Gobierno de Ramón Barros Luco (1910-1915)

Durante su período, el cohecho y el fraude electoral llegaron a tal extremo que fue necesario reformar algunas leyes.

  • Segundo Ciclo
  • Última actualización: 20/09/2011
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Un gobierno parlamentarista

Gobierno de Ramón Barros Luco (1910-1915)

Gobierno de Ramón Barros Luco (1910-1915)

Nació en Santiago, el 9 de junio de 1835. Sus estudios los realizó en el Instituto Nacional y cursó leyes en la Universidad de Chile, titulándose de abogado el 29 de diciembre de 1858.

Fue un reconocido político, con una larga experiencia tanto en el Congreso como en distintos ministerios, desde la presidencia de Errázuriz Zañartu en adelante.

Al asumir la presidencia tenía 75 años de edad, pero se encontraba lúcido y conocía los vicios del sistema de gobierno. Con el respeto de todos, dejó la presidencia luego de las elecciones de 1915, que ratificaron a Juan Luis Sanfuentes como primer mandatario. Entonces volcó toda su atención a labores de beneficencia, comenzando a construirse el Hospital que luego llevaría su nombre. Murió el 20 de septiembre de 1919, a la edad de 84 años.

Inusual comienzo de mandato

A pesar del consenso que había a favor de Barros Luco, inició su mandato con la amenaza de su renuncia antes de la toma del poder. Fue un insospechado golpe de audacia, que puede considerarseel preámbulo de un gobierno de mano firme o simplemente el desinterés por gobernar.

La solución al enfrentamiento entre las diferentes divisiones internas de los partidos de gobierno se la brindó su propio partido: constituir el primer ministerio solo con liberales doctrinarios. Este quedó presidido por Maximiliano Ibáñez y duró 18 días.

Sus principales obras

Durante la administración de Barros Luco se iniciaron las obras del puerto artificial de San Antonio, las construcciones portuarias en Valparaíso, canales de riego, se continuó con el establecimiento de las redes de agua potable y alcantarillado y caminos. Comenzó también la construcción del edificio para la Biblioteca Nacional, el Archivo Nacional y el Museo Histórico Nacional, además del edificio de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile.

En el plano educacional, se fundó el Liceo José Victorino Lastarria, en 1913, en el entonces nuevo barrio de Providencia. Ese mismo año se creó el servicio militar de aeronáutica y una escuela para formar pilotos, antecesora de la Escuela de Aviación.

Un merecido descanso

La Coalición proclamó la candidatura de Juan Luis Sanfuentes y la Alianza Liberal, la de Javier Ángel Figueroa. De este modo se inició una nueva lucha electoral, en la que el Congreso otorgó el triunfo a Sanfuentes.

Al concluir su período de gobierno, Barros Luco volcó toda su atención a labores de beneficencia. Su dedicación principal fue entonces el Hospital Mixto que comenzó a construirse en la actual comuna de San Miguel y al que después se colocó su nombre: Hospital Barros Luco.

Al morir, en 1919, legó en su testamento dinero para la Junta de Beneficencia, para el Patronato Nacional de la Infancia y para la Liga Protectora de la Infancia. El saldo de la fortuna se la dejó a su mujer, Mercedes Valdés Cuevas, para que ella lo invirtiera a su arbitrio en obras de caridad.

Pacto ABC

El pacto de No Agresión, Consulta y Arbitraje, conocido como ABC, se firmó en Buenos Aires, el 25 de mayo de 1915, casi al término de la presidencia de Barros Luco.

Tras contactos diplomáticos entre las cancillerías argentina y brasileña, a propósito de una delimitación limítrofe, acordaron por aquella fecha invitar a la cancillería chilena a sumarse a un intercambio de visitas entre los ministros de Relaciones Exteriores de los tres países. Así fue como, el 17 de mayo, cancilleres y embajadores se reunieron en Santiago de Chile y, con posterioridad, el 25 de mayo, en Buenos Aires, donde procedieron a firmar este tratado, el cual consagraba la solución pacífica de eventuales controversias internacionales que pudieran suscitarse entre ellos. Si bien no conllevaba intenciones integracionistas, el Tratado ABC fue el primer acercamiento formal entre los tres países, y serviría de base para futuros encuentros.

Gobierno 100% parlamentarista

El gobierno de Barros Luco se caracterizó por no entrar en conflicto con el Congreso y por no intentar dominar a la oposición. En materia política, lo demostró, ya que durante su mandato no aceptó la dimisión de ningún ministro sin la previa censura de alguna de las cámaras del Congreso.

Gobernó en forma alternada con la Alianza Liberal, constituida por radicales, liberales y demócratas, y con la Coalición, formada por conservadores, liberales democráticos y nacionales.

Las letras y el arte

Los adelantos materiales no llegaban a opacar la dura realidad que afectaba a los trabajadores. Así, muchos intelectuales –en su mayoría pertenecientes a la clase media– iniciaron una severa crítica a la situación social del país, a través de obras que mostraban el otro rostro de Chile. Entre ellas destacan Sinceridad. Chile íntimo en 1910, de Alejandro Venegas, y Nuestra Inferioridad Económica, de Francisco Antonio Encina, obra esta última que criticaba la falta de un espíritu más utilitario en la educación nacional.

También surgió un grupo de artistas que fue conocido como la Generación 1913, donde destacan los pintores Arturo Gordon, Pedro Luna, los hermanos Alfredo y Enrique Lobos, Camilo Mori, el español Fernando Álvarez de Sotomayor, Exequiel Plaza, Laureano Guevara, Benito Rebolledo, José Tomás Errázuriz, Rafael Correa, Pedro Subercaseaux y Arturo Pacheco Altamirano.

En la poesía, Gabriela Mistral comenzó a ser conocida con sus Sonetos de la Muerte. También se leían los poemas de Pablo Neruda, quien en 1924 publicó Veinte Poemas de Amor y una Canción Desesperada. Otro poeta chileno, Vicente Huidobro, empezaba a desarrollar el estilo del Creacionismo. La narrativa tuvo figuras como Augusto D’Halmar, Baldomero Lillo, Joaquín Edwards Bello y Mariano Latorre.

El duro gobierno de Barros Luco

La filosofía de Barros Luco se resume en su conocida frase: El 99% de los problemas se resuelven solos y el 1% restante no tiene solución". Así fue como aplicó este lema a su administración, pero sería devorado por la maquinaria parlamentaria, que entorpeció al gobierno hasta en sus mínimas pretensiones. No se puede acusar a Barros Luco de aceptar esta situación así como así, ya que ideó un plan para detener la rotativa. Este consistió en que, cada vez que un diputado iniciara una acusación contra un ministerio y lo hiciera caer, llamaría a ese diputado para encabezar el nuevo gabinete.

Pero sus esperanzas se frustraron. Su rotativa llegó a 15 cambios ministeriales. Su primer gabinete duró 18 días y el último fue únicamente para no presentarse solo en el Congreso pleno (su ministerio anterior había renunciado días antes de la entrega de mando).

Un mandato complicado

La Alianza Liberal arrasó en las elecciones y tuvo mayoría en ambas cámaras. El partido de Sanfuentes (Liberal democrático) fue el más perjudicado, por lo que ahora los liberales lo tendrían a su merced; pero el viejo maestro del parlamentarismo no había jugado todas sus cartas. Intentó dividir a la Alianza, entregándole a Arturo Alessandri Palma el ministerio del Interior. Incluso jugó con sus ambiciones presidenciales, al hacerlo firmar su entrada al ministerio en el sillón presidencial.

Su plan empezó a dar frutos. Una fracción liberal encabezada por Manuel Rivas renunció al partido, por ver que en este empezaban a dominar los elementos jóvenes y mesocráticos (de clase media). Pero la sonrisa le duró poco a Sanfuentes: la convención liberal logró imponer un candidato, Arturo Alessandri Palma, el León de Tarapacá.

Glosario

Cohechar: sobornar, corromper con dádivas al juez, a una persona que intervenga en el juicio o a cualquier funcionario público, para que, contra justicia o derecho, haga o deje de hacer lo que se le pide.

¿Sabías que?

Ramón Barros Luco concurría a un conocido café donde solicitaba siempre un sandwich de carne y queso caliente. Sus seguidores comenzaron a imitarlo pidiendo “uno igual a Barros Luco”, y así quedó bautizado.