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Ciencias Naturales, Estructura y función de los seres vivos

7° Básico

Trastornos del sistema reproductor femenino

Todos los órganos que componen este sistema son susceptibles de sufrir alteraciones anatómicas y funcionales. Incluso, corren el riesgo de contraer enfermedades transmitidas durante la relación sexual, lo que determina importantes cuidados.

Existe una serie de trastornos que afectan a las glándulas mamarias. Por lo general, se relacionan con el desarrollo de células anormales o alteraciones en el tejido que las compone (por infecciones, la lactancia, etc.). Entre ellas destacan:

Cáncer de mamas: se produce cuando las células del tejido mamario aumentan de manera anormal. Este crecimiento maligno puede afectar tanto a las células que recubren los conductos por donde pasa la leche, como a aquellas que componen las glándulas secretoras de este nutritivo alimento.

Existen algunos factores de riesgo que aumentan las probabilidades de padecerlo, como antecedentes familiares, la utilización de anticonceptivos orales y de terapias de reemplazo hormonal, entre otros. Para su detección, es útil un continuo autoexamen explorativo de mamas. En mujeres de más de 45 años, es recomendable realizar de manera anual una mamografía (radiografía que detecta incluso el cáncer en su etapa más precoz).

Mastitis: corresponde a la inflamación de las mamas. Es común que afecte a mujeres en plena lactancia (denominándose mastitis puerperal), ya que ocurre cuando uno de los conductos de leche se tapa o la piel del pezón se agrieta, facilitando el ingreso de algunas bacterias que infectan el tejido mamario. Una o ambas mamas se inflaman, enrojecen y se ponen rígidas. Se trata de uno de los trastornos más dolorosos, ya que muchas veces la infección genera pus, el que debe ser drenado directamente desde la mama.

Quistes mamarios: si bien no es catalogada como una enfermedad de las mamas, la aparición de quistes (bolsas de líquido) y protuberancias en su tejido es frecuente. Estos pequeños bultos algunas veces provocan dolor y podrían representar un indicio en la aparición de cáncer de mamas, por lo que se recomienda su control.

Trastornos de los órganos reproductores femeninos

Si bien existe una larga lista, a continuación te mostramos los principales y más frecuentes trastornos que perjudican la apariencia y funcionamiento de los órganos reproductores femeninos.
La falta de tratamiento de estas afecciones puede ocasionar no solo la pérdida de algunos de ellos, sino también serios problemas de fertilidad.

Cáncer cervical o del cuello uterino: corresponde a uno de los tipos de cáncer que afecta con mayor frecuencia a las mujeres. Se desencadena cuando las células del cuello uterino proliferan de manera anormal. Su progreso es lento y en sus primeras etapas no presenta síntomas, por lo que su detección a tiempo ayuda a su control. De lo contrario, avanza por los órganos y tejidos adyacentes.
Dependiendo de las células cancerosas, el tipo de cáncer cervical se denomina carcinoma de células escamosas y es la expansión desmesurada de las células de la superficie cervical (más del 80% de los cánceres de este tipo son originados por ellas), mientras que el adenocarcinoma corresponde al aumento de las células de las glándulas del cérvix.

Fibromas uterinos: son masas no cancerosas alojadas en el útero y el cérvix. Se originan por el desarrollo anormal de quistes en las paredes musculares de este órgano (en forma interna, externa o entre ellas). Estos tumores benignos son muy comunes y, por lo general, no generan mayores problemas. Se asocian a síntomas, tales como un mayor flujo menstrual, calambres y problemas urinarios o intestinales.

Síndrome del ovario poliquístico: es un problema hormonal reproductivo, que se caracteriza por un aumento anormal en el tamaño de los ovarios, acompañado por la aparición de quistes (bolsas llenas de líquido de diferente diámetro). Se caracteriza por provocar ciclos menstruales irregulares.
La presencia de altos niveles de hormonas andrógenas provoca aumento de vello (hirsutismo) y acné excesivo; incluso, en los casos más graves determina la aparición de algunos rasgos masculinos.

Salpingitis: inflamación de las trompas de Falopio, causada por una infección genital ascendente (por lo general, transmitida sexualmente). Gonococos, clamidias y otros agentes patógenos pueden viajar desde los genitales hasta las zonas más internas, provocando la aparición de pus en las trompas.
Estas, paulatinamente, se van obstruyendo. Uno de los principales indicadores de esta enfermedad es el fuerte dolor que se siente en la parte baja del abdomen. También pueden presentarse secreciones vaginales malolientes, dolor durante las relaciones sexuales o al orinar, fiebre y vómitos, entre otros. Afecta mayormente a mujeres jóvenes, de 15 a 20 años de edad.

Amenorrea: corresponde a la ausencia temporal o permanente de la menstruación, ocasionada por factores fisiológicos (pubertad, embarazo, lactancia o menopausia) o patológicos (síndromes que afecten al útero y los ovarios, infecciones, alteraciones hormonales, desnutrición, tumores, etc.). Incluso, el estrés puede afectar una normal y periódica menstruación.

Endometriosis: es una enfermedad bastante frecuente entre las mujeres. Ocurre cuando la mucosa que recubre el útero, endometrio, invade otros tejidos y órganos alojados en la cavidad pélvica. El endometrio comienza a crecer en la parte trasera del útero, en los ovarios, la vejiga, los uréteres e, incluso, en los intestinos, afectando su correcto funcionamiento.
Como es normal, durante cada menstruación, el endometrio se adapta para recibir el embrión; esta capa no diferencia entre los órganos para desarrollarse, por lo que también crece en las estructuras invadidas. En ellas se desarrolla una inflamación y, además, se generan cicatrices.

Importante examen

Todas las mujeres, apenas comienzan su vida sexual, deben realizarse un importante examen ginecológico: el Papanicolaou (también conocido como Pap o frotis de Pap). Este procedimiento consiste en ensanchar la vagina (mediante un instrumento llamado espéculo), facilitando la visibilidad del cuello uterino y la toma de una muestra de moco cervical.

Así se examinan las células de la superficie del cérvix que, ante cualquier alteración, cambian de apariencia. Esto sirve como indicador de un futuro cáncer cervical y también puede revelar la presencia del virus del papiloma humano.

Datos Icarito

¿Qué es la dismenorrea?
Es el dolor intenso durante la menstruación.

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La infección del cerebro o de la médula espinal.

¿Qué es la triterapia?
El tratamiento más eficaz, hasta hoy, para mantener saludable a una persona infectada con VIH.

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