El corazón

El corazón bombea día y noche el líquido que nos mantiene vivos: la sangre. Se calcula que el corazón late a un promedio de 70 veces por minuto en estado de reposo. Tiene forma de pera, mide 12,5 centímetros de longitud y pesa aproximadamente 450 gramos.

  • Segundo Ciclo
  • Última actualización: 27/09/2012
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El corazón

Músculo fundamental de la vida

Este poderosísimo órgano se encuentra situado en el interior del tórax, entre ambos pulmones. Está formado por un músculo hueco llamado miocardio, el que a su vez se recubre en el lado interno y externo por el endocardio y el pericardio, respectivamente.

Posee cuatro cavidades: dos superiores, llamadas aurículas, y dos inferiores, los ventrículos. Estas cavidades están separadas por tres tipos de tabiques: el interauricular, que divide las aurículas; el interventricular, que divide los ventrículos, y el auriculoventricular, que separa las aurículas de los ventrículos.

Ahora que ya sabemos cómo está formado nuestro corazón, te habrás preguntado cómo se comunican sus cavidades, si aparentemente hay tabiques que las separan. Pues bien, te lo vamos a explicar: la aurícula derecha comunica con el ventrículo derecho por un orificio llamado auriculoventricular derecho. En los bordes de este agujero se sitúa la válvula tricúspide.

La aurícula izquierda hace lo mismo con el ventrículo izquierdo a través del orificio auriculoventricular izquierdo, en cuyos contornos se encuentra la válvula mitral o bicúspide.

Estas válvulas son sumamente importantes, por cuanto dejan pasar la sangre desde las aurículas hacia los ventrículos, pero impiden el paso en sentido contrario.

Otras dos válvulas, denominadas pulmonar y aórtica, evitan que la sangre que está en las arterias refluya hacia los ventrículos.

Pericardio

El corazón está envuelto completamente por una capa que se denomina pericardio. Es una especie de saco o bolsa muy resistente, que reduce la fricción entre el corazón y los órganos que lo rodean en la cavidad torácica.

El pericardio es sostenido por ligamentos que actúan como soportes del corazón, evitando que se mueva en exceso con los cambios de posición del organismo. Además, esta capa es una barrera contra la propagación de infecciones.

Está compuesto por dos membranas, llamadas epicardio o pericardio seroso y pericardio fibroso o parietal.

Entre ambas hay un espacio llamado cavidad pericárdica, repleta de fluido pericárdico, que lubrica las superficies y permite que el corazón pueda latir.

Función de las diferentes capas del corazón

Pericardio fibroso o parietal: es una bolsa formada por fibras colágenas unidas con una red de fibras elásticas.

A continuación del pericardio, hay tres capas internas:

Epicardio o Pericardio seroso: es la capa visceral que rodea la superficie del corazón. Las arterias coronarias pasan a través de esta capa, penetrando el miocardio y el endocardio.

Miocardio: es la capa media y la más gruesa de la pared cardíaca. Es el único músculo del corazón, y contiene fibras nerviosas que ayudan a bombear la sangre mediante contracción automática.

Endocardio: es la capa más interna; está formada por una membrana lisa, y permite que la sangre fluya fácilmente a través de las cuatro cavidades del corazón (dos aurículas y dos ventrículos). El endocardio presenta tres capas: interna o endotelial, media o subendotelial y externa o subendocárdica.

Ciclo y conducción cardíaca

El latido del corazón es un movimiento de contracción y relajación (o dilatación). Al primero se le llama sístole y al segundo se le conoce como diástole. El latido completo se denomina ciclo cardíaco y se realiza en tres etapas:

Sístole auricular: las aurículas se contraen para propulsar la sangre hacia los ventrículos que estaban vacíos. Las válvulas mitral y tricúspide se abren para permitir el paso de la sangre.

Sístole ventricular: tras cerrarse las dos válvulas que se habían abierto anteriormente, se produce el primer latido del corazón. En seguida, las válvulas aórtica y pulmonar se abren por el gran caudal de sangre que ingresa a los ventrículos.

Diástole: al pasar la sangre, se cierran la válvula aórtica y pulmonar, la musculatura del corazón se relaja, la sangre ingresa a las aurículas y con su presión hace que nuevamente se abran las válvulas mitral y tricúspide. A continuación, el ciclo se repite.

Otras capas del corazón

Entre las capas cardíacas que nombramos anteriormente se encuentran dos de deslizamiento y amortiguación:

- Capa subendocárdica: está formada por un tejido conectivo laxo (distendido) que se encuentra unido al perimisio (tejido conjuntivo) del miocardio. Contiene vasos sanguíneos y linfáticos, fibras nerviosas y algunas células ganglionares.

- Capa subepicárdica: posee abundante tejido adiposo, que contiene tejido conectivo laxo, vasos coronarios, nervios y ganglios.

Pericarditis

Es una enfermedad causada por la inflamación del pericardio. Puede desarrollarse principalmente por dos causas, viral o idiopática (desconocida), siendo esta última la más común. Cuando es producida por un virus, puede ir precedida por una gripe, faringitis o cualquier otra enfermedad viral.

Un motor a toda marcha

De seguro has experimentado muchas veces la sensación de que el corazón “se te sale por la boca”. Cuando, por ejemplo, realizas una actividad física intensa, se produce un aumento en la demanda de oxígeno, y como éste se transporta en la sangre, el corazón debe bombear más rápidamente para mantener a los músculos con el suministro sanguíneo adecuado. El ritmo cardíaco solo se restablece cuando la actividad cesa o va disminuyendo en intensidad.

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