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Otrora musa del underground y ex agregada cultural en Roma durante cinco años, apareció. No en Chile, porque sigue en la misma ciudad, ahora a cargo de la secretaría de cultura del Instituto Italo-Latinoamericano. Allá se quedó a vivir; allá se casó hace un año. Hoy está mucho más tranquila, menos enojada con la vida, más tolerante.
Unos dicen que invade la privacidad, que exacerba el voyerismo. Pero a otros les ha servido para reencontrarse con personas que fueron importantes en sus vidas y que no vieron nunca más. Para estos, es el invento má spotente de comunicación virtual después del e-mail.
Escogida como la mejor modista en los Elle Style Awards 2007, este parece ser el año de Stella McCartney. Una nueva línea de cremas orgánicas, colección de lencería y tiendas tendrán muy ocupada a la hija del ex Beatle.
Como Oskar Schindler, el héroe de la película de Spielberg, la polaca Irena Sendler salvó a millares de niños judíos. Los sacó del ghetto de Varsovia en sacos de papas e, incluso, en ataúdes. Su historia estuvo enterrada por 50 años, hasta que tres escolares estadounidenses la descubrieron en 1999. Murió el 12 de mayo pasado en su departamento de Varsovia.
Así es llamado este farmacéutico belga, por la aventura que reviste su desafío de reposicionar científicamente a la aromaterapia. "Los aceites esenciales de las plantas pueden ser tan poderosos como un remedio convencional", afirma desde Bélgica.
Columnas
Este ex futbolista-abogado-rockero-actor-locutor radial y diputado resultó ser, pese a tantas profesiones, un hombre reposado. Me dejó una linda sensación: que salí con una especie en extinción.
Si un desconocido te ofrece flores, eso es Impulse. Pero si viene con tillas plateadas, polerón con capucha, escuchando reggaetón y grita: "salta con las moneas socito que no soy na pooollo logo y mi hermanito shico quiere tu celular", eso no es Impulse. ¡Es un flaite asaltándote!
Descubrí que cada vez que detrás de mí hay un especimen masculino en su auto rugiendo ansioso por partir, me desprecia, me odia desde su neurosis cotidiana, fantasea con acogotarme quizás...
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