El caballo

Además de su hermosura, el caballo es uno de los animales domésticos que más ha prestado servicios a la humanidad y que más influencia ha tenido en su historia.

  • Primer Ciclo
  • Última actualización: 04/07/2012
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Un animal muy útil

La característica anatómica más notable del caballo moderno es la presencia de un único dedo en cada una de sus extremidades. Por este motivo se le considera un perisodáctilo, es decir, un ungulado con número impar de dedos.

La característica anatómica más notable del caballo moderno es la presencia de un único dedo en cada una de sus extremidades. Por este motivo se le considera un perisodáctilo, es decir, un ungulado con número impar de dedos.

Las nuevas generaciones -como la tuya- acostumbradas a los avances tecnológicos, seguramente ni se lo imaginan. Pero el caballo ha sido durante siglos un animal importantísimo en el desarrollo del hombre, desde que -en tiempos antiguos- se le domesticó para aprovechar su carne hasta que se transformó en un animal indispensable de silla, tiro y carga. Sin él no se habrían producido las grandes conquistas ni emigraciones, tan cotidianas en siglos pasados. Además, con su ayuda se han establecido rutas comerciales, trabajado tierras y movido vehículos.

Características

El tamaño de este animal varía según la raza. Así, los grandes caballos de tiro pueden medir un poco menos de dos metros y los ponis no sobrepasan el metro de altura.

La cabeza de estos animales es alargada, sus ojos son grandes y están situados a los lados, y las orejas son móviles y puntiagudas.

Las patas de los caballos terminan en un solo dedo protegido por una pezuña o casco, que es un elemento de adaptación a la carrera.

El pelo de este animal es corto, menos en la cola, frente y cuello, donde forman largos mechones llamados crin. Su color es variable y según éste reciben diferentes nombres, como alazán (rojizo), sabino (alazán con manchas blancas), bayo (castaño claro), etcétera.

Los machos tienen 40 piezas dentales y las hembras 36, ya que éstas últimas carecen de caninos.

La alimentación de los caballos consiste básicamente en cebada, paja, avena y un poco de pasto fresco en primavera.

Este animal es muy inteligente y valeroso, y no vacila en hacer frente a otros animales, aunque exista mucho peligro. Pare eso se defienden dando coses con las patas traseras y mordiscos con su potente dentadura.

Los caballos pueden vivir hasta los 30 años. Los machos que se utilizan como reproductores se les llama sementales, las hembras se denominan yeguas, y a los más chicos les dicen potros o potrancas (según el sexo).

Respecto a la reproducción, ambos sexos alcanzan la madurez sexual a los dos años; sin embargo, no se emplean con fines reproductivos hasta los 3 años. El período de gestación dura unos once meses y la hembra pare una única cría; el nacimiento de gemelos es algo excepcional, así como los partos de tres o más potros.

Clasificación científica

Los caballos pertenecen a la familia de los Équidos, dentro del orden de los Perisodáctilos. El tarpán se clasifica como Equus caballus gmelini, el caballo de Przewalski como Equus przewalskii y el caballo doméstico como Equus caballus.