El colonialismo

Poder económico y militar, búsqueda de nuevos mercados, supuesta superioridad racial y cultural y necesidad de materias primas, fueron los factores que impulsaron a las grandes potencias del siglo XIX y principios del XX a retomar el colonialismo e instaurar el imperialismo.

  • Segundo Ciclo
  • Última actualización: 24/05/2010
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Imperialismo y colonialismo

Los europeos dominaron prácticamente toda África durante el colonialismo e imperialismo.

Los europeos dominaron prácticamente toda África durante el colonialismo e imperialismo.

Potencias ambiciosas

Los países europeos, hasta el siglo XVIII regidos por el absolutismo, crearon constituciones y dieron representación política a las fuerzas activas de su población. Italia y Alemania se unificaron, y Estados Unidos e Inglaterra democratizaron sus instituciones. Además, la revolución industrial y tecnológica incrementó su poder económico y militar.

Todas estas condiciones reactivaron la expansión a ultramar, que había sido suspendida tras la emancipación de las colonias inglesas y españolas en América.

Fueron los estados europeos quienes primero extendieron su influencia económica, militar, cultural y política sobre el resto del planeta. Luego, Estados Unidos y Japón se sumaron.

A esta expansión, que comenzó en el siglo XVIII y que duró hasta la I Guerra Mundial, se le llamó imperialismo.

La necesidad de dar salida a los excedentes de la población, de encontrar materias primas y nuevos mercados para sus productos, además de que los modernos medios de comunicación y transporte acortaron las distancias, fueron otros de los factores que determinaron la aparición del imperialismo.

Además, ninguna gran potencia quería quedarse atrás respecto de las otras en el reparto del mundo. También existía un convencimiento casi sagrado de que debían expandir la civilización cristiana occidental al resto del mundo y civilizar a los pueblos primitivos.

Explotación, dependencia y barreras

Las características más importantes del colonialismo, y en cierta medida también del imperialismo, son la explotación económica del territorio conquistado, la dependencia política, imposición de barreras sociales entre colonizadores y población nativa, creación de un sistema ideológico que justifica la situación impuesta y la manifestación de actitudes sicológicas particulares entre colonizadores y colonizados, como, por ejemplo, que en el trato del primero hacia el segundo se da una mezcla de paternalismo, menosprecio y temor. Y el colonizado mira al otro como extraño e inalcanzable, aunque con el tiempo esta visión se transforma en odio y hostilidad.

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