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Los sumerios se caracterizaron por su inteligencia y su laboriosidad, dando a Mesopotamia el merecido nombre de cuna de la civilización.

Fueron capaces de controlar las inundaciones anuales que se producían a raíz de los deshielos, secando los pantanos y construyendo canales de regadío para mantener irrigados sus fértiles campos. Se organizaron en ciudades-estado, que funcionaban de manera independiente y que competían por conseguir la hegemonía sobre las demás. Una de las ciudades más importantes fue Ur, descubierta por sir Leonard Woolley en el siglo pasado, en 1930.

La creación de la escritura cuneiforme (hacia el 3.200 a.C.) significó un avance decisivo no solo para los sumerios, sino también para las primeras civilizaciones, marcando, además, el término del período conocido como Prehistoria y el inicio de la Historia propiamente tal.

El pueblo sumerio desarrolló una notable actividad económica, basada, en un principio, en el trueque, que consistía en el intercambio de bienes de acuerdo con las necesidades de las partes. Sin embargo, con el tiempo el trueque se hizo insuficiente, y para realizar sus intercambios empezaron a usar lingotes de oro con un sello real, creando así el concepto de moneda.

También inventaron un sistema de pesos y medidas, cuya unidad para el peso era el talento, el pie para la longitud y la docena para la contabilidad. La medición matemática del tiempo se fundamentó en el sistema sexagesimal (que cuenta o divide de 60 en 60). Así, nuestra costumbre de dividir la circunferencia en 360º, la hora en 60 minutos y el minuto en 60 segundos se la debemos a los sumerios. También heredamos de este pueblo otras de sus invenciones, tales como la rueda, el ladrillo, el arado y los arreos o correas que usan los animales de tiro.

En honor a sus dioses construyeron monumentales torres de ladrillo, llamados zigurats, los que también fueron aprovechados como observatorios astronómicos. De hecho, los sumerios fueron los primeros astrónomos y astrólogos de la historia. Y también fueron autores de una valiosa literatura, en la que sobresalen relatos sobre la creación del mundo y la famosa Epopeya de Gilgamesh.