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Esta trágica leyenda del sur de Chile tiene su origen en un sector rural de Concepción, en la Región del Biobío, donde vivían tres hermosas hermanas que eran conocidas como las tres Pascualas.

Cada día las hermanas llamadas Elvira, Úrsula y Catalina caminaban a través de una zona boscosa y llena de vegetación hasta llegar a una laguna cercana a su hogar, donde se detenían a lavar ropa. Cantando y soñando con encontrar el amor, las hermanas conocen un día a un forastero que caminaba perdido por el lugar.

Una zona boscosa. Foto: Pixabay
Una zona boscosa. Foto: Pixabay

La tragedia de las tres Pascualas

Deslumbradas con el apuesto forastero, las tres Pascualas se enamoraron perdidamente del extraño, quien solicitó hospedaje al padre de las jóvenes quien gustosamente lo cobijó en su hogar.

Las hermanas, cuyo oficio de lavandera las hacía concurrir diariamente, mañana y tarde, a lavar ropa a la orilla de una laguna, comenzaron a disputar el amor del extraño.

De esta forma, cada una de ellas se acercó al forastero, quien les declaró su amor. En secreto, dice la leyenda, ellas correspondieron este amor. La felicidad y el tan esperado amor había llegado a la vida de las tres Pascualas.

Sin saber con cuál de las tres hermosas hermanas iniciar su compromiso, dice una de las versiones de leyenda, el forastero decide citar a las hermanas hasta la orilla de la laguna en la Noche de San Juan.

Al caer la noche, cada hermana por separado abandona la casa de su padre y camina en la oscuridad hasta los pies de la laguna. Aquí comienza la tragedia en torno a las tres Pascualas.

Amor y muerte

Desde un bote, en medio de la laguna y solo iluminado por la luz de la luna, el forastero ve el reflejo de una de las hermanas en la orilla del lago, a quien comienza a llamar a través de gritos: «¡Pascuala!, ¡Pascuala!, ¡Pascuala!».

Los gritos del extraño son oídos por las hermanas que caminan por distintos puntos de la laguna. Al creer que era ella la correspondida por el amor del forastero Elvira, Úrsula y Catalina ingresan al agua para tratar de llegar al bote.

Sin embargo, una a una lasa tres Pascualas comienzan a ahogarse en las profundas aguas de la laguna de Concepción, sin que nadie pudiese ayudarlas.

Desde entonces, cada Noche de San Juan, en la laguna aledaña a la casa de las hermanas, aún se puede escuchar la voz de un hombre llamando a las hermanas: «¡Pascuala!, ¡Pascuala!, ¡Pascuala!».

«Las tres pascualas se ahogaron por amor en la laguna, y ahí están aún llorando su desgracias», concluye la leyenda.

Laguna las tres Pascualas

Aunque es una leyenda local, la laguna las tres Pascualas sí es real. Se encuentra ubicada en una zona urbana de la ciudad de Concepción y tiene una superficie de 58.950 m2.

Esta laguna cuenta con especies naturales y es un atractivo turístico de la ciudad.

Las tres Pascualas laguna
Laguna Las tres Pascualas, Concepción, Chile.

Las tres Pascualas al teatro

Fue en 1957 Isidora Aguirre llevó al teatro esta leyenda oriunda de Concepción. «Las Pascualas» era el nombre de la obra realizada en tres actos.

Esta obra teatral fue una interpretación libre de la leyenda, donde, en una versión distinta de la leyenda, narra las disputas de las hermanas por quedarse con el corazón del forastero que las había abandonado.

Dada esa disputa, narra la obra, las hermanas caminaron de noche hasta la laguna para realizar una competencia que tendría solo a una ganadora del amor del extraño: la primera que llegase a la orilla, se quedaría con su amor.

De esta manera, cada hermana nadó y nadó en la laguna hasta quedarse sin fuerzas. Una a una fueron sumergiéndose en las profundidades del agua, muriendo ahogadas en ese sector.