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Copesa

Biografías, L

Luis XIV

Este monarca, que gobernó Francia desde 1643 a 1715, logró para su nación el mayor poderío militar de Europa, prosperidad económica, desarrollo científico y el mayor auge artístico y cultural de su historia.

Datos biográficos

Conocido como el “Rey Sol”, era hijo de Luis XIII y de Ana de Austria. Tras la muerte de su padre, cuando él tenía casi cinco años, inició su reinado bajo la regencia de su madre, pero en realidad el poder recayó en las manos del primer ministro, el cardenal Giulio Mazarino. Tras el fin de la guerra con España (1659), se realizó su matrimonio concertado con María Teresa, hija de Felipe IV de España (1660).

En 1661, asumió el trono tras la muerte de Mazarino. Gobernó autoritariamente durante más de 50 años. Como su reinado coincidió con la época de mayor esplendor cultural de Francia, a este período se le ha denominado “siglo de Luis XIV”. Surgió un gran número de poetas, filósofos, artistas y eruditos que llamó a su Corte. Durante su gobierno también se reorganizaron las finanzas, floreció la economía y el ejército llegó a ser el más poderoso de Europa.

Sin embargo, a causa de las constantes campañas militares y el derroche de la Corte, al final de su reinado comenzó la decadencia. Como sobrevivió a su hijo mayor y al hijo de este, tras su muerte, en 1715, le sucedió en el trono su bisnieto, que reinó como Luis XV.

Los conflictos bélicos

La política exterior de Luis XIV fue ambiciosa. Su principal objetivo era aumentar el territorio francés hacia el nordeste y hacia el este. La guerra de Devolución (1667-1668) contra España, por los territorios de los Países Bajos, terminó con el tratado de Aquisgrán.

Se consiguió el sur de Flandes. La guerra contra la Gran Alianza de la Haya (1672-1678) enfrentó a Francia con Inglaterra, Holanda, el Sacro Imperio Romano, España, Saboya y Suecia. Finalizó con la Paz de Nimega. Francia le arrebató a España el Franco Condado y varias plazas de Flandes, y efectuó diversas anexiones territoriales por las que su frontera avanzó hasta la ribera izquierda del río Rhin. El conflicto con la Liga de Augsburgo, formada por Austria, España, Suecia y varios príncipes alemanes (después ingresó Inglaterra), fue entre 1688 y 1697.

Terminó con el tratado de Ryswick. Francia no ganó nada, porque fue derrotada. Con posterioridad, intervino en la guerra de Sucesión por el trono español (1701-1714). Fue contra Inglaterra, Austria, Holanda, Portugal y Prusia, y terminó con la hegemonía francesa con los tratados de Utrecht, Rastatt y Baden, firmados entre 1713 y 1714. Luis XIV consiguió el trono de España para su nieto, Felipe de Anjou, quien reinó con el nombre de Felipe V.

Su autoritarismo

Luis XIV es el máximo representante del Absolutismo, debido a que concentró en su persona todas las funciones del Estado.

Los Estados Generales en que estaban representados la nobleza, el clero y el pueblo llano, dejaron de ser convocados y no reaparecieron hasta 1789. Sus ministros se transformaron en simples ejecutores de su política, mientras los parlamentos (parisino y provinciales) perdieron la poca autoridad que tenían. Sin embargo, supo rodearse de buenos colaboradores, siendo el más importante Jean Baptiste Colbert, en las finanzas, además de Michel Le Tellier, marqués de Louvois, en los asuntos de la guerra y el ejército, y Hugues de Lionne en los asuntos exteriores.

El deseo de controlarlo todo lo hizo querer convertirse también en el guía espiritual del pueblo francés. Para preservar la unidad católica, no vaciló en perseguir a los protestantes (hugonotes, jansenistas) para que se convirtieran. Más de 300 mil huyeron a Inglaterra, los Países Bajos, Brandenburgo, Suiza y a las colonias inglesas en América. Este éxodo tuvo repercusiones económicas, ya que la mayoría de ellos ejercía labores productivas. Además, las potencias europeas protestantes endurecieron su oposición frente a Luis XIV. Esto detonó la formación de la liga de Augsburgo (con la que se enfrentó entre 1688-1697).