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Copesa

Historia, Geografía y Ciencias Sociales, Mundo moderno: Renacimiento

Segundo Ciclo

La literatura del Renacimiento

En este período en España destacaron algunos autores como Lope de Vega, Pedro Calderón de la Barca y uno de los máximos exponentes españoles de la literatura fue Miguel de Cervantes Saavedra. En Francia, se reconoce el trabajo de Francisco Rabelais y Pedro Ronsard; e Inglaterra, tuvo un representante notable en William Shakespeare.

Las letras fuera de Italia

Como las demás artes, la literatura del Renacimiento también cruzó las fronteras de la península italiana y fue acogida en diferentes países de Europa, donde encontró magníficos exponentes que supieron captar su propuesta y perfeccionarla.

 

España

En la península ibérica surgió una numerosa cantidad de escritores influenciados por las ideas del Renacimiento. Entre ellos se pueden nombrar a Lope de Vega (Félix Lope de Vega y Carpio). Cultivó todos los géneros, pero sobresalió esencialmente en el teatro, con obras como Fuenteovejuna. También Pedro Calderón de la Barca es otro autor importante en la literatura española de la época. Entre sus trabajos, preferentemente autos sacramentales, se puede nombrar La vida es sueño, en el que plantea el sentido de la existencia humana.

Sin embargo, uno de los máximos exponentes españoles de la literatura fue Miguel de Cervantes Saavedra, sobre todo un excepcional novelista, lo que se reflejó en su obra cumbre: Aventuras del ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. El valor de este texto radica en que es una síntesis del arte novelístico del Renacimiento español, pues reúne todas las corrientes de la época: novela de caballería, pastoril, bizantina, italiana, picaresca, entre otras, además de referencias al teatro.

Francia

El Renacimiento llegó a Francia como consecuencia de las guerras en Italia, que promovieron el estrecho contacto entre franceses e italianos. Entre los grandes escritores galos destacaron en esos tiempos: Francisco Rabelais y Pedro Ronsard. Rabelais publicó su obra Gargantúa y Pantagruel, que lo consagró como uno de los grandes escritores de la lengua francesa. Este autor retrató la vida como exuberante y alegre, y señaló la importancia del cuidado físico del hombre.

Ronsard se rodeó de un grupo de poetas jóvenes que conformaron la Pléyade, que tradujo poesías griegas y latinas, y más tarde escribió versos de iguales características en idioma francés. Por su parte, las Odas de Ronsard significaron un aporte considerable a la formación del lenguaje francés.

Inglaterra

Los conflictos que asolaron a Inglaterra a fines del siglo XV trabaron el desarrollo del Renacimiento en la isla, que solo al término de la centuria siguiente tuvo un representante notable en William Shakespeare.

Este escritor dejó más de 30 obras dramáticas, entre ellas comedias como el Mercader de Venecia; dramas históricos como Ricardo II y Enrique IV; y tragedias de inigualada fuerza, como el Rey Lear, Hamlet, Otelo y Macbeth. Shakespeare supo traducir las grandes pasiones humanas con un vigor, una vivacidad y un realismo extraordinario. Dominó su idioma con gran destreza, y es considerado el más grande de los dramaturgos de habla inglesa, y uno de los más importantes de la literatura universal.

Artes menores

Las artes menores (cincelado, orfebrería, mueblería, etcétera), también lograron un gran desarrollo en el Renacimiento. Las creaciones aparecían por todas partes, en las corazas, los escudos, el pomo de las espadas, adornados con figuras finamente cinceladas; en las copas, saleros, en los vasos de cristal de Venecia; en los muebles, camas y cofres, esculpidos e incrustados con marfil o mármol. Entre los maestros de las artes menores destacó Benvenuto Cellini, cincelador magnífico, que trabajó en Roma y en París.