarias para el Presidente entre esa fecha y el 18 de septiembre de 1859.

Medidas

Si se suma el estado de sitio anterior al régimen del año 1851, durante el gobierno de Montt fueron en total 4 años y 9 meses en que estuvieron suspendidos los derechos ciudadanos. En 1860 el gobierno decidió dictar una ley de responsabilidad civil, que establecía que los cómplices directos e indirectos de un motín serían responsables de los daños a la propiedad pública o privada, y de los gastos fiscales destinados a restablecer el orden. Además dictó una ley de elecciones que privaba de votar a soldados y a policías. Otras medidas adoptadas durante el gobierno de Montt fueron el inicio de la colonización de las zonas australes, auspiciada por el Estado, como el repoblamiento de Punta Arenas.

Sus últimos años

Estuvo diez años en el poder, durante los cuales se incrementó el autoritarismo presidencial. Implementó grandes avances en el país, como la introducción del tren, el telégrafo y los tranvías a tracción animal, la creación de los primeros bancos y de las instituciones de préstamos. Sin embargo, este mandato no estuvo exento de problemas: hubo discrepancias con el Parlamento y, en 1859, estalló una revolución en diferentes regiones del país, exigiendo reformas a la Constitución de 1833. Tras su salida del gobierno, Manuel Montt continuó en la escena política. Fue uno de los líderes del partido Nacional, continuó trabajando en la Corte Suprema e, incluso, retornó al Parlamento en 1864 y 1876. Murió en Santiago, el 21 de septiembre de 1880.

El otro Montt

Pedro Montt Montt fue el hijo del matrimonio compuesto por Manuel Montt y Rosario Montt. Nació en 1846, estudió en el Instituto Nacional, y en la Universidad de Chile se tituló de abogado.

Fue ministro de Justicia e Instrucción Pública durante la presidencia de Balmaceda; más tarde, presidió el partido Nacional y fue nombrado ministro plenipotenciario en Washington.

Asumió como presidente de la República el 18 de septiembre de 1906. Su gobierno debió enfrentar serios problemas, como el terremoto que afectó a Valparaíso en 1906 y las huelgas en las oficinas salitreras. Falleció antes de terminar su mandato, el 16 de agosto de 1910, producto de problemas vasculares, en la ciudad de Bremen, Alemania.

 

¿Sabías que?

Durante el decenio de Manuel Montt se desarrolló la COLONIZACIÓN ALEMANA en el sur del país.

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