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Copesa

Historia, Geografía y Ciencias Sociales

7° Básico

La primera civilización: la sumeria

El pueblo sumerio logró manejar las inundaciones que se producían anualmente en abril y mayo, a raíz de los deshielos en las altas montañas de Armenia. Secaron los pantanos, construyeron diques y crearon canales para regar los campos, convirtiendo las llanuras en un fértil huerto. Producían cereales y toda clase de frutas y legumbres.


Otra de las creaciones sumerias fue la rueda, que surgió aproximadamente el 3.500 a.C.


Cuatrocientos años más tarde, en el 3.100 a.C., alcanzaron su máximo apogeo con la invención de la escritura cuneiforme y la fundación de ciudades que se constituyeron en estados independientes. La principal de ellas fue Ur. En el centro de cada ciudad se ubicaba el templo del dios local, a quien le otorgaban la soberanía de la ciudad y el dominio de las tierras y el ganado. De hecho, los campesinos debían entregar parte de su cosecha en el templo.


El gobernante de la ciudad, el Patesi, era el representante del dios, y como tal tenía la misión de proteger el templo, cuidar la paz, preservar la justicia y preocuparse de la mantención de canales y diques.


Nace el comercio


Los sumerios desarrollaron un activo comercio basado en el trueque -que consistía en el intercambio de bienes de acuerdo a las necesidades de las partes-, que los llevó hasta el Asia Menor, el sur de Rusia y la India. Esto, porque para sus construcciones solo disponían de madera de palma, totora y ladrillos, debiendo importar piedras, cobre, oro y plata.


Eran muy exactos en sus operaciones comerciales, ya que extendían un documento escrito sobre cada negocio de cierta envergadura. Con el tiempo, el trueque se hizo ineficiente, por lo que decidieron intercambiar sus productos por lingotes de oro y plata, cuyo valor era reconocido en todas partes.


Los reyes ponían un sello a las barras de metal para asegurar su peso y ley -calidad-. Así, crearon el concepto de moneda, que al resultar tan útil fue imitado por otros pueblos.


La unidad de peso era el talento, y las de medidas, el pie y la docena. Esas unidades de peso y medida se utilizaron durante toda la antigüedad.


La invasión de los Acadios


El rico y fértil país de los sumerios atrajo a los pueblos nómades de los desiertos y las estepas. Desde el interior de la península arábiga, las tribus semitas -árabes, hebreos, sirios- invadieron periódicamente Mesopotamia a partir del 2500 a.C., estableciendo su dominio. Se hicieron sedentarios y acabaron por fundirse con la población anterior. Finalmente se establecieron al norte del país del Súmmer o Sumeria.


Los invasores se sometieron ante la cultura superior de sus predecesores, pese a que finalmente los sumerios dejaron de existir.


El mayor esplendor acadio fue durante el reinado de Sargón I (2334-2279 a.C.), que creó el primer gran imperio semita, al unificar las ciudades-estado sumerias y fundar la ciudad de Accad, cuyo nombre se hizo extensivo a toda la región. Además, logró extender su dominio hasta el Mediterráneo, por el oeste, y los montes Zagros, por el este.


El poderío acadio decayó como consecuencia de las invasiones de los guti y los amoritas, procedentes de las montañas del norte. Cuando fueron expulsados, la cultura mesopotámica renació con la dinastía III de Ur, entre los años 2112 y 2004 a.C.