Sistema reproductor femenino

El cuerpo de la mujer se prepara, desde la gestación, para tener hijos. Este maravilloso proceso es posible gracias a la coordinada acción de los componentes del sistema reproductor.

  • Segundo Ciclo
  • Última actualización: 11/06/2010
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Sus órganos y funcionamiento

Los sistemas de reproducción femenino y masculino fueron diseñados para la misión de dar origen a un nuevo ser. Aunque son totalmente distintos, su acción en conjunto perpetúa la especie humana.

En el sistema reproductor femenino, los órganos, en su mayoría, están ubicados en la cavidad pélvica. Posee una parte externa y visible llamada vulva, que se compone de diferentes estructuras que participan más directamente en el encuentro sexual, y, también, en la protección de los órganos internos. La parte interna la componen principalmente los ovarios, las trompas uterinas (de Falopio), el útero y la vagina.

Entre las tareas que este sistema debe cumplir están recibir las células sexuales masculinas (espermatozoides), otorgar un medio óptimo para el encuentro de uno de ellos con el óvulo, además de alojar al embrión y protegerlo durante los nueve meses que dura la gestación. Además, cuenta con dos glándulas secretoras de leche, ubicadas en el tórax, y que permiten una nutrición sana para el bebé durante los primeros meses de su vida.

A diferencia del hombre, la mujer no fabrica sus células sexuales, al nacer ya tiene alrededor de 400 mil ovocitos, óvulos en estado inmaduro, que son almacenados en unos folículos similares a unos sacos. Alrededor de 400 madurarán durante la vida fértil de la mujer, que se inicia durante la pubertad y concluye en la menopausia.

Ovarios

Los ovarios son dos estructuras pequeñas de dos a tres centímetros de largo, en la mujer adulta. Están ubicados en la pelvis, uno a cada lado del útero, y al final de las trompas uterinas, aunque no están unidos a ellas, ya que están suspendidos en la cavidad pélvica y sujetos a las trompas por un ligamento muy delgado.

Cada ovario está recubierto por el epitelio. En su interior hay dos sectores diferenciados. El primero es la zona periférica o corteza, donde se alojan y maduran los óvulos (células sexuales femeninas); el segundo es la médula, que contiene el tejido fibroso, vasos y células nerviosas.

Óvulo

Son las células humanas de mayor tamaño (0,13 milímetros). No se mueven por sí solas como los espermatozoides (célula masculina). El núcleo del óvulo es donde se aloja la mitad de la información genética necesaria para formar un nuevo ser; está cubierto por diversas capas, siendo las principales la capa o zona pelúcida (protege y facilita la unión con las células sexuales masculinas), la capa de células foliculares (forma la corona radiata, cuya función es envolver y proteger a la germinal femenina) y la capa de células que conforman la zona granulosa (encargada de envolver y proteger al óvulo).

Vagina

Es un tubo hueco muscular, de gran elasticidad, que tiene de 10 a 15 centímetros de longitud. Aloja el pene del hombre durante la relación sexual y es el canal de salida del bebé cuando el parto es normal.

Útero

También conocido como matriz, está situado detrás de la vejiga y delante del recto. Es un órgano muscular hueco con forma de pera, de pared gruesa y elástica, que mide de 7 a 8 centímetros de longitud. Su función es nutrir al embrión en desarrollo hasta su nacimiento. Alcanza el tamaño adulto a los 15 años y se reduce después de la menopausia.

Desde la parte superior del útero surgen, a cada lado, las trompas de Falopio, en tanto su parte baja, conocida como cuello o cérvix, se une con la vagina.

Trompas de Falopio

Son dos canales de unos diez centímetros de longitud que se extienden desde los ovarios hasta el útero. Son las encargadas de recoger los óvulos que vienen desde los ovarios y llevarlos al útero. En su interior, cada una de ellas posee unas pestañas microscópicas que, al vibrar, ayudan a impulsar al óvulo en su camino hacia la cavidad uterina. Es en este recorrido donde el óvulo es fecundado por el espermatozoide.

Vulva o genitales externos 

Están ubicados en la base de la cavidad pélvica. Desde el tejido adiposo del Monte de Venus -que es la zona donde aparece el vello púbico desde la pubertad- surgen dos pares de labios que terminan justo en el ano. Los labios mayores se encargan de rodear y proteger los orificios externos de los sistemas reproductor y urinario, al clítoris y a los labios menores, que son interiores y más delgados.

Clítoris 

Es la parte más sensible de los órganos sexuales femeninos. Es similar a un pequeño botón que varía en tamaño de 0,5 a 2,5 centímetros de longitud. Está formado por dos cuerpos cavernosos de tejido esponjoso que se endurecen y aumentan de tamaño durante la excitación sexual, debido a que se llenan de sangre.

Debajo del clítoris se encuentra la salida de la uretra -que conduce la orina desde la vejiga- y la entrada a la vagina. Esta se encuentra parcialmente bloqueada por una membrana llamada himen, que por lo general se rompe cuando la mujer inicia su vida sexual, con el primer coito.

Trompas uterinas

La función de las trompas uterinas (de Falopio) es trasladar el óvulo desde el ovario hasta el útero (están insertas en la parte posterior de este órgano).

En cada una se distinguen tres secciones: el infundíbulo o pabellón, que posee prolongaciones llamadas fimbrias (capturan el óvulo cuando ha sido expulsado del ovario); la ampolla o región ampullar (el sector más ancho y donde se efectúa la fecundación), y la parte final o istmo (más estrecho) que se une con el útero.

Útero

Es un órgano hueco de paredes gruesas, superficie rugosa y de una longitud de ocho centímetros aproximadamente, en la mujer adulta. Su principal función es alojar y nutrir al embrión en desarrollo hasta el momento de nacer.

Está formado por tres capas: perimetrio, miometrio y endometrio. La cérvix o cuello uterino es la parte inferior del útero y es la vía de paso para ciertos fluidos corporales.

Vagina

La vagina es una estructura con forma de tubo, constituida por músculos y membranas. Esta cavidad profunda posee aproximadamente ocho centímetros de largo y un ancho, que varía según la dilatación. Participa en dos importantes momentos reproductivos: recibe al pene durante la relación sexual y evacua al bebé en el parto.

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