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Historia, Geografía y Ciencias Sociales

6° Básico

Clima templado cálido

La presencia de la cordillera de la Costa y el alejamiento del mar son los principales factores que producen las características de continentalidad del clima de Santiago.

En la Región Metropolitana se presenta un clima templado cálido con lluvias invernales, pudiéndose distinguir dos subtipos: uno con una estación seca prolongada de 7 a 8 meses, y otro con una estación seca de 4 a 5 meses.

A continuación describiremos brevemente estos subtipos climáticos:

Clima templado cálido con lluvias invernales y una estación seca prolongada: este está determinado porque la cordillera de la Costa impide la influencia del océano y porque la inversión térmica que se produce hace disminuir las precipitaciones en los sectores aledaños a la ladera oriental de ella. Esto hace que, por ejemplo, en el sector de Colina se den climas más áridos y con mayores fluctuaciones térmicas, los que reflejan la penetración del clima de estepa. Las lluvias se presentan irregulares (un año lluvioso y otro seco) y caen, especialmente, durante los meses de mayo, junio, julio y agosto.

En Santiago, el promedio anual de agua caída es de 369,5 mm y su temperatura media anual es de 14°C, pero, durante el verano, las máximas alcanzan valores superiores a 30°C durante el día.

Clima templado cálido con estación seca de 4 a 5 meses: conocido también como clima mediterráneo con estación seca corta, este se desarrolla en las zonas cordilleranas (por sobre los 3.000 msnm). Aquí la cordillera de los Andes produce un efecto contrario al hecho por la de la Costa, aumentando las precipitaciones a medida que se asciende. El período de lluvia es largo (se alcanza el 80% del agua caída en el año) y solo hay cuatro o cinco meses de período seco. En algunos lugares, las precipitaciones son sólidas, por lo que se producen acumulación de nieve y campos de hielo permanente en las cumbres y en las quebradas de la alta cordillera (sobre los 1.500 msnm). Aquí se destacan glaciares como el Marmolejo y el Plomo.

Además, las oscilaciones térmicas son grandes registrando casi 13ºC de temperatura de diferencia entre el mes más cálido, que es enero, y el mes más frío, que es julio, con temperaturas que pueden ser inferiores a 0ºC.

Hidrografía

La red hidrográfica está representada principalmente por el río Maipo y sus principales afluentes: Mapocho, El Yeso y Colorado. En general, estos ríos se caracterizan por ser torrentosos debido a la gran inclinación de sus relieves.

Río Maipo

Río Maipo

Río Maipo: recorre 250 kilómetros y posee una cuenca que drena unos 15.380 km². Su caudal promedio es de 92,3 m3/s y es de origen mixto, ya que sus aguas provienen de las precipitaciones invernales y de los deshielos. Nace en la cordillera de los Andes, específicamente en los faldeos del volcán Maipo y en la confluencia de los ríos Cruz de Piedra, Alvarado y Argüelles. En su primera parte se encuentra con tres de sus ríos tributarios, el Volcán, el Colorado y El Yeso. Luego, en el norte de la cuenca de Santiago, desagua en él, el río Mapocho. En su curso medio e inferior recibe otros afluentes, como los ríos Clarillo y Angostura y el estero Puangue (de origen cordillerano costero). Finalmente, el Maipo desemboca en el océano Pacífico, a la altura de la localidad de Llolleo (Región de Valparaíso).

Río Mapocho: nace en la cordillera de los Andes (sector del cerro El Plomo), específicamente, en la unión de los ríos Molina y San Francisco. El Mapocho drena las aguas de las lluvias invernales y durante el verano se surte de las nieves fundidas en las altas cumbres. Finalmente, después de recorrer 110 km –en donde recibe las aguas de los esteros Yerba Loca, El Arrayán y Lampa, y del canal San Carlos–, desemboca en el río Maipo.

Río El Yeso: drena la alta cordillera y sus dos afluentes nacen, uno de la ladera norte del cerro Marmolejo y el otro de la ladera sur del cerro de los Piuquenes. El Yeso, en su cauce superior, es embalsado convirtiéndose en la principal reserva de agua potable para la Región Metropolitana. Más abajo desagua en el río Maipo.

Río Colorado: tiene su origen en las faldas de los cerros Las Polleras y Tupungato (en el límite con Argentina) y sus nacientes corresponden al río Olivares. El Colorado sigue orientación suroeste para desembocar en el río Maipo.

Con respecto a los sistemas hidrográficos de tipo lacustre, destacan las lagunas de Aculeo y Negra.

Biogeografía

La biogeografía de la Región Metropolitana es una de las más alteradas del país debido a que la mayoría de los espacios naturales han sido ocupados para asentamientos urbanos o para uso agrícola.

De hecho, la fauna de la RM resulta ser más bien escasa, comparada con la de otras regiones, y, además, presenta la tasa de vulnerabilidad de especies más alta del país. Es decir, es la región donde más rápidamente y en mayor número se reducen la flora y la fauna.

Además, se presenta una gran cantidad de especies introducidas, muchas de las cuales son consideradas plagas, como es el caso del Conejo (Oryctolagus cuniculus), la Liebre (Lepus capensis), el Guarén (Rattus norvegicus), la Rana africana (Xenopus laevis), la Chaqueta amarilla (Vespula germanica), entre otras.

Bosque Espinoso Ralo

Bosque Espinoso Ralo

En esta región, se aprecian tres unidades fitogeográficas, que a continuación describiremos, incluyendo, además, los aspectos más importantes de su fauna.

Vertiente sur del cordón de Chacabuco y los valles situados en la parte norte
En esta zona predomina el bosque espinoso ralo, que está compuesto por arbustos altos y árboles espinosos, los que se distribuyen en espacios abiertos con abundante hierba. En esta zona la especie dominante es el Espino (Acacia cavens), la que tiene como especies acompañantes a otras como el Guayacán (Porlieria chilensis), el Algarrobo (Prosopis chilensis), el Huañil (Proustia cuneifolia), el Maitén (Maytenus boaria), entre otras.

En cuanto a la fauna, está constituida principalmente por aves tales como el Rayadito (Aphrastura spinicauda), la Tenca (Mimus thenca), el Yal (Phrygilus fruticeti), la Loica (Sturnella loyca), el Pequén (Athene cunicularia), el Cernícalo (Falco sparverius), el Peuco (Parabuteo unicinctus). También existen algunas especies de mamíferos roedores como la Laucha olivácea (Abrothrix olivaceus), el Lauchón orejudo (Phyllotis darwini), el Degú (Octodon degus) y el Cururo (Spalacopus cyanus).

Bosque Esclerófilo Cordillerano

Bosque Esclerófilo Cordillerano

Sector precordillerano
En este ambiente se presenta el bosque esclerófilo precordillerano, que es una formación que se encuentra en las pendientes de las laderas bajas de la cordillera de los Andes. Está determinada no solo por la altura, sino, también, por la exposición al sol. Entre las especies vegetales predominantes se encuentran: el Litre (Lithraea caustica), el Quillay (Quillaja saponaria), el Peumo (Cryptocarya alba), el Colliguay (Colliguaja odorifera), el Espino (Acacia cavens), el Lingue (Persea lingue), el Chequén (Luma chequen), el Chagual (Puya berteroniana), el Maitén (Maytenus boaria), el Maqui (Aristotelia chilensis), el Canelo (Drimys winteri), entre otros.

En este ambiente, la fauna que predomina incluye mamíferos como el Murciélago orejudo (Histiotus montanus), el Ratón colilargo de los espinos (Oligoryzomys longicaudatus), la Vizcacha (Lagidium viscacia), y los zorros culpeo y chilla (Pseudalopex culpaeus y P. griseus). Entre las aves están las siguientes: Tórtola cordillerana (Metriopelia melanoptera), el Cóndor (Vultur gryphus), el Aguilucho (Buteo polyosoma), el Jilguero cordillerano (Carduelis uropygialis), el Minero (Geositta cunicularia), etc.

Cordillera de la Costa
En las cimas y en las laderas de esta cordillera se desarrollan pequeños bosquetes aislados, que conforman lo que se denomina bosque deciduo de Santiago. Este está compuesto por algunas de las siguientes especies: el Roble (Nothofagus obliqua), el Peumo (Cryptocarya alba), el Olivillo (Kageneckia angustifolia), el Duraznillo (Colliguaja integerrima), y el Radal (Lomatia hirsuta) y otras.

En las laderas de la cordillera de la Costa y bajo el bosque deciduo de Santiago se encuentra una formación matorral espinosa que alberga especies tales como: el Boldo (Peumus boldus), el Colliguay (Colliguaja odorifera), el Litre (Lithraea caustica), el Espino (Acacia cavens), el Quillay (Quillaja saponaria), el Huañil (Proustia cuneifolia), entre otros.

En estos ambientes la fauna que más se puede observar son las aves, de las cuales se destacan la Diuca (Diuca diuca), el Yal (Phrygilus fruticeti), el Tordo (Curaeus curaeus), la Loica (Sturnella loyca), el Chincol (Zonotrichia capensis), el Chirihue (Sicalis luteo), el Zorzal (Turdus falklandii), etc.