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Escritura, Lenguaje y Comunicación

3° Básico

Comunicando con el cuerpo

Hoy he presenciado un hecho llamativo. Iba camino a mi casa y subí al metro con los audífonos puestos, escuchaba una buena música, el día parecía ideal. Un grupo de chicos y chicas que iban en el mismo carro que yo, conversaba animosamente. Comencé a entretenerme observándoles, se notaba una conversación muy amena, reían y seguían con mucha atención lo que el otro decía. 

Hoy he presenciado un hecho llamativo. Iba camino a mi casa y subí al metro con los audífonos puestos, escuchaba una buena música, el día parecía ideal. Un grupo de chicos y chicas que iban en el mismo carro que yo, conversaba animosamente. Comencé a entretenerme observándoles, se notaba una conversación muy amena, reían y seguían con mucha atención lo que el otro decía. Era verdaderamente lindo ver cómo se comunicaban.  Así pasaron una, dos, tres, cuatro y cinco estaciones. De pronto vi que uno de ellos me hacía señas indicándome su muñeca,  gesto que interpreté como que necesitaba ver la hora, miré mi reloj, las cuatro en punto dije, y ella me sonrió dándome las gracias y fue a comunicarla a sus amigos.

Un acontecimiento simple me hizo pensar en lo importante que es el lenguaje no verbal en la comunicación porque cada vez que hablamos, si bien emitimos signos sonoros, hay una gran cantidad de información que fluye sin necesidad de ser escuchada sino que más deberá ser vista, o percibida visualmente por nuestro interlocutor.

Estudios revelan que el 70% de lo que comunicamos los hacemos por la vía no verbal y sólo un 30% es específicamente lenguaje hablado. Es decir, cuando mantenemos una comunicación con una persona, están operando muchos códigos, algunos de ellos verbales y otros los denominados no verbales.

¿A qué nos referimos cuando hablamos de lenguaje no verbal?

Gestos, posturas corporales, movimientos, desplazamientos, actitudes, etc., por ejemplo es posible que en tu familia fluya muchísima información de tipo no verbal cuando interpretamos el gesto o la actitud de nuestra madre al darnos una orden. Dependiendo de ese gesto dependerá seguramente la celeridad con que responderemos al mandato. Si el gesto de nuestra madre es de enojo lo sabremos sin necesidad de que ella nos lo diga, a su vez si ella tiene una actitud tranquila y relajada,  eso será parte de la información que entrega el mensaje.

Existen una serie de gestos que son universales como por ejemplo : la sonrisa como signo de felicidad, el ceño fruncido como signo de enojo, la mirada baja como signo de sometimiento, la faz sonrojada como signo de vergüenza, etc. Estos gestos son casi inevitables ya que son producto de las emociones que conllevan las situaciones que vivimos día a día, y nos acompañan desde que nacemos ya que son reacciones innatas del ser humano.

Intentemos observar los gestos y actitudes definiendo qué es lo que nos comunica, pongamos atención en nuestros propios gestos y actitudes y las  de nuestro interlocutor ya que para mantener una comunicación fluida y que nos conduzca a relaciones sanas y felices es necesario estar comunicados, y ya sabemos que lo verbal es importante, pero hay otro mundo muy sutil esperándonos para descubrirlo.