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Biografías, I

Irisarri, Antonio José de

Este centroamericano tuvo la importante misión de viajar a Francia e Inglaterra y lograr que estos países reconocieran la independencia de Chile. Participó activamente durante la Independencia de Chile. Además, fue regidor, intendente, director supremo interino y ministro de Relaciones Exteriores de nuestro país.

Nació en Guatemala el 7 de febrero de 1786. Sus padres fueron Juan Bautista de Irisarri y María de la Paz Alonso. De familia acaudalada, recibió una esmerada educación y a los 20 años de edad, debió asumir la dirección de los negocios familiares. Arribó al país en 1809, con la intención inicial de visitar a algunos familiares por un corto tiempo, pero su permanencia se prolongó por los sucesos de la revolución de Independencia y por su matrimonio con Mercedes Trucios y Larraín. Cautivado por la política chilena

Participó de forma activa en el movimiento independentista. En 1812, Antonio José de Irisarri fue elegido regidor en el Cabildo de Santiago y promovió la creación de la Sociedad Económica de Amigos del País. Asimismo, tomó parte activa en la redacción del Reglamento Constitucional de 1812 y al año siguiente empezó a editar el Semanario Republicano, un periódico que difundía ideas liberales.

Muchos de sus artículos los publicó bajo el pseudónimo de Dionisio Terrasa y Torrejón. En el año 1814 fue director supremo interino ante el retraso de la llegada de Francisco de la Lastra. Después, fue nombrado Intendente de Santiago y ese mismo año participó en las negociaciones que condujeron a la firma del Tratado de Lircay. Este hecho le costó ser exiliado en Cuyo, en las cercanías de Mendoza, tras el tercer golpe de Estado de José Miguel Carrera.

Cargos públicos y diplomáticos

Tras permanecer en Mendoza partió a Europa y retornó sólo en 1818. O’Higgins lo nombró Ministro del Interior y de Relaciones Exteriores, aunque pronto le fue confiada una delicada misión diplomática: lograr que Francia e Inglaterra reconocieran la recién proclamada Independencia del país. Además, debía conseguir un préstamo para poder financiar los gastos que la guerra, que aún se mantenía, estaba implicando. Esta tarea fracasó. Sólo logró conseguir en tierras inglesas un empréstito de cinco millones de pesos para el estado chileno.

Volvió a Chile en 1830, permaneció algún tiempo en el país y viajó a Bolivia. A su retorno, ocupó algunos cargos como el de Intendente de Colchagua (1836-1837). En 1837 representó al país en la expedición que al mando de Manuel Blanco Encalada combatiría a las fuerzas de la Confederación Peruano-Boliviana. En tal condición, participó en la firma del tratado de Paucarpata, el que fue rechazado por el gobierno. Irisarri fue llamado al país a dar cuentas, pero se rehusó a viajar a Chile, dirigiéndose a Colombia para posteriormente radicarse en Nueva York en 1849. Al año siguiente, junto a Manuel Blanco Encalada, fue uno de los gestores del tratado de Paucarpata, firmado por Chile y la Confederación Perú-Boliviana.

Sin embargo, el rechazo del gobierno chileno a este tratado obligó a Irisarri a volver a Santiago para dar cuenta de su actuación. El guatemalteco se negó a ello y se trasladó a Guayaquil (Ecuador). De ahí pasó a Colombia y después a Venezuela.

En 1849, se estableció definitivamente en Nueva York, donde falleció veinte años después, el 20 de junio de 1868.

¿Sabías que?

En 1855, Irisarri fue nombrado en Estados Unidos ministro PLENIPOTENCIARIO de Guatemala y El Salvador.