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Lectura, Lenguaje y Comunicación

Segundo Ciclo

Chilenos contemporáneos

Mientras Cortázar y Juan Rulfo entregan sus obras al público americano, desde Francia y México, en Chile hay varios autores que se inscriben en la misma tendencia -neorrealista- en que algunos críticos los clasifican. María Luisa Bombal y Carlos Droguett Alfaro están entre ellos.

La primera se destaca por la atmósfera que es capaz de crear en sus obras: mundos paralelos en donde se sugieren sensaciones y sentimientos. Se trata de una literatura “hacia adentro”, una literatura íntima. La última niebla, publicada en 1939 en Chile, es una de sus novelas más características.

Droguett, por su parte, empieza empleando una temática histórico-social y se vuelca luego al tratamiento de personajes caracterizados por su marginalidad de dentro de la sociedad: en Eloy, por ejemplo, describe al bandido, y en Patas de perro, al desarraigado. Ambos escritores recibieron el Premio Nacional de Literatura.

Junto a ellos, cabe mencionar entre los grandes de este siglo a José Donoso, cuyas obras, entre las se cuentan El obsceno pájaro de la noche y Coronación, gozan de reconocimiento internacional.

Poesía nacional
El siglo XX es un siglo de poetas para Chile. ¿Qué podemos decir de Gabriela Mistral y Pablo Neruda que no hayamos dicho ya? Es por ello que ahora vamos a hablar de otros grandes de la poesía chilena.

Vicente Huidobro: A Huidobro se le considera como el innovador de la poesía chilena y quien primero la llevó a la altura de las corrientes vanguardistas de comienzos de siglo. Su característica fundamental, a diferencia de Neruda y la Mistral, es la “europeización” de su trabajo. Llevó la creación al extremo de utilizar las palabras por su sonido y ritmo, al margen del significado y su contenido.

Frente al Naturalismo que se desarrollaba a su alrededor, Huidobro demostraba su desprecio, señalando que la naturaleza es una cosa y la palabra es otra, ambas pueden caminar separadamente. A la naturaleza las palabras la tienen sin cuidado, por lo tanto, los hombres, con las palabras, deben hacer un trabajo similar al de la naturaleza.

Nicanor Parra: A pesar de lo difícil que resulta descollar, entre figuras de tanto brillo como Neruda y la Mistral, Parra (en la imagen) logró desarrollar su gran talento y obtener un sitial en las letras hispanas, y también en las de otros idiomas a los cuales ha sido traducido.
Nació en Chillán en 1916, en el seno de una familia campesina cuya sensibilidad artística fue heredada por todos sus miembros. Nicanor -que en el plano profesional eligió el camino de la Física y las matemáticas- echó a andar su vena artística por la poesía “cotidiana”. Sus versos -muchas veces cargados de ironía- utilizan un lenguaje trivial, directo, con un ritmo que se adapta a la circunstancia a la que se refiere. Sin la camisa de fuerza de la métrica, gran parte de la poesía de Parra se inscribe en la llamada “anti-poesía” y recibió el galardón del Premio Nacional en 1969.