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Biografías, H

Höevel, Mateo Arnaldo

Diplomático y patriota en la lucha de Independencia de Chile. . Aquí realizó gestiones para lograr acuerdos de comercio con Estados Unidos y colaboró en la importación de una imprenta para ayudar a Camilo Henríquez en la Aurora de Chile,  iniciando el periodismo chileno.

Fue bautizado como Mathias Arnhold Höevel y nació en 1773 en la ciudad de Gotenburgo, Suecia. Sus padres eran Joaquín Cristian Höevel, vidriero, y Ana María Ekebon, quienes conformaban una típica familia burguesa sueca del siglo XVIII.

A la muerte de su padre, ocurrida en 1796, empezó a dedicarse a los negocios como tenedor de libros, y a partir de 1804 como comerciante. Ese mismo año viajó a Estocolmo donde se embarcó hacia Estados Unidos. En Nueva York, trabajó en una empresa naviera cuyo principal giro era el comercio con el Río de la Plata. Tras la permanencia requerida en ese país, se naturalizó norteamericano y cambió su nombre original por el de Mathews.

Se radicó definitivamente en Chile en 1809 y tomó parte activa en el movimiento independentista, lo que le valió ser apresado en Juan Fernández. Recuperó la libertad en 1817 y luego asumió el cargo de Intendente de Santiago. Casado con Catalina Echánez, murió en agosto de 1819 a los 46 años. Dejó tres hijos: Joaquín, Manuel y Ana María, la que falleció a corta edad.

Un activo revolucionario

En 1807, Mateo Arnaldo Höevel viajó a España para conseguir la devolución de una nave de la firma en que trabajaba. Por ello se embarcó, vía Montevideo, hacia Chile (1809), donde las demoras burocráticas lo retuvieron algún tiempo, decidiendo radicarse en este país. Höevel escribió una carta al presidente de los Estados Unidos, James Madison, relatando sus impresiones tras la formación de la Primera Junta de Gobierno y proponiendo la firma de un tratado de comercio y navegación entre ambos países.

En octubre de 1811 pidió la nacionalidad chilena, la que le fue otorgada a los pocos días de presentada la solicitud formal, y al mes siguiente se le concedió el grado de capitán de milicias. En diciembre de ese mismo año, ancló en Valparaíso la fragata norteamericana Galloway, en la cual venía -consignada a nombre de Höevel- una moderna imprenta que a los pocos días fue adquirida por el gobierno del país.

Así se iniciaría la historia del periodismo chileno. El 13 de febrero apareció el primer número de la Aurora de Chile, en cuya redacción Höevel colaboró con Camilo Henríquez.

Cónsul estadounidense

Radicado definitivamente en Chile, Höevel contrajo matrimonio con Catalina Echánez a inicios de 1812. Ese mismo año fue nombrado Cónsul de Estados Unidos en Santiago. Su función le permitía dedicar algún tiempo a su nuevo país y a la causa revolucionaria.

A comienzos de 1813, tomó parte en la organización de la Sociedad Económica de Amigos del País, y luego se integró a la Junta de Comercio. También, participó en las actividades preparativas de la defensa de Santiago ante un eventual ataque de las fuerzas de Mariano Osorio en 1814.

Prisionero en Juan Fernández

Tras la Batalla de Rancagua, Mateo Arnaldo Höevel fue apresado por las nuevas autoridades, relegado a Juan Fernández, sus bienes secuestrados y sometido a Juicio. Como muchas de las mujeres de otros líderes y personajes destacados de la causa revolucionaria, Catalina Echánez, trató de defender el patrimonio familiar, y a fines de 1814 entabló pleito por alimentos para ella y sus hijos. Se le permitió la utilización de una de las habitaciones de su casa y se le asignó una pensión de 25 pesos mensuales, producto del arriendo de la propiedad de su marido en San Miguel. Mientras tanto, Höevel trataba de mantener la moral de sus compañeros de infortunio, dando clases de inglés y geografía. Evidentemente, no dejó pasar oportunidad alguna para defenderse de los cargos que se planteaban en su contra, alegando además su condición de diplomático y escribiendo, incluso, a las autoridades norteamericanas. Su confinamiento se prolongó hasta marzo de 1817.

Intendente de Santiago

Recuperar la libertad no fue un hecho feliz del todo. Sus acreedores ni siquiera le dieron tiempo para rehacer su patrimonio y empezaron a exigir la cancelación de las deudas pendientes. Algo de felicidad alcanzó ese mismo año cuando fue nombrado Intendente de Santiago. En ese cargo, trató de reformar la ciudad desde el punto de vista urbano, de la convivencia social y las buenas costumbres.En este último sentido, dictó un bando que prohibía “la importación de toda estampa, figura o relieve que represente cosa deshonesta, o alegoría contra nuestra sagrada religión…”. En cumplimiento de sus atribuciones, se trenzó en una polémica con el Cabildo capitalino, celoso defensor de sus propias prerrogativas y funciones. Höevel ejerció como Intendente hasta fines de 1817. Retirado de la actividad pública, volvió a sus ocupaciones comerciales. Reasumió funciones públicas en 1819, cuando fue nombrado Comandante Tesorero de la Marina y luego Secretario Interino de la Interpretación de Lenguas en el Departamento Político y Militar de Valparaíso.