*

Historia, Geografía y Ciencias Sociales

Segundo Ciclo

Duodécima Región: Magallanes y de la Antártica Chilena

La XII Región de Magallanes y de la Antártica Chilena se ubica en la zona austral de nuestro país, entre, aproximadamente, los 48º 39’ y los 90º 00’ (Polo Sur) de latitud sur y desde los 67º 00’ a los 76º30’, de longitud oeste. Su superficie es de 1.382.297,2 km², considerando el territorio Chileno Antártico (1.250.00 km²), y 132.297 km² si no se toma en cuenta ese territorio.

Limita al norte con la XI Región Aisén del General Carlos Ibáñez del Campo, al sur con el Polo Sur, al este con la República Argentina y al oeste con el Océano Pacífico.

Su capital regional es la ciudad de Punta Arenas y se divide en cuatro provincias: Última Esperanza (capital: Puerto Natales), Magallanes (capital: Punta Arenas), Tierra del Fuego (capital: Porvenir) y Antártica Chilena (capital: Puerto Williams). Tiene 11 comunas.

Formación de la Antártica

Esta masa continental hasta hace 160 millones de años estuvo unida a la India, África, Australia, Nueva Zelanda y Sudamérica, formando el supercontinente llamado Gondwana. Cuando esta gran masa se fragmentó, los continentes se fueron desplazando. Durante mucho tiempo, la Antártica y Australia estuvieron unidas y moviéndose hacia el sur, hasta que se separaron definitivamente hace unos 80 millones de años.

El Santo Grial

Se dice que al finalizar la Segunda Guerra Mundial, varios submarinos alemanes se dirigieron, en secreto, hacia la Antártica. Portaban el Santo Grial; es decir, el cáliz en el que se habría recibido la sangre de Cristo, al ser herido en el costado cuando era crucificado. Los soldados alemanes lo habrían ocultado en algún lugar, bajo los enormes hielos, dejándolo al cuidado de guardianes misteriosos.

Reserva de la biosfera

En el año 2005, la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) declaró que la zona comprendida entre el sur del seno Almirantazgo y el lago Fagnano, en Tierra del Fuego, y el cabo de Hornos constituye una Reserva Mundial de la Biosfera por tratarse de un área geográfica en la que se desarrolla un ecosistema representativo de la Tierra. Son más de 500 los lugares declarados reservas mundiales de la biosfera. En el caso de la Región de Magallanes, se protege la riqueza de su biodiversidad y la existencia de especies en peligro de conservación, así como los bosques submarinos de algas pardas y los bosques lluviosos siempreverdes. Estos últimos destacan como algunos de los más puros de la Tierra.

Geografía física

Relieve

La parte norte del relieve de la Duodécima Región es muy parecida al relieve de la Undécima Región, con la diferencia de que los archipiélagos al sur del Golfo de Penas y hasta el Cabo de Hornos no corresponden a porciones altas de la Cordillera de la Costa, ya que esta desaparece en la Península de Taitao, sino a las partes altas de estribaciones de la Cordillera de los Andes.

La Cordillera de los Andes: en la costa del continente este cordón montañoso está cortado por escarpados fiordos que caen directamente al mar.

Desde Puerto Natales hacia el sur, la Cordillera de los Andes desaparece como tal; solo queda representada en la Cordillera de Sarmiento y en los archipiélagos ubicados al sur del Estrecho de Magallanes y de Tierra del Fuego. La última cumbre de los Andes sumergida es la isla Hornos, situada casi a los 56º de latitud Sur.

Las alturas más importantes de la región son los cerros Murallón (3.600 msnm), Bertrand (3.270 msnm) y el Chaltel o Fitz Roy (3.406 msnm), ubicados todos en el límite con Argentina; el volcán Lautaro (3.380 msnm, limítrofe con la Undécima Región) y las Torres del Paine (3.050 msnm).

Las planicies al este de Puerto Natales, llamadas pampas o estepas de Magallanes, son una prolongación de la meseta patagónica transandina, que surgió por sedimentación continental durante el Período Terciario de la Tierra.

El continente Antártico: la superficie total del continente antártico fluctúa entre los 12 y 14 millones de km². Sobre su topografía es poco lo que se sabe, ya que está cubierto por hielos eternos. Sin embargo, existen algunas cumbres de importancia, como el monte Sidley (6.100 msnm), el Ray (4.639 msnm) y el Coman (4.700 msnm).

El Territorio Chileno Antártico, de 1.250.000 km² abarca desde los 53º y los 90º de longitud oeste del polo sur y comprende toda la península Antártica, llamada Tierra de O’Higgins y las islas que la rodean, además de parte de los mares de Weddell y de Bellingshausen.

Hidrografía

En la Región de Magallanes, también se encuentran los ríos Penitente y Grande. El primero está en la provincia de Magallanes y el segundo, en la de Tierra del Fuego. Ambos llevan sus aguas hacia territorio argentino y constituyen afluentes de cursos de agua de mayor caudal.

También figura el río Pérez, que nace en la cordillera Vidal y recorre unos 40 km hasta desembocar en el seno Skyring.

En la península de Brunswick, se encuentran los ríos Canelos y San Juan. Las aguas de este último provienen del lago Parrillar. Su caudal estimado es de 30 m3/s y se extiende por 55 km. Avanza hasta desembocar en el océano Pacífico, al sur del Fuerte Bulnes.

Otro curso fluvial presente en la región es el río Gallegos, que nace en la confluencia de los ríos Turbio, de Argentina, y Penitente, de Chile. Este último surge en las faldas del cerro que lleva su mismo nombre y recibe aguas del río Rubens, su mayor tributario.

El río Gallegos, por su parte, avanza por 172 km, cruzando la meseta patagónica hasta desembocar en el océano Atlántico. Es así como la cuenca del río Gallegos se desarrolla, principalmente, en territorio argentino, pero en su curso medio, recibe las aguas de los ríos chilenos Zurdo y Gallego Chico.

Por último, la principal cuenca hidrográfica de Tierra del Fuego es la del río Grande. Este curso de agua nace en la unión o confluencia de los lagos Blanco y Ofhidro.

Entre los lagos de la región se pueden considerar, por su extensión, los de la zona de las Torres del Paine, entre ellos, el Sarmiento de Gamboa (llamado solo Sarmiento), Del Toro (llamado solo Toro) y Nordenskjold. Más al sur se encuentran los lagos Balmaceda y Aníbal Pinto, y en Tierra del Fuego los lagos Blanco y Ofhidro.

Clima

La Región de Magallanes y de la Antártica Chilena presenta cinco climas principales: templado frío con gran humedad, estepa fría, hielo perpetuo, tundra y polar.

Clima templado frío con gran humedad: se desarrolla en la costa occidental de la región y se caracteriza por tener temperaturas promedio bajas (tanto diarias como anuales), vientos fuertes desde el oeste, abundancia de nubosidad y altos índices de precipitaciones. Por ejemplo, en Bahía Félix el registro de pluviosidad es de 4.794 mm anuales.

Clima de estepa fría: presenta temperaturas, especialmente, en invierno. Figura en las planicies de la Patagonia, área donde las precipitaciones no se desarrollan con la intensidad del clima descrito anteriormente, pero sí caen de manera constante durante todo el año.

Clima de hielo perpetuo: se encuentra en la zona de Campo de Hielo Sur y en los campos de glaciares presentes en la cordillera de Darwin. En este clima predominan las precipitaciones sólidas, es decir, la nieve. También es propia de este clima la gran variación de temperatura (amplitud térmica) entre el día y la noche.

Clima de tundra: se encuentra en las tierras occidentales de la región hacia el sur, desde la isla Duque de York. Como los anteriores climas, se caracteriza por la abundancia de precipitaciones, las que se desarrollan a lo largo de todo el año. También es propio de este clima el registro de bajas temperaturas, pues el termómetro no sobrepasa los 10ºC en ninguno de los 12 meses del año.

En las islas Evangelistas, donde domina este clima, la temperatura promedio anual es de 6,4ºC. Y el promedio de precipitaciones, 2.569 mm.

Clima polar: se desarrolla en el Territorio Chileno Antártico y se caracteriza por presentar bajas temperaturas y abundantes precipitaciones sólidas. La nieve es todavía más abundante en las costas occidentales de esta península.

Flora y fauna

Al occidente de la XII Región continúa la vegetación de archipiélagos y fiordos característica de la XI Región, aunque debido al mayor frío la vegetación es más espaciada y más achaparrada, aumentan los turbales y se llega a áreas de roca desnuda.

En cuanto a la fauna, se incrementan las poblaciones de especies marinas que se adaptan mejor a las aguas más frías, como el elefante marino, el lobo fino antártico, la tonina overa y el delfín cruzado.

Las aves costeras y marinas también aumentan notablemente, como los pingüinos de Magallanes, los patos vapor o patos quetru, la caranca y la paloma antártica.

En el Campo de Hielo Sur hay una escasa vegetación, y entre las pocas especies de fauna que lo habitan se encuentran el huemul, la laucha de Hershkovitz y el huroncito patagónico. Algunas aves del área son la garza cuca, el ostrero del sur y el carancho negro.

Al sur de Campo de Hielo Sur y al este de los archipiélagos subsiste una vegetación de hoja caduca llamada bosque caducifolio del sur, dominado por la lenga. En su parte más austral las especies mayoritarias son el coihue de Magallanes y el canelo, aunque también existe la chaura, la tchelia y el maillico.

Su fauna más común está constituida por la , entre otras especies. Entre las aveslaucha de pelo largo, la rata conejo, el zorro culpeo, el puma y el gato de Geoffroy resaltan el caiquén común y el flamenco chileno.

Hacia el oriente del bosque caducifolio dominan los pastos, como los coirones, y algunos arbustos, y su fauna es escasa, con roedores como el ratón topo del Estrecho de Magallanes, depredadores como el puma y el colocolo, y aves como el ñandú y el cisne de cuello negro.

Solo en el borde del continente antártico, en pequeños trozos de tierra que por cortos períodos quedan al descubierto, se puede hallar algo de vegetación, compuesta fundamentalmente por líquenes.

Tampoco es posible que se desarrolle la fauna en el continente antártico por falta de alimento, y las aves solo lo utilizan para reproducirse y reposar. Sin embargo, en el mar que rodea a la Antártica existen grandes poblaciones de numerosas especies, como pingüinos, albatros, ballenas, elefantes marinos, focas y lobos marinos.

Entre las áreas silvestres protegidas a través de parques, reservas y monumentos nacionales podemos destacar los Parques Nacionales Torres del Paine, Cabo de Hornos (el más austral del mundo) y Pali Aike, las reservas nacionales Laguna Parrillar y Magallanes y los monumentos naturales Los Pingüinos, Laguna de los Cisnes y Cueva del Milodón.

Aguas antárticas

El agua dulce contenida en el continente Antártico supera el 90 por ciento de las reservas mundiales de este elemento. Este se encuentra en la forma de una capa de hielo que tiene un grosor cercano a los 2.000 metros, aun cuando en algunos sectores, especialmente en el centro del continente, su espesor puede alcanzar los 4.200 metros. Se estima que la cantidad de agua dulce que hay en este continente es de 30 millones de kilómetros cúbicos km3).

Geografía Humana

En la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, la población suma 150.826 personas, cifra que equivale al 1% del total de la población chilena. Estas cifras indican que Magallanes es una de las regiones del país con menos habitantes.

En la provincia de Magallanes se encuentra el núcleo urbano más relevante, Punta Arenas. Esta ciudad es habitada por 119.496 personas. Junto a Porvenir y Puerto Natales, la capital regional concentra el 90% del total de población.

En el Censo de 1992, la población total de la región llegó a 143.189 personas. Comparada con los registros del último Censo (2002), la población regional creció 5,3%. El mayor crecimiento se produjo en la provincia Antártica Chilena, con 23%. Última Esperanza y Tierra del Fuego también aumentaron su número de habitantes; 12% y 4,4%, respectivamente.

Del total de población 78.907 son hombres (52,3%) y 71.919, mujeres.

En cuanto a la distinción entre población rural y urbana, esta última representa al 92,3% del total de habitantes, lo que equivale a 139.669 personas. El resto, 11.157 habitantes, compone la población rural, la que está distribuida en extensas áreas dedicadas preferentemente a labores de tipo pecuario o ganadero.

La cifra de población rural es baja, entre otros aspectos, porque las explotaciones forestales y ganaderas desarrolladas en el pasado no necesitaron mucha mano de obra. A esto se sumó que los trabajadores que se desempeñaban en estas tierras no se trasladaban con sus familias. El fenómeno se repitió en las labores de explotación minera local (carbón, carbonato de calcio e hidrocarburos).

Otro factor que influye en la baja población rural de la región es la geografía de la zona, donde las distancias entre áreas rurales y centros de servicios o actividades son tan grandes que las familias han preferido no instalarse en el campo. Es así como en la región existen vastas áreas despobladas y se advierte una de las tasas de densidad más bajas de Chile: 1,14 hab/km² (sin incluir el Territorio Chileno Antártico).

Igualmente, los lugares poblados con más de cien habitantes son pocos y se vinculan con estancias ovejeras, centros de actividad minera o algunas industrias.

Biogeografía

Animales de la Patagonia

En el ecosistema patagónico, donde la presencia de árboles es escasa y, más bien, dominan los pastizales y las pajas bravas, se observa al Guanaco (Lama guanicoe) y al Armadillo peludo patagónico (Euphractus villosus), un pariente de los quirquinchos, animales que habitan en tierras del norte.

También es posible apreciar a los zorros culpeo y chilla (Pseudalopex culpaeus y P. griseus, respectivamente), al Puma (Puma concolor), al Ñandú (Pterocnemia pennata) y a aves, como el Canquén colorado (Chloephaga picta) y el Canquén común (Chloephaga poliocephala). También está la Bandurria (Theristicus caudatus), ave muy parecida a las garzas y cigüeñas, pero con pico curvo y más delgado.

Entre los reptiles, se cuenta a la Lagartija de líneas blancas (Liolaemus lineomaculatus), una especie que vive en las estepas de coironales y se alimenta de vegetales y, ocasionalmente, de insectos.

Tundra Magallánica

Este ecosistema nace en la zona a raíz de las extremas condiciones: las bajas temperaturas, pobreza del suelo, mal drenaje y un constante y fuerte viento.

Junto a los factores anteriores, la presencia de pantanos condiciona la existencia de la tundra magallánica, donde algunas de las especies más importantes crecen formando cojines. Se trata de Marsippospermu grandifolium, Donatia fascicularis y Azorella caespitosa, entre otras. Otras especies son Juncaceae antárctica, Nothofagus betuloides, Baccharis magellánica, Myrteola nummulaia y Saxifraga magellanica.

Ecosistemas antárticos

Son inhóspitos y solo brota vegetación en los bordes del continente, en los pocos lugares donde se asoma la tierra por breves períodos. Aquella vegetación consta de unas 500 especies de líquenes, es decir, plantas inferiores formadas por la unión simbiótica de un hongo y un alga. Los líquenes colonizan ambientes inhóspitos resistiendo condiciones extremas, gracias a que el hongo retiene el agua y capta nutrientes, mientras que el alga realiza la fotosíntesis. Algunos líquenes antárticos pertenecen a los géneros Verrucaria, Coloplaca, Placopsis, Byrum y Pholia.

Además de líquenes, en las tierras antárticas crecen musgos y plantas hepáticas, especies muy primitivas y pequeñas que surgen en los ambientes húmedos.

En este lugar no hay anfibios ni reptiles, pero sí algunos mamíferos y aves. Obtienen su alimento del mar y solo usan el continente para descansar entre una y otra incursión en las aguas oceánicas.

Destacan los pingüinos y otras aves marinas, como los albatros, las palomas antárticas y las skúas o salteadores.

Entre los mamíferos, figuran la Foca de Weddell (Leptonychotes weddelli), el Lobo marino antártico (Arctocephalus australis) y el Elefante marino (Mirounga leonina)

Áreas Silvestres protegidas

Los ecosistemas presentes en la Región de Magallanes son algunos de los menos intervenidos por el ser humano. Es así como esta zona del país destaca como una de las que presentan mayor cantidad de áreas protegidas por el Estado.

Suma cinco parques nacionales, tres reservas nacionales y tres monumentos naturales.

Parque Nacional Bernardo O’Higgins: es el parque nacional más grande de Chile, fue creado en el año 1969, se extiende por 3.525.901 hectáreas y se encuentra en la provincia de Última Esperanza, abarcando parte de la Región Aisén del General Carlos Ibáñez del Campo. Incluye también gran parte de Campo de Hielo Sur.

Parque Nacional Alberto de Agostini: fue creado en 1965 y se extiende por 1.460.000 hectáreas. Se encuentra al sureste de Punta Arenas, en un área de montañas donde destaca la cordillera de Darwin. Entre sus cumbres se cuentan varias que sobrepasan los 2.000 metros. En este parque también existen numerosos glaciares y ventisqueros, fiordos, senos y canales.

Parque Nacional Cabo de Hornos: es el más austral de Chile y fue creado en 1945. Se encuentra en Tierra del Fuego, en la comuna de Navarino, específicamente, en el archipiélago Wollaston y las islas Hermite. Tiene 63.093 hectáreas, sobre las que crece una vegetación gruesa y de baja altura. Entre su fauna se cuentan al Cisne coscoroba (Coscoroba coscoroba), el Cóndor (Vultur gryphus) y el Lile (Phalacrocorax gaimardi).

También es el lugar elegido por el Pingüino de Magallanes (Spheniscus magellanicus) y Antártico (Pygoscelis antarctica) para nidificar.

Parque Nacional Pali Aike: se encuentra en la comuna de San Gregorio, a casi 200 km al noreste de Punta Arenas, en la frontera con Argentina, una árida región de la estepa magallánica. En gran parte de su superficie se han producido derrames de lava basáltica, los que determinan la existencia de vegetación semidesértica.

Parque Nacional Torres del Paine: fue creado en 1959 y, desde 1978, es Reserva Mundial de la Biosfera. Se encuentra en la provincia de Ultima Esperanza, comuna deTorres del Paine, y tiene una superficie de 181.414 hectáreas, extendidas entre la cordillera de los Andes y la estepa patagónica. Su más famoso atractivo es el impresionante macizo del Paine y sus torres.

También destacan los lagos El Toro y Sarmiento, además del glaciar Grey, una enorme masa de hielo que tiene un poco menos de 20 km de extensión y puede verse navegando en lancha por el lago del mismo nombre.

La Cueva del Milodón y otros monumentos naturales

Hace unos 12.000 años, el lugar que hoy se conoce como Cueva del Milodón fue refugio para pueblos que sobrevivían recolectando frutos silvestres y cazando la fauna local, la que incluía al Milodón (Mylodon Darwinii listai).

Esta cavidad es Monumento Histórico desde 1968 y se encuentra al norte de Puerto Natales. La forman tres cavernas y un conjunto de rocas llamado “silla del diablo”. La más grande de las cuevas tiene 30 metros de alto, 50 metros de ancho y 200 metros de profundidad. En el estrecho de Magallanes, está el Monumento Natural Los Pingüinos, que incluye las islas Magdalena y Marta.

Su superficie casi llega a las 100 hectáreas y su nombre se debe a la numerosa presencia de pingüinos de Magallanes, los que comparten su hábitat con cormoranes y lobos marinos. Por último, el Monumento Laguna de los Cisnes está al norte de Porvenir y alberga cisnes de cuello negro, además de otras aves, como flamencos.

La fabulosa riqueza de la Antártica

Se asegura que bajo el grueso manto de hielo antártico hay grandes riquezas minerales. Los investigadores de la expedición Byron comprobaron la existencia de 141 metales y metaloides, aparte de indicios de yacimientos de petróleo y carbón. Además, en las playas de sus costas y archipiélagos, habitan millones de focas y de leones marinos, y en los mares adyacentes, hay varias especies de ballenas.

Biodiversidad submarina

A diferencia de lo inhóspito del ambiente terrestre antártico, bajo las heladas aguas australes existe uno de los ecosistemas más ricos del mundo, ya que está formado por una numerosa diversidad de especies vegetales y animales. En este ambiente submarino habitan desde diminutos componentes del plancton hasta la inmensa Ballena azul (Balaenoptera musculus), el animal más grande que existe en el planeta. Su cuerpo alcanza 33 metros de longitud y su peso puede llegar a las 140 toneladas.

Reservas nacionales

Reserva Nacional Alacalufes: creada en 1969, alberga una zona de canales donde habitan cetáceos, lobos de mar, huillines, patos quetru, cormoranes, gaviotines y albatros, entre otras especies. Este sector también destaca por la presencia de algunos habitantes pertenecientes a culturas originarias, como la kaweshkar.

Reserva Nacional Laguna Parrillar: existe desde 1977 y está a unos 50 km al sur de Punta Arenas. En sus 18.414 hectáreas se distribuyen bosques de lengas y se encuentra la laguna Parrillar.

Reserva Nacional Magallanes: fue creada en 1932 y se extiende por 20.878 hectáreas situadas muy cerca de Punta Arenas. Destacan sus bosques magallánicos de lengas y coigües; así como su fauna, compuesta por pumas, zorros culpeo, algunos roedores y aves. Por ejemplo, carpinteritos negros, pitíos y cóndores, entre otras.

Antártica, continente blanco

También denominado continente Antártico, se ubica desde los 66°30’ latitud Sur, en el círculo polar Antártico (Polo Sur). Está rodeado por los extremos australes de los océanos Atlántico, Pacífico e Índico. Los mares que lo circundan se encuentran casi todo el año cubiertos de hielo y son los de Weddell, de Bellingshausen, de Amudsen, de Ross y de Davis.

La Antártica tiene una superficie de 14.200.000 km²; es el cuarto continente más grande del mundo después de Asia, América y África. Sin embargo, durante el invierno, dobla su tamaño a causa de la gran cantidad de hielo marino que se forma en sus alrededores.

No tiene población nativa, pero cada año unas cuatro mil personas, aproximadamente, entre científicos, técnicos, militares y otras distintas disciplinas, ocupan las diversas estaciones de investigación instaladas en esta zona.

La palabra Antártica se remonta a la antigüedad; los griegos suponían la existencia de una tierra austral en contraposición a las tierras del norte, llamada Ártikos (de la osa) y, por tal razón, le dieron el nombre de Antártikos (opuesto a la osa).

Sin embargo, recién cerca del año 1600 algunos exploradores descubrieron la Terra Australis Incognita, como se conocía en ese entonces a este continente.

En 1773, el marino inglés James Cook fue el primero en cruzar el Círculo Polar y circunnavegar los mares de la Antártica. Luego, en 1820, los marinos norteamericanos Nathaniel Palmer, Edward Brandsfield y William Smith avistaron por primera vez la península Antártica. Ese mismo año, el ruso Fabián von Bellingshausen desembarcó en la isla Pedro I. Dos años más tarde, el escocés James Weddell descubrió las islas Orcadas y las Shetland del Sur.

Cementerios en la nieve

En el Territorio Chileno Antártico existe un cementerio que guarda los restos de los marinos de un buque ballenero noruego, quienes perecieron en faenas de pesca. Unas cuantas cruces son el testimonio de sus tumbas, que permanecen bajo el cuidado de la Virgen de los Hielos. Son sepulturas sin vigilia, sin lágrimas, sin flores; solo hay una lápida, con la leyenda: Gracias por todo.

Uso pacífico de las riquezas antárticas

Rasgos geográficos

La Antártica tiene una forma más o menos circular. Se divide en Antártica Occidental o Menor y Antártica Oriental o Mayor. Ambas zonas están parcialmente separadas por una cisura llamada Antártica Hundida, que se ubica entre los mares de Weddell y de Ross.

La Antártica Occidental tiene un relieve muy accidentado y sus costas son irregulares. Está constituido por rocas sedimentarias unidas desde las edades Mesozoica y Cenozoica. Además, este sector posee islas que son una prolongación de la cordillera de los Andes, conocida como cordillera Antartandes.

La Antártica Oriental está formada por una enorme meseta tabular y por rocas precámbricas y paleozoicas. Además, hay montañas que alcanzan los 3.000 msnm y algunos volcanes en actividad, como el Monte Erebus (4.023 msnm).

La cordillera más larga es la de los montes Trasantárticos y la con mayores altitudes es el macizo Vinson en los Antartandes.

Entre este último y los montes Trasantárticos, se presentan cordilleras intermedias, como los montes Pensacola y Ellsworth. En las cercanías del Polo Sur, se eleva la meseta Polar, que tiene anexada una cordillera casi totalmente cubierta por el hielo: la cordillera Gamburtsev.

Tratado Antártico

Las numerosas exploraciones que se realizaron en la Antártica generaron el interés de los diferentes estados por ejercer su influencia en este nuevo continente.

Cada uno de ellos comenzó a llamar a las partes de este territorio con un nombre propio. Así, lo que los chilenos llamamos Tierra de O´Higgins, para los argentinos es Tierra de San Martín; para los ingleses, Tierra de Graham, y para los americanos, península de Palmer.

El 1 de noviembre de 1959, en el marco del Año Geofísico Internacional, 13 países: Argentina, Australia, Bélgica, Chile, Francia, Japón, Nueva Zelanda, Noruega, Sudáfrica, URSS (Rusia en la actualidad), Reino Unido, Irlanda del Norte y Estados Unidos, firmaron el Tratado Antártico que garantizó el uso pacífico de estos territorios, especialmente para desarrollar misiones de cooperación para investigación científica. También, se establecieron las bases para desarrollar intercambios de información, de personal científico, de observaciones y de resultados sobre las actividades realizadas por los científi cos de los países del acuerdo.

Finalmente, quedó prohibido todo uso militar de las bases y el ensayo de toda clase de armas, así como las explosiones nucleares y almacenar material radiactivo.

Territorio Chileno Antártico

El 6 de noviembre de 1940, bajo la presidencia de Pedro Aguirre Cerda, se dictó el decreto 1.747, en el cual se fijaron los límites del Territorio Chileno Antártico. Este documento establece que "forman la Antártica chilena, o territorio chileno antártico, todas las tierras, islas, islotes, arrecifes, glaciares, pack ice y demás, conocidos y por conocerse, y el mar territorial respectivo, existente dentro de los límites del casquete constituido por los meridianos 53° y 90° de longitud oeste de Greenwich”.

Este territorio tiene una superficie de 1.250.000 km², la que está cubierta en su totalidad (a excepción de pequeñas zonas costeras) por una gruesa capa de hielo y nieve. Está constituida principalmente por un sector de la Antártica Occidental o Menor, que incluye la península Antártica, conocida en Chile como Tierra de O’Higgins. Está atravesada longitudinalmente por la cordillera de los Antartandes (continuación de la cordillera de los Andes).

Además, abarca las islas Shetland del Sur, la península Antártica e islas adyacentes, la isla de Alejandro I, la isla Charcot, parte de la Tierra de Ellosworth, entre otros islotes más pequeños. También, dentro del sector chileno, en el suroeste del territorio antártico, se encuentran las más altas cumbres del continente antártico, los que forman parte de los montes Centinela. Estos son el macizo Vinson (4.897 msnm), el monte Tyree (4.852 msnm) y el monte Shinn (4.800 msnm).

Administrativamente, el Territorio Chileno Antártico forma parte de la provincia de la Antártica Chilena de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena.

En la actualidad, Chile mantiene varias bases en este territorio, la mayoría a cargo de personal de las Fuerzas Armadas. El mayor centro poblacional está enclavado en la isla Rey Jorge y está compuesto por la Base Aérea Presidente Eduardo Frei Montalva, que al momento de su inauguración en 1969 se llamaba Centro Meteorológico Eduardo Frei y Villa Las Estrellas (1984). Además, el Instituto Antártico Chileno (Inach), dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores, inauguró en esta isla (1994) la Base Profesor Julio Escudero, que es el principal centro científi co. En la isla Greenwich, existe una base chilena llamada Capitán Arturo Prat, que es la más antigua (6 de febrero de 1947). Desde 1991, en la isla Livingstone, está la base Shirreff, que se encuentra a cargo de la Inach. Desde 1944, en el islote Isabel Riquelme, está la Base General Bernardo O’Higgins, y desde 1949, en la isla Robert se ubica la Base Luis Risopatrón.

Población y actividad económica

De acuerdo con el Censo de 2002, la población de la Duodécima Región es de 150.826 habitantes. De este total 78.907 son hombres (52,31 por ciento) y 71.919 (47,68 por ciento) son mujeres. El 92,6 por ciento corresponde a población urbana. La densidad es de 0,10 habitantes por km².

La localidad que registró un mayor aumento porcentual en su población, desde el Censo de 1992, fue la comuna de Timaukel, con un 67,9 por ciento. La tasa media estimada de crecimiento anual en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, para el período 2000-2005, es de 0,69 personas por cada 100 habitantes.

Economía regional

El Producto Interno Bruto de la Duodécima Región es de 135.035 millones de pesos, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) del año 2000.

Su economía se sustenta en la ganadería, en especial de ovinos; la actividad industrial, principalmente en la extracción y producción de hidrocarburos como el petróleo y el gas natural; la actividad forestal, sobre todo en la explotación de la lenga; en la extracción e industrialización de productos marinos, como la centolla, el ostión del sur y el congrio dorado, y en la generación de energía eléctrica, con un sistema de suministro de energía independiente del Sistema Interconectado Central y centrales termoeléctricas (ver glosario) que aprovechan el gas natural disponible.

Atractivos turísticos

El turismo ha logrado un rápido desarrollo gracias al potencial de la región basado en sus hermosos paisajes y la cordialidad de su gente, aunque su principal obstáculo es la lejanía y dificultades de acceso. Además, la Duodécima Región es la puerta natural a la Antártica y a su principal destino: la Península Antártica, que corresponde al Territorio Chileno Antártico.

Si bien la región no produce mucha artesanía, destacan sus tejidos de lana de oveja, su cestería y la fabricación de diversas prendas de vestir en cuero de cordero con chiporro (con la lana hacia adentro).

La fiesta popular más conocida de la Duodécima Región es la fiesta de la esquila, que coincide, evidentemente, con la temporada del corte de la lana de las ovejas, que se celebra en todas las estancias locales.

Entre los lugares de interés turístico por provincia que se pueden visitar están:

• Provincia de Última Esperanza: Puerto Natales, y desde ahí se puede ir al Parque Nacional Torres del Paine, y el Monumento Natural Cueva del Milodón.

• Provincia de Magallanes: en Punta Arenas, la estatua del indio patagón, el Museo Regional Salesiano Maggiorino Borgatello, el monumento al ovejero y la zona franca. Además, desde esa ciudad se pueden organizar expediciones por mar a diferentes lugares del Estrecho De Magallanes. Fuera de Punta Arenas se puede ir al Fuerte Bulnes y también a Puerto del Hambre.

• Provincia de Tierra del Fuego: Bahía Lomas, sobre todo en primavera, cuando llegan millones de aves migratorias, y la ciudad de Porvenir.

• Provincia Antártica Chilena: el Museo Martín Gusinde de Puerto Williams, que tiene muestras de animales locales y una exhibición arqueológica sobre las culturas yámana (yaganes), selknam (onas) y kaweshkar (alacalufes); la bahía Windhond y Walaya, donde existió, en esta última, una misión evangelizadora destruida por los yámanas; y los enormes icebergs, paisajes de hielo y fauna de la Antártica.

Pueblos originarios

Hasta la llegada de los exploradores y conquistadores europeos (siglo XVI), el territorio americano de la región fue habitado por los pueblos aonikenk (tehuelches), kaweshkar (alacalufes), selk’nam (onas) y yámana o yagán. Sus descendientes fueron desapareciendo en los años y siglos siguientes, primero, por causa del contacto con los extranjeros y, luego, producto de la relación con el pueblo chileno.

Los tehuelches eran cazadores nómadas que se distinguían por su elevada altura. Se cree, incluso, que del tamaño de sus pies deriva la palabra patagonia. Se postula que estaban emparentados con los onas, cultura cazadora y recolectora de recursos marinos. Por otro lado, los yaganes formaban un pueblo que navegaba en canoas por las aguas de los canales australes. Ocasionalmente, tuvieron contacto con los alacalufes, también canoeros y nómadas.

NOTAS RELACIONADAS