Los peces chilenos

Los peces son vertebrados acuáticos que pueden vivir en aguas límnicas, salobres o marinas, aunque suelen cambiar de ambiente durante su vida. Su diseño es "hidrodinámico" o apto para desplazarse en el agua con facilidad.

  • Segundo Ciclo
  • Última actualización: 07/05/2012
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Características de los peces

El jurel (en la imagen) es uno de los recursos marinos extraído en esta región.

El jurel (en la imagen) es uno de los recursos marinos extraído en esta región.

Aunque la mayor parte de los peces suele ser fusiforme, es decir, se asemejan a un huso (que desde el punto de vista hidrodinámico es el diseño más eficaz, al presentar mínima resistencia al desplazamiento acuático), es posible encontrar otras formas: serpentiformes (parecidos a serpientes), como las anguilas y morenas; aplanadas, como las rayas, o completamente diferentes, como el caballito de mar.

Piel, huesos y músculos

La piel de los peces tiene numerosas glándulas mucosas, que al disminuir el roce con el agua facilitan sus desplazamientos. En el caso de los peces óseos, está además recubierta de escamas cicloideas o bien ctenoídeas, que son verdaderas fichas de identificación de las especies. Algunas especies, como las rayas, presentan también glándulas venenosas a las que van unidas espinas.

En el caso de los tiburones, las escamas son placoideas y tienen un pequeño diente, que es el que da aspereza a la piel, que parece lija. Se compone de pulpa, dentina y esmalte, y descansa sobre una plaquita basal. Tiene forma característica en las distintas especies.

El esqueleto de los peces está compuesto principalmente por los huesos del cráneo y la columna vertebral. En el caso de los tiburones y raya, carece de osificación y es cartilaginoso.

Los dientes

Los dientes de los peces varían en los diferentes grupos; suelen ser cónicos y cuando se desgastan surgen otros nuevos en una sucesión indefinida. Se dice por ello que los peces son polifiodontes, es decir, que presentan numerosas denticiones.

Algunas especies, como el caballito de mar, carecen de piezas dentarias en la etapa adulta, mientras que otras, como los tiburones, exhiben varias filas de dientes muy aguzados, robustos y a veces con varias cúspides, lo que los convierte en grandes depredadores.

Las aletas de los peces

Los peces tienen varios tipos de aletas que colaboran en sus movimientos. En los peces óseos, las aletas constan por lo general de una membrana sostenida por radios; de estos, algunos son agudos, espinosos y duros, mientras otros son blandos y ramificados, constituidos por pequeñas piececitas óseas articuladas unas con otras. Las hay pares e impares. La aleta anal (situada detrás del ano), dorsal (emplazada sobre el dorso) y caudal (ubicada al final de la cola) son impares y se encuentran en la línea media del cuerpo, mientras las torácicas y las abdominales o pelvianas son pares. Estas aletas pares están sostenidas por elementos esqueléticos.

En ciertos peces suelen faltar algunas de estas aletas. La posición de ellas, así como su forma y estructura, son muy diversas.

Funciones vitales: respiración, digestión y circulación

El aparato digestivo de los peces se inicia en la boca, continúa por la faringe; el esófago, que es muy corto; un estómago, que muchas veces se confunde con el esófago, y el intestino, que termina en un ano. Muchas especies disponen de una serie de prolongaciones unidas al tramo intestinal anterior, denominadas ciegos pilóricos, probablemente de función secretora. Poseen, asimismo, un hígado y un páncreas.

En los tiburones y otros peces cartilaginosos hay en el intestino un repliegue con numerosas vueltas, similares a las de una escalera de caracol, denominado válvula espiral, que aumenta la superficie de absorción de las paredes intestinales.

La respiración de los peces se realiza por medio de las branquias (agallas), estructuras localizadas en la parte posterior de la cabeza formadas por un conjunto de laminillas con abundante riego sanguíneo. Allí tiene lugar el intercambio gaseoso con el medio. El oxígeno disuelto en el agua, que está en concentración más alta en el ambiente, se difunde hacia la sangre del pez.

El agua que entra por la boca atraviesa la faringe y llega a las branquias, saliendo por una serie de orificios branquiales o por una gran abertura detrás del opérculo, ubicado a cada lado de la cabeza.

La sangre es impulsada por un corazón compuesto por dos cámaras, una aurícula y un ventrículo, por el que pasa sólo sangre venosa.

La reproducción

En los peces los sexos se encuentran separados y la fecundación suele ser externa. Óvulos y espermios se expulsan por el poro urogenital. Durante la vida embrionaria se alimentan de las sustancias nutritivas que contiene el huevo.

En muchas especies la puesta de huevos es muy numerosa, alcanzando cifras de hasta varios miles de unidades. Esta alta fecundidad sirve para compensar la gran mortalidad que experimentan algunos peces en sus primeras etapas de desarrollo.

La mayoría de las especies abandona los huevos una vez puestos, pero algunas los protegen resguardándolos en lugares más cerrados, como depresiones de arena o cavidades. Otros, como los caballitos de mar y agujas de mar, los incuban en su cuerpo, tarea que realiza el macho. Asimismo, existen algunos peces que, una vez salidos del huevo, se refugian en la boca del padre cada vez que se sienten amenazados.

Cómo se desplazan los peces

Casi todos los peces nadan mediante ondulaciones laterales de la cola y de la aleta caudal producidas por unos músculos que se ubican a ambos lados de su cuerpo.

La aleta caudal impulsa al pez hacia adelante, mientras la anal y la dorsal son utilizadas como elementos estabilizadores; las torácicas hacen las veces de timón de profundidad, al encauzar la dirección del animal hacia arriba o hacia abajo.

En algunos peces suele hallarse una vejiga natatoria, que funciona como un órgano hidrostático que les permite permanecer suspendido a una determinada profundidad, sin necesidad de nadar.

Lo que dicen las escamas

Cuando una persona tiene experiencia sobre las escamas, puede reconocer la especie a que pertenece (o perteneció) el pez, conocer la edad, calcular la velocidad del crecimiento, saber la época del desove, a qué edad tuvo su primera madurez sexual, cuántas veces ha desovado y en qué estación del año.

En el caso de los peces migratorios, puede leer cuándo estuvo en el mar, cuándo en aguas límnicas. ¿Entretenido, verdad? Pero para eso hay que ser ictiólogo, que es el nombre del científico que se dedica a estudiar los peces. Aunque buenos, aún son muy pocos los que hay en Chile; su número es insuficiente para satisfacer las necesidades del país.

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