Medio ambiente

El medio ambiente es todo eso que nos rodea. Esta formado por el suelo, el aire, plantas y animales. Producto del asentamiento del hombre y de sus actividades productivas el medio ambiente se contamina, lo que es peligroso para nuestra salud.

  • Primer Ciclo
  • Última actualización: 11/10/2011
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El medio ambiente depende de todos

Nuestro planeta está conformado por una serie de ecosistemas interrelacionados y dependientes unos de otros. Cuando algo cambia en uno de ellos, todo el resto es afectado. Por eso es primordial respetar y contribuir con el cuidado de nuestro medio ambiente. Sin considerar su tamaño o aspecto, cada especie es importante, así como también es vital que los ambientes donde se desarrollan 'aire, agua y tierra' estén libres de elementos nocivos para la vida.

Alrededor de 71 por ciento de la superficie de la Tierra está cubierta de agua. El resto corresponde a los continentes e islas.

Respecto a las características de la superficie terrestre, podemos decir que: alrededor de treinta por ciento de ella corresponde a zonas áridas o semiáridas; once por ciento se encuentra permanentemente bajo el hielo; un diez por ciento es tundra (terreno plano, pantanoso, cubierto de musgos y líquenes, sin árboles y muy fría); solo once por ciento, alrededor de 1500 millones de hectáreas, no presenta graves obstáculos para el cultivo, aunque prácticamente todo está explotado; en la mayor parte de la superficie restante, el suelo es demasiado delgado, demasiado pobre o demasiado húmedo para ser de alguna utilidad para el hombre.

En cada uno de estos paisajes vive una serie de organismos. Cada especie, ya sea vegetal (flora), animal (fauna), hongo (hongos), bacterias (moneras), virus, etc., está agrupada en una población, la que convive e interactúa con otras poblaciones, integrando una comunidad. Así, por ejemplo, una planta se alimenta gracias a la luz solar, por medio de un proceso llamado fotosíntesis que le permite transformar en almidón los nutrientes y el agua que absorbe de la tierra a través de sus raíces; un conejo se alimenta de esa planta y a su vez es comido por un zorro; cuando este muere, es alimento de las aves carroñeras. El resto será consumido por los descomponedores (bacterias y otros organismos microscópicos), que devuelven los elementos básicos a la tierra, alimentando a una nueva planta.

El estudio de esta serie de interrelaciones, que por cierto son mucho más complejas que en el ejemplo, es motivo de estudio de la ecología. Esta ciencia surgió alrededor de 1870, cuando el biólogo y naturalista alemán Ernst Haeckel utilizó el término “Ecología” para referirse al estudio de las relaciones entre los organismos y su entorno.

Haeckel concluyó que los seres vivos forman una unidad junto a su entorno, ya que para entender sus funciones y características es preciso conocer su modo de vida, entender cómo se adaptan a lo que los rodea, cómo se organizan con los organismos de su misma especie y las interrelaciones con poblaciones de otras especies.

Entonces, la ecología es la “ciencia encargada del estudio de los organismos en su medio ambiente y el conjunto de relaciones mutuas que establecen”. El término viene de las palabras griegas oikos, que significa casa, y logos, que quiere decir estudio. Por lo tanto, etimológicamente se refiere al estudio del lugar donde viven los organismos.

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