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Es común verlos durante las fiestas de Año Nuevo: pequeñas luces, muy parecidas a las estrellas, que se mueven en diversas direcciones del cielo nocturno. Esto despierta una interrogante: ¿Por qué los globos vuelan?

Se trata de globos que tienen en su interior una fuente de calor, y funcionan en base al mismo principio que los globos aerostáticos, el mismo por el cual ciertos cuerpos flotan en el agua.

El aire es algo que existe realmente. Si no existiera, los globos caerían como piedras contra el suelo, de la misma manera que los peces irían a dar al fondo si suprimiéramos el agua de los mares. Los objetos flotan porque su peso es menor que el volumen de agua que desalojan.

Es cuestión de densidades; se llama densidad a la relación que hay entre la masa («cantidad») y el volumen («tamaño») de un cuerpo. Los objetos menos densos tienden a colocarse encima de los más densos. Los líquidos y los gases obedecen a esta ley.

La densidad es la cuarta propiedad física de la materia y se relaciona directamente con la masa y el volumen de un cuerpo. La densidad de un líquido se mide con un densímetro.

Cómo vuelan los globos

En el caso de los globos, el aire caliente de su interior, frente al aire frio del exterior, los hace subir y elevarse. Generalmente, en su interior tienen ha vela o una pequeña antorcha, hecha de estopa, y algún material inflamable.

Globos aerostáticos. Foto: Pixabay
Globos aerostáticos. Foto: Pixabay

Cuando esta fuente se apaga, el aire del interior se enfría, y el globo comienza a descender. También puede reemplazarse la vela o la antorcha, por un gas liviano como el hidrógeno

En 1740 nació el industrial francés Michel Montgolfier, pionero de la aerostación y quien junto con su hermano inventó los primeros globos aerostáticos.