Independencia: La reconquista española

En Chile, la derrota de los patriotas significó, como en otros países americanos, volver a la administración y al gobierno colonial, se abolieron todas las reformas realizadas por los patriotas.

 

  • Segundo Ciclo
  • Última actualización: 07/06/2010
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La reconquista española

Osorio confinó a varios revolucionarios en la isla Juan Fernández.

Osorio confinó a varios revolucionarios en la isla Juan Fernández.

Este período significó una fuerte reacción absolutista de parte de España, que concluyó con el sometimiento de las colonias sublevadas.

Mariano Osorio se instaló en el poder el 9 de octubre de 1814, pero lamentablemente su mandato fue sobrepasado por Vicente San Bruno, comandante del Batallón de Talavera, quien estableció los Tribunales de Vindicación que determinaron el destierro de muchos patriotas a la isla de Juan Fernández. No corrieron mejor suerte los que huyeron a Mendoza o fueron encarcelados en Santiago, pues se les confiscaron y remataron sus bienes mientras permanecían presos. Asimismo, San Bruno participó en un sangriento hecho, en el cual simuló dejar abiertas las puertas de la cárcel con el único objeto de que los patriotas aprovecharan esta oportunidad para escapar. Afuera les aguardaba un pelotón de fusileros que acabó con sus vidas.

Osorio reabrió la Real Audiencia, posteriormente la Real Universidad de San Felipe, y eliminó las instituciones creadas por los patriotas.

En diciembre de 1815, Osorio fue destituido del cargo de gobernador, siendo reemplazado por Francisco Casimiro Marcó del Pont.

En definitiva, tanto las acciones de Marcó del Pont como las del mismo Osorio contribuyeron a acrecentar el odio hacia los españoles.

Juntando fuerzas

Mientras los realistas reconstituían su dominio en Chile, al otro lado de la cordillera, en Mendoza, comenzaban a formarse las tropas que invadirían el territorio chileno, las que estaban bajo el mando del coronel argentino José de San Martín. Este necesitaba apoyar la independencia de Chile para asegurar la de Buenos Aires, amenazada por las milicias realistas instaladas en Alto Perú (Bolivia). Las fuerzas de San Martín, compuestas por 4.000 hombres, cruzaron Los Andes por diferentes pasos, no solo con la idea de liberar a Chile, sino también de avanzar hasta la propia capital virreinal: Lima, y expulsar luego a las fuerzas ubicadas en el altiplano.

Una vez reunidos sus soldados en territorio chileno, San Martín ordenó atacar a los realistas que se encontraban en las faldas de la Cuesta de Chacabuco, derrotándolos el 12 de febrero de 1817, gracias a la acción conjunta de O'Higgins y del militar argentino Miguel Soler. Esta batalla significó el fin de los gobiernos monarquistas en Chile.