Extinción de animales y plantas

La extinción de una especie ocurre cuando esta desaparece definitivamente de nuestro planeta, llevándose consigo todas las características genéticas y probables adaptaciones específicas al medio que habitaba.

  • Segundo Ciclo
  • Última actualización: 20/09/2012
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Índice de Temas:

  1. La extinción de animales
  2. Especies animales en peligro
  3. Extinción de las especies vegetales

Especies animales en peligro

Invertebrados como las libélulas son muy sensibles a los contaminantes.

Invertebrados como las libélulas son muy sensibles a los contaminantes.

Un complicado panorama es el que enfrenta la biodiversidad de especies animales en nuestro planeta. El último informe entregado el 12 de septiembre de este año por la UICN reveló que el número de especies amenazadas de extinción alcanza las 16.306, cifra que integra tanto a plantas como animales. Respecto de estos últimos, el informe señaló que uno de cada cuatro mamíferos conocidos está en serio peligro de extinción, uno de cada tres anfibios y una de cada ocho aves. Además, 785 especies son declaradas oficialmente extintas y otras 65 solamente sobreviven en condiciones de cautiverio.

Estas son cifras que revelan no solo que muchas especies corren serio peligro de desaparecer, sino también demuestran que la pérdida de la biodiversidad de especies se ha transformado en un proceso progresivo.

Dada la cantidad de especies que año a año integran las evaluaciones, nos resulta imposible mencionar a todos los animales en peligro de extinción, así es que a continuación, analizaremos sólo algunos de los principales (por su riesgo de desaparición y por el consecuente impacto en la opinión pública) animales en peligro de extinción. De esta manera, encontrarás un panorama general de especies con problemas de conservación, agrupadas según su clase.

Mamíferos

Perseguidos durante siglos por ser fuente de alimento o abrigo, los mamíferos constituyen, a partir de los últimos siglos, uno de los grupos con mayor riesgo de extinción.

La reducción del hábitat es señalada como la principal causa de esta alarmante situación, ya que el explosivo crecimiento de importantes centros urbanos influyó directamente en las poblaciones de mamíferos. Esto es lo que sucedió en el sector de Asia suroriental, donde la densidad poblacional de países como China, India o Indonesia provocó la destrucción del ambiente natural de algunos mamíferos que, directamente, vieron mermadas sus poblaciones hasta niveles alarmantes.

No es extraño, entonces, constatar que en este sector, por ejemplo, hayan desaparecido tres de las ocho especies de tigres existentes y que algunos de los mamíferos que se encuentran al borde de desaparecer  como pandas gigantes y orangutanes, habiten únicamente pequeños reductos de esta zona.

Entre las especies mamíferas cuyas poblaciones están al límite de la extinción de acuerdo a la Lista Roja 2007, se encuentran algunos de los más grandes simios. El Gorila occidental (Gorilla gorilla diehli), habitante de algunas zonas de África central, ha visto disminuida su población a niveles críticos (cerca de un 60% en 25 años), producto del virus ébola y también de la cacería afectando, incluso a las poblaciones de gorilas que habitan zonas protegidas.

Otros primates, como el Orangután de Sumatra (Pongo abelii) y el de Borneo (Pongo pygmaeus), se ubican en la categoría de Peligro crítico y en Peligro, respectivamente. La población de ambos mamíferos se ha visto reducida en un 80% en los últimos 75 años, debido, principalmente, a la tala ilegal de los bosques que habita. Incluso, tras el tsunami que afectó esta región en diciembre de 2004, el aumento en la demanda de madera y otros recursos naturales contribuyó a destruir con más fuerza el ambiente que habita esta especie.

El cambio climático también resulta ser una razón que afecta el estado de conservación de algunos animales. Tal es el caso del Oso polar (Ursus maritimus), otro mamífero de gran tamaño que si bien se ubica en la categoría de Vulnerable, corre serio peligro de alcanzar escalas más críticas. Esto porque el deterioro de su hábitat natural, producto del derretimiento de los hielos polares, ha reducido drásticamente su población y lo coloca en serio riesgo de desaparecer. Se estima que en los próximos 50 años, el retroceso de los hielos afectará de manera directa a estos enormes mamíferos, que dependen directamente de las superficies gélidas para cazar su alimento y reproducirse.

En otra zona extrema del planeta, donde escasamente habitan algunos animales y sobre todo mamíferos, como el desierto del Sahara (África), también existen algunas especies amenazadas. La Gacela dama del Sahara (Gazella dama) ha sufrido una fuerte disminución de su población, del orden del 80%, debido a la caza indiscriminada y a la alteración de su hábitat.

Según estudios de las Naciones Unidas, de continuar tal cual la preocupante situación de los mamíferos se podría producir la desaparición de casi un cuarto de las especies conocidas en los próximos treinta años.

Aves

En el mundo existen más de 9.900 especies de aves conocidas. Lamentablemente, cerca de 1.200 se encuentran en peligro de extinción, siendo otra vez la destrucción y degradación del lugar donde habitan la principal amenaza que deben sortear.
De acuerdo a informes de "BirdLife International", uno de los principales organismos que monitorean este tema a nivel mundial, cerca de 180 especies se encuentran bajo el riesgo crítico de desaparecer, mientras que cuatro ya se encuentran totalmente extinguidas en estado salvaje.

La transformación de las praderas en zonas de cultivos intensivos, la pérdida progresiva de los bosques y el escaso grado de conservación que se les otorga a ambientes tan importantes para las aves, como los humedales, han ido mermando las poblaciones de diversas especies. Solo debemos cuantificar que la pérdida y destrucción anual de los bosques, a nivel mundial, alcanza los 13 millones de hectáreas, una superficie similar a la de Grecia, influyendo directamente en la supervivencia de algunas aves.

Nuevamente Asia lleva la delantera en cuanto a la intervención y degradación del hábitat, sobre todo en las islas de Borneo (que alberga a Malasia, Indonesia y Brunei) y Sumatra (Indonesia), donde se estima que tres de cada cuatro especies de pájaros están al borde de la extinción. Entre ellos destacan loros y cacatúas endémicas, amenazados también por el comercio ilegal de especies, que, a pesar de estar regulado por legislaciones internacionales, constituye un negocio bastante rentable.

Respecto de nuestro continente, Brasil es una de las zonas que más preocupan a los científicos. Los bosques tropicales de este país albergan una importante cantidad de especies (cerca de 950 clases de pájaros), pero el crecimiento de algunas ciudades y la reutilización de terrenos para ranchos y granjas han ido mermando paulatinamente las superficies naturales, afectando a las aves que allí habitan. Se estima que cerca de 50 especies endémicas de esta zona del planeta están bajo amenaza de la desaparición definitiva.

La introducción de algunas especies también atenta contra la supervivencia de algunas aves. Ya sea intencional o accidental, la llegada de una especie animal ajena a un ambiente natural altera significativamente el equilibrio de dicho ecosistema. Por ejemplo, en las islas Seychelles (África) sobrevive menos de un centenar de mosquetas del paraíso, que son aves que en años anteriores abundaban en el sector y que no poseían defensas ante la depredación, ya que naturalmente casi no existían peligros. Sin embargo, la introducción de animales domésticos, como perros y gatos, representó un serio peligro, principalmente para los huevos y polluelos, afectando a tal grado la población de esta ave que se encuentra en Peligro crítico según la Lista Roja 2007 de la UICN.

Reptiles

Existen, aproximadamente, 6 mil especies de reptiles, los que habitan todos los continentes de nuestro planeta, a excepción de la Antártica. La alteración de su hábitat, el comercio ilegal tanto de ejemplares como de sus huevos y la introducción de especies depredadoras son los principales problemas que deben enfrentar para sobrevivir, existiendo casos emblemáticos de poblaciones en peligro.

Así, por ejemplo, decenas de miles de tortugas marinas son capturadas cada año, debido al comercio ilegal de especies. Además, otras miles caen presas en las redes de diferentes pesquerías y un porcentaje no menor ni siquiera alcanza a nacer, ya que las playas de anidación se están perdiendo por el avance de la industria turística y el incremento de las zonas urbanas. Otros factores que han incrementado la mortalidad de tortugas marinas son la contaminación de los mares y los efectos de fenómenos naturales como la marea roja.

Según la Lista Roja 2007 de la UICN, una especie de reptil que está en Peligro crítico de extinción es el Gavial (Gavialis gangeticus), habitante de las zonas pantanosas de la India y Pakistán, cuya población ha disminuido en un 80% en los últimos años. Entre las principales amenazas para su supervivencia se encuentra la pérdida de su hábitat natural, ya que los ríos y pantanos han sido intervenidos en beneficio del hombre y sus actividades (agricultura y ganadería). Además, muchos individuos de esta especie quedan atrapados en las redes de pesca industrial o son cazados, ya que la medicina oriental atribuye características sanadoras a algunas partes de su cuerpo.

Otro de los reptiles amenazados es la Lagartija nariz de leopardo (Gambelia sila), especie endémica de California (Estados Unidos), que sufre los embates de la urbanización, el desarrollo agrícola (destrucción de hábitat y daño por uso de pesticidas) y la inundación de algunas zonas, lo que ha bajado de manera drástica su población. Se estima que, desde 1850, esta ha disminuido en más de un 90%.

Anfibios

Los anfibios son considerados el grupo animal que corre un mayor peligro de extinguirse. Se estima que un tercio de las, aproximadamente, 2.500 especies de ranas, sapos y salamandras conocidas están en peligro de extinción y 168 ya han desaparecido definitivamente, considerándose los últimos 20 años como los más críticos en cuanto a la disminución de diferentes especies.

Entre las causas que más influyen en la drástica disminución de las poblaciones de ciertas especies de anfibios está la destrucción del hábitat, principalmente producto de la contaminación del aire y del agua.

En este sentido, debemos recordar que gran parte de los anfibios depende del agua dulce para vivir, por lo que la polución de ésta influye directamente en el desarrollo de dichos animales. Ellos sienten los efectos de la contaminación mucho antes que otras especies; incluso, su piel es mucho más permeable y sensible, detectando con rapidez los cambios en la calidad tanto del agua como del aire.

Los científicos señalan que el mayor número de extinciones ocurre en América Latina, siendo Colombia el país con mayores especies anfibias en peligro de extinción, seguido por México, Ecuador y Brasil. La zona de América Central y el Caribe también es una de las más críticas, ya que más del 80% de los anfibios que habitan en República Dominicana, Cuba, Jamaica y Haití están amenazados.

El alza de las temperaturas de nuestro planeta también ha incrementado la nubosidad de algunos sectores de las montañas tropicales, provocando días más frescos y noches cálidas, el ambiente perfecto para el desarrollo de un hongo que afecta la piel de los anfibios y provoca su muerte.

Peces

La captura indiscriminada, la sobreexplotación pesquera y la contaminación de los ambientes marinos son las principales amenazas que deben enfrentar las especies que habitan estos ecosistemas. Desde peces de gran tamaño, como el Angelot (Squatina squatina), hasta diminutos habitantes de los mares, como el Hipocampo pigmeo (Hippocampus bargibanti), sufren los embates de la acción del hombre, que no utiliza de manera sustentable estos recursos y que genera continuas acciones que dañan la fragilidad de océanos, mares, lagos y ríos.

Durante milenios, el ser humano ha aprovechado los recursos del mar para abastecerse de alimento y recientemente otros productos (como petróleo). Sin embargo, en el último siglo la aparición de grandes compañías pesqueras que utilizan enormes buques y redes y la mejor tecnología en la detección de cardúmenes para capturar importantes volúmenes de peces, ha disminuido las poblaciones de muchas especies, producto de la sobreexplotación, lo que puede determinar cambios en el ecosistema circundante, que, eventualmente, puede causar incluso la extinción de otros recursos que no son requeridos en las faenas industriales.

El hecho de que la mayoría de la fauna marina se desarrolle en las proximidades de la costa vuelve aún más crítica la situación de estas especies respecto de la contaminación de las aguas. Los vertidos de procesos industriales, posibles derrames de petróleo y hasta la basura y otros desechos que los humanos tiran directamente al mar dañan la vida marina, la misma cuya población ha mermado producto de la explotación.

Si hablamos de los organismos que viven en estuarios, en ríos y arroyos, también notaremos que se encuentran en condiciones de supervivencia adversas, ya que éstas áreas están altamente amenazadas debido a la magnitud de la contaminación y a que el desarrollo urbano está ocurriendo cerca de ellas.

Las especies de agua dulce tampoco están en una situación mejor. Han sufrido importantes disminuciones en cuanto al número que sobrevive. Estudios señalan que más de la mitad de los 252 peces endémicos de agua dulce del mar Mediterráneo están amenazados de extinción, constituyendo el porcentaje más alto de riesgo regional, conforme a las evaluaciones sobre el estado de las diferentes especies de peces de agua dulce.

Invertebrados

Por lo general, cuando hablamos de la extinción de las especies sólo pensamos en las especies animales de mayor tamaño, olvidando que constituye un fenómeno que afecta a una infinidad de organismos invertebrados muchos menos conocidos y pequeños, como moscas, escarabajos, mariposas, polillas y mosquitos, entre otros.

Uno de los grupos más bellos y codiciados son las mariposas, las que se ven afectadas no sólo por la persecución de algunos coleccionistas, sino también por la continua destrucción de su hábitat. Para sobrevivir, las mariposas necesitan de extensas áreas silvestres, con abundante vegetación que sirva como fuente de alimento y otros sitios especialmente dedicados a su reproducción (lugares de desove). Entre las especies en peligro de este tipo se encuentran la Macaón Homero de Jamaica (Papilio homerus), la Mariposa de la luna de España (Graellsia isabellae) y la Cobre grande (Lycaena dispar).

Las libélulas son otros invertebrados que se encuentran bajo amenaza. Estudios señalan que una de cada tres de las especies conocidas de este tipo se encuentra en peligro de extinción. Una situación crítica es la de Sri Lanka, ya que cerca del 40% de las especies endémicas está bajo riesgo de desaparecer.

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