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Williams Rebolledo, Juan

Comandante de la Armada, supo renunciar en el momento indicado, tras las derrotas sufridas por nuestro país a manos de la flota peruana.

Juan Williams Rebolledo nació en Curacaví, en 1825. Desde pequeño conoció la carrera naval, ya que su padre, Juan Williams, fue un marino inglés que había servido a la Armada chilena bajo las órdenes de lord Cochrane.

Por ello, en 1844 ingresó a la escuela de guardiamarinas, realizando durante su instrucción diversas exploraciones en el sur del país. Dos años después ya había navegado por Magallanes y los lagos Nahuelhuapi y Llanquihue.

Ya ascendido al grado de teniente primero, en mayo de 1851, tuvo que dirigirse en la fragata Chile hacia el norte del país, para aplacar a los revolucionarios que se oponían a la llegada de Manuel Montt a la presidencia. Sus tareas de pacificación no terminaron ahí, ya que al año siguiente, a bordo de la barcaza Infatigable, se dirigió hacia Magallanes, donde una insurrección alteró la tranquilidad de la zona.

Entre 1855 y 1863 Williams desarrolló una serie de expediciones por el territorio e, incluso, fue encomendado para viajar a Inglaterra y traer la nueva adquisición de la Armada chilena: la corbeta Esmeralda. Tras su arribo al país, participó en las acciones navales de la guerra contra España.

Tras el triunfo de la flota nacional, Williams Rebolledo fue nombrado comandante en jefe de la Escuadra. Se hizo cargo, entonces, de  fortificar la costa del país, principalmente en la zona de Abtao, Chiloé. Ya en 1877 ascendió al cargo de contraalmirante, vigilando con atención el inminente enfrentamiento con Argentina, el cual nunca ocurrió.

Sin embargo, en 1879, los hechos sí desembocaron en un conflicto de proporciones, como sería la guerra del Pacífico. Williams Rebolledo se hizo cargo, entonces, de las primeras acciones de la Escuadra Nacional, dirigiendo la toma de Tocopilla y Cobija, el 27 de marzo de 1879.

Tras no encontrar mayor resistencia, implementó un plan que traería más tarde inusitadas consecuencias: planteó la necesidad de enfrentarse a la escuadra peruana en Iquique, tras el bloqueo del importante puerto.

Por ello, se dirigió a ese puerto comandando cinco navíos chilenos y lo bombardeó, esperando la respuesta enemiga. Esta, al no producirse, cambió los planes del comandante, quien decidió avanzar hasta Callao, dejando a cargo del bloqueo a la Esmeralda y la Covadonga.

Su estrategia, finalmente, tuvo resultados desastrosos, ya que en Iquique la Esmeralda sucumbió ante el monitor Huáscar y el enfrentamiento que Williams buscaba nunca se produjo.

Fue entonces cuando decidió renunciar a la comandancia en jefe de la Escuadra.

Tras su abrupta salida del cargo, continuó desempeñando funciones en la institución e, incluso, se integró a la vida política, llegando a ser intendente de Valparaíso y diputado.

En 1891 abrazó la causa balmacedista, por lo que fue alejado de la institución naval.

Falleció en Santiago, el 24 de junio de 1910.

Glosario

– Fortificar: Implementar obras de defensa en un sitio, para que resista los ataques enemigos.