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Fuentes, Carlos

Es uno de los escritores mexicanos más conocidos de finales del siglo XX, autor de novelas y ensayos, entre los que destacan La muerte de Artemio Cruz y Terra Nostra. Recibió el Premio Cervantes en 1987.

Carlos Fuentes nació el 11 de noviembre de 1928 en Panamá, ya que su padre era miembro del cuerpo diplomático mexicano en ese país. Estudió en Suiza y Estados Unidos, aunque la carrera de abogado la realizó en la Universidad Nacional Autónoma de México, donde conoció al profesor exiliado español Manuel Pedroso, que ejerció una gran influencia en su vocación literaria.

Empezó a publicar en la revista Medio siglo con sus compañeros de generación, Salvador Elizondo, Flores Olea, González Pedrero y Sergio Pitol. Fundó y dirigió con Emanuel Carballo la Revista Mexicana de Literatura (1955-1958) y fue codirector con Luis Villoro, Francisco López Cámara y Jaime García Terrés de El espectador (1959-1960), una importante revista política.

Fue becario del Centro Mexicano de Escritores (1956-1957) y ha preparado numerosas adaptaciones cinematográficas de obras suyas y de otros autores, como por ejemplo, de Juan Rulfo. También ha colaborado en los principales suplementos culturales y periódicos de México y del extranjero.

Ocupó cargos administrativos y diplomáticos y fue embajador de México en Francia de 1975 a 1977. Ha vivido en Europa y Norteamérica, dictando cursos o representando a México; ha sido profesor en las más prestigiosas instituciones de México y de otros países: universidades de Columbia, Harvard, Princeton, Brown, Pennsylvania (Estados Unidos) y ocupó la cátedra Simón Bolivar en la Universidad de Cambridge. Cuenta con numerosos premios literarios, entre los que destacan: Biblioteca Breve (España, 1967), Rómulo Gallegos (Venezuela, 1974), Xavier Villaurrutia (México 1975) Alfonso Reyes (México, 1979), Nacional de Literatura (México, 1984) y Cervantes (España, 1987).

Es miembro de El Colegio Nacional desde 1974 y de la American Academy and Institute of Art and Letters desde 1986. Colabora en numerosos y destacados medios de comunicación y sus conferencias e intervenciones televisivas confirman su carisma. Sus obras han sido traducidas a varias lenguas y constantemente se reeditan.

Su obra

Desde la publicación de la colección de cuentos Los días enmascarados (1954) empieza a definirse su narrativa y su popularidad: lo fantástico colinda con lo real y empieza a fusionar el mundo prehispánico con el actual. Su primera novela, La región más transparente (1958), lo consagró de inmediato en los medios literarios mexicanos; en ella trata el tema de la ciudad de México en franco futuro apocalíptico, superpone distintas técnicas literarias y diversas clases sociales, así como diferentes épocas y culturas.

En Las buenas conciencias (1959) explora otra vena más realista y planea una nueva comedia humana mexicana. En su tercera novela, La muerte de Artemio Cruz (1962), -donde adquiere su perfil característico y muestra la asimilación de técnicas modernas, como el monólogo interior y la alternancia de narradores, propias de la literatura norteamericana-, reconstruye cincuenta años de la vida nacional a través de su personaje principal y enjuicia la Revolución Mexicana.

En otros títulos ha continuado trazando un gran fresco de la sociedad mexicana contemporánea: Aura (1962), una narración breve y uno de sus mejores textos, a caballo entre lo histórico y lo fantástico, es una versión singular del eterno tema del vampiro. Otros libros de cuentos son Cantar de ciegos (1964), Chac Mool y otros cuentos (1973) Constancias y otras novelas para vírgenes (1989). Con Zona sagrada (1967), Cambio de piel (1967) regresa a lo épico y esboza una cosmovisión carnavalesca irreverente. Terra nostra (1975) es una empresa colosal, un trabajo intrincado con el lenguaje y la historia, uno de los textos más atrevidos que se hayan construido en español en donde entrelaza distintos tipos de ficción y mitos entrecruzados.

En La cabeza de la hidra (1978) ensaya una novela policiaca con un tema histórico mexicano; Una familia lejana (1980) se enraíza en la fantasía y en la historia, relaciona varios continentes, diversos niveles de historicidad (el mundo prehispánico) y tradiciones literarias.

Escritor muy prolífico, ha publicado en los últimos años Agua quemada (1981); Gringo viejo (1985), sobre el escritor norteamericano Ambrose Bierce, Cristóbal Nonato (1987), La campaña (1990), El naranjo o los círculos del tiempo (1993), Diana o la cazadora solitaria (1994), La frontera de cristal, una novela en nueve cuentos (1995).

Ensayos y teatro

Diversos libros de ensayo suyos se han vuelto clásicos, como La nueva novela hispanoamericana, Tiempo mexicano, Valiente mundo nuevo y El espejo enterrado, todos ellos polémicos textos sobre la literatura y la historia, tanto de México y de América, como los problemas y perspectivas actuales del mundo.

También ha escrito para el teatro: Todos los gatos son pardos y El tuerto es rey de 1970; Los reinos originarios y Orquídeas a la luz de la luna (1982).

Su obra narrativa

Novelas
– La región más transparente, (1958)
– Las buenas conciencias (1959)
– La muerte de Artemio Cruz (1962)
– Zona Sagrada (1967)
– Cambio de piel (1967)
– Cumpleaños (1969)
– Terra Nostra (1975)
– La cabeza de la hidra (1978)
– Una familia lejana (1980)
– Gringo Viejo (1985)
– Cristóbal Nonato (1987)
– Constancia y otras novelas para vírgenes (1990)
– La campaña (1990)
– El espejo enterrado(1992)
– El naranjo o los círculos del tiempo (1993)
– Diana o la cazadora solitaria (1996)
– Los años con Laura Díaz (1999)
– Instinto de Inez (2001)
– La Silla del Águila (2003)
– Todas las familias felices (2006)