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Karol Wojtyla, previo a iniciar la vida religiosa que lo llevaría a liderar la Iglesia Católica desde 1978 hasta su muerte en 2005, tuvo otros intereses y áreas de desarrollo. La poesía, el teatro y la literatura fueron parte de la otra vida de Juan Pablo II.

Antes de iniciar su vida sacerdotal, una vez terminados sus estudios secundarios, Karol Wojtyla, dejó el pueblo polaco de Wadowice, en compañía de su padre para trasladarse a Cracovia.

Allí ingresó a la universidad, que entonces exigía a sus estudiantes un mínimo de diez horas de clases semanales distribuidas en ramos obligatorios y optativos.

Karol eligió como temas básicos literatura y filosofía y como optativo oratoria. En lugar de limitarse a completar las diez horas exigidas, cumplió un total de treinta y seis horas de clases a la semana.

Padre e hijo se instalaron en el subsuelo de una casa estrecha y solitaria, que ellos llamaron «el sótano» o «la catacumba». Estaba ubicada en el barrio Debniki, cerca del mercado, donde campesinos de pueblos vecinos con sus carretones ofrecían hortalizas frescas.

En Cracovia se contactó con el padre Figlewicz, del que había sido monaguillo a los doce años. Guardaba una foto en la que aparecían ambos con el resto del coro.

Inicios de un actor 

En los cursos de oratoria conoció a jóvenes integrantes de un grupo de teatro que le propusieron participar en la representación de “El caballero de la luna», historia de un muchacho que se condena al infierno, pero que a última hora se salva con la oración.

En estos años, las relaciones con su padre fueron aún más profundas. En una entrevista que concedió al escritor francés André Frossard, Karol Wojtyla, profundizó en este tema unos años más tarde.

“Mi padre era admirable, y casi todos mis recuerdos de infancia y adolescencia se refieren a él. Los violentos golpes que tuvo que soportar, abrieron en él una profunda espiritualidad y su dolor se hacía oración. El mero hecho de verle arrodillarse tuvo una influencia decisiva en mis años de juventud. Era tan exigente consigo mismo, que no tenía necesidad de mostrarse exigente con su hijo: bastaba su ejemplo para inculcar disciplina y sentido del deber. Era una persona excepcional».

Simultáneamente a sus estudios universitarios, tomó clases de arte dramático y participó en recitales poéticos.

Los domingos caminaba por la plaza mayor de Cracovia, se juntaba con sus amigos en la casa de una joven que tocaba piano. Allí recitaban y tomaban té.

Durante el verano de 1939, Karol y sus compañeros estuvieron en campamentos especiales, conocidos como la Legión Académica, donde recibieron entrenamiento militar básico. Por aquellos días concluía el tratado de paz establecido por Alemania y Unión Soviética, y eso sólo podía significar una cosa: los ejércitos de Hitler podrían entrar en Polonia.

Poeta romántico

 Mientras trabajaba arduamente en el campo de la enseñanza religiosa comenzó a dedicar tiempo para escribir. Realizó artículos sobre ética y teología moral, pero también incursionó en la poesía.

La mayoría de sus versos se centran en su comprensión de la humanidad, del valor de la creación y de la importancia de la vida. Se manifestó también como poeta romántico y para que su identidad literaria no ocasionara problemas a sus superiores, utilizó seudónimos.

La otra vida de Juan Pablo II
Karol Wojtyla, antes de ser Juan Pablo II.

 Su preferido fue el de «Andrzej Jawein», bajo el cual publicó sus obras desde 1951, en el «Seminario Universal” fundado por su maestro, el Cardenal Sapieha.

 Acerca de su afición, escribió: «El sacerdocio es un sacramento y una vocación, mientras que el escribir poemas es una función del talento… pero ese mismo talento es el que ha determinado esta vocación».

 Más tarde, siendo obispo, publicó bajo pseudónimo, secretamente, una obra de teatro que escribió en su juventud, en un periódico confesional.  «El Taller del Orfebre», nombre de la obra, es una meditación sobre el matrimonio y el amor.

A través de los diálogos de tres parejas que visitan a un misterioso orfebre, para que funda sus anillos de esponsales, se conocen los sentimientos de cada uno de ellos y se comprende cómo el amor puede triunfar o fracasar en el matrimonio.


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