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Época contemporánea, Historia, Geografía y Ciencias Sociales

Segundo Ciclo

El crash de 1929

El jueves 24 de octubre de 1929, la bolsa de Nueva York experimentó el mayor pánico de su historia, al venderse más de 12 millones de acciones, provocando el caos total no sólo en Estados Unidos, sino que en el resto del planeta.

La causa básica de este desastre financiero, conocido también como jueves negro o crash, fue una especulación exagerada, debida a la sobreproducción y a la inflación del crédito.

La prosperidad económica estadounidense comenzó a declinar a partir de 1927, mientras Europa mejoraba su situación y no necesitaba importar tantos productos americanos como antes.

Asimismo, la excelente cosecha de 1928 en Estados Unidos agravó la predisposición a la sobreproducción. Por lo tanto, para activar la demanda se otorgaron numerosos créditos, que abrieron las puertas a la especulación sin un real respaldo económico.

La crisis se extendió entonces a la industria y el comercio. Los bancos no tenían dinero y las industrias no obtenían créditos, por lo que no podían producir, debiendo despedir a miles de trabajadores.

Esta situación se extendió a Europa, que estaba inundada de capitales estadounidenses y donde causó una gran devastación.

El nuevo trato

Cada país intentó combatir la depresión con sus propios métodos y el Estado asumió un protagonismo principal en la actividad económica.

De hecho, en Estados Unidos, paladín de la economía capitalista, en la que el Estado no debe intervenir, el presidente Franklin D. Roosevelt decidió lo contrario. Para eso, en 1933, estableció el New Deal (nuevo trato), un programa de economía dirigida, basado en la inflación monetaria, para lograr subir los precios y, al mismo tiempo, una política de obras públicas para estimular el empleo, comenzando así una lenta recuperación económica.

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