8 de abril de 2008
La medida será la primera garantía de la reforma que harán efectivas las aseguradoras privadas. P El resto se aplicará una vez que entre a operar oficialmente el proyecto, en mayo o junio del próximo año.
Ana María Morales

Desde septiembre las isapres no ofrecerán planes de salud sin cobertura de parto. Las personas que ya suscribieron este convenio deberán esperar la renovación de su contrato.
Carmen Salinas Silva (39 años) contrató un plan de salud en su isapre sin cobertura de parto. Sin embargo, al poco tiempo quedó embarazada de cuatrillizos. Su caso, conocido hace dos meses, en teoría no debiera repetirse: ayer las aseguradoras privadas anunciaron el fin de este tipo de contratos.
El superintendente de Isapres, Manuel Inostroza, y el presidente de la Asociación de Isapres, Hernán Doren, anunciaron el término de esta modalidad a partir del próximo 1 de septiembre, adelantándose a la puesta en marcha oficial del Plan Auge.
Según explicó Doren, en esa fecha la medida se hará efectiva para las personas que suscriban nuevos contratos de salud. Las mujeres que ya tienen esta restricción la verán eliminada en la renovación anual de sus contratos.
Hoy el 10% de las mujeres afiliadas al sistema privado, es decir cerca de cien mil usuarias, tienen contratos sin cobertura de parto (conocidos como "sin útero") o con un nivel de protección restringido de hasta un 25%.
Si bien esta era una práctica autorizada por la superintendencia para las mujeres que ya no estaban en edad fértil y deseaban rebajar el costo de su plan de salud o mejorar la cobertura financiera para otro tipo de prestaciones, las isapres lo ofrecían al margen de la edad de la persona.
Ello implicaba que la diferencia de precio entre un plan de salud con cobertura de parto y otro sin este beneficio fuera de 20%.
Los precios
El anuncio planteó la duda sobre una eventual alza en el costo de los planes para las mujeres a quienes se les va a incorporar esta prestación. Al ser consultado sobre el tema, Doren respondió que "es probable que sí". Sin embargo, el superintendente de Isapres, Manuel Inostroza, aseguró que ello no debería ocurrir, considerando que una vez que entre en vigencia el Plan Auge (despachado el martes por el Congreso), todos los planes que no tengan cobertura van a tener que ser readecuados por obligación.
Lo anterior implica que, como mínimo, las isapres tienen que entregar un 75% de cobertura, que es lo que hoy ofrece Fonasa en su modalidad de libre elección.
En tanto, las mujeres que tienen contratos con cobertura maternal tampoco verán por ahora una baja en los precios.
El director de la Fundación Salud y Futuro, Héctor Sánchez, explicó que mientras el Plan Auge no esté operativo -lo que se espera suceda en mayo del próximo año- pueden darse los dos escenarios. "Lo lógico es que las isapres ajusten por riesgo, lo que implica un aumento de los planes. No obstante, también es posible que faltando tan sólo seis meses para la implementación del Auge, algunas isapres opten por ofrecer las mismas garantías", dijo Sánchez.
Plan piloto
El superintendente de Isapres desestimó la posibilidad de que el sistema privado adelante como piloto el resto de las patologías que incluye el Plan Auge.
"Vamos a tener que hacer la adecuaciones de los planes y eso es un proceso bastante complicado. Como ya estamos a nueve meses de implementar el Auge, es mejor esperar a que eso ocurra. De lo contrario, generaríamos mucha confusión a los usuarios. En definitiva, optamos por trabajar técnicamente y partir desde mayo para que la adecuación sea una sola", explicó.
Desde ayer el seguro catastrófico tendrá que ser incorporado a todos los planes de salud de las isapres como un complemento obligatorio de sus planes. Así lo anunció el superintendente Manuel Inostroza.
Esto fue posible luego que la Corte de Apelaciones levantara la medida precautoria interpuesta por el Colegio Médico hace tres años.
Las isapres deberán ofrecer este beneficio a todos sus afiliados que individualmente, o a través de sus colectivos, lo soliciten.
El seguro catastrófico permite que cualquier patología cuyo costo, por ejemplo, supere los $ 10 millones, tenga un pago máximo de $ 2 millones y que el resto sea cubierto por la isapre. Esto se da dentro de una red de atención cerrada.