Séptimo año: Pubertad: Época de cambios

  • Segundo Ciclo
  • Autor: Icarito
  • Última actualización: 25/01/2013
  • Imprimir

Séptimo año: Pubertad: Época de cambios

Hay tiempos en la vida en que se producen transformaciones, a veces muy lentamente, a veces muy rápidamente. Uno de esos tiempos es la Pubertad, etapa de cambios fisiológicos que transforman a los niños (as) en personas con capacidad reproductiva. Se inicia aproximadamente entre los 10 y 12 años de edad para la mujer y entre 12 a 14 años en el hombre.

Sin embargo, el inicio de la pubertad muestra gran variabilidad en ambos sexos, ya que depende de factores como los genes, la nutrición y el género de la persona.

Todo este cambio se produce de manera ordenada y continua, pero suelen existir diferencias entre la progresión física que experimenta el organismo y los cambios psicológicos y corporales que culminarán con la transformación de un púber, luego en adolescente y después en adulto.

Con respecto a la sexualidad, los cambios corporales que se producen en el varón están relacionados con la adquisición de los llamados caracteres sexuales secundarios, como por ejemplo: aparición de vello en el pubis, cara y axilas, aumento del volumen del pene, testículos y escroto, aparición de acné juvenil, adquisición de un tono de voz más grave. Otros cambios son: crecimiento general de los huesos y músculos (Ver figura 1 a y b).

 

Los varones, generalmente, empiezan su crecimiento acelerado unos 2 años después que las mujeres y alcanzan su cumbre a los 14 años. Su patrón de crecimiento es diferente al de las niñas, pues los hombros se ensanchan más que las caderas y gran parte del tamaño del cuerpo aumentan en musculatura en vez de grasa.

En el varón, el pene y escroto suelen acelerar su crecimiento a los 12 años y alcanzan su tamaño maduro al cabo de 3 o 4 años más tarde.

En la mujer, aproximadamente a los 12 años o incluso antes, las glándulas sexuales  se desarrollan y el cuerpo adquiere sus propias formas específicas, totalmente diferenciadas. Es un proceso complejo de cambios anatómicos, fisiológicos y psíquicos. Adquiere una serie de caracteres sexuales secundarios durante este periodo, tales como: mayor desarrollo de los genitales externos e internos, aparición de vello en el pubis (pubarquia), crecimiento de las mamas (telarquia), acné juvenil y vello axilar (Ver figura 1 a y b). Aparece la primera menstruación (menarquia) que representa la adquisición de la capacidad de concebir hijos. El aparato reproductor femenino, a diferencia del varón, comienza a mostrar cambios periódicos regulares denominado ciclo menstrual, y su característica externa más notable es el sangramiento vaginal que se produce por el desprendimiento de la mucosa uterina (menstruación).

El origen de estos cambios radica en la producción de hormonas hipofisiarias estimulantes, en el varón estas hormonas estimulan a que los testículos aumenten la producción de testosterona; mientras que en las mujeres estimulan a los ovarios para que incrementen la producción de estrógeno y progesterona.

Los caracteres sexuales secundarios son características físicas que se desarrollan durante la pubertad y diferencian físicamente a las mujeres y hombres (Ver recuadro 1).

Para profundizar: