*

Comunicación oral, Lenguaje y Comunicación

5° Básico

La mejor líder

¡La carrera política ha comenzado! Esta semana son las elecciones de la directiva de curso y junto a un grupo de compañeros hemos decidido postularnos. 

La profesora ha pedido un programa de trabajo para exponer frente al curso las ideas a desarrollar. Cada grupo postulante expondrá su plan y según eso los electores podrán decidir por quién votar.

Queremos hacer una elección democrática e informada y para eso hemos acordado que pese a que gane un grupo o el otro, una vez conocidos los ganadores, todo el curso apoyará a la directiva para llevará cabo todas las actividades propuestas.

El desafío es hacer un buen discurso como los que  improvisan los grandes líderes, mirando a la audiencia directo a los ojos, usando el cuerpo y la voz para expresar no sólo ideas sino también emociones.  Cuando comenté esto a mi profesora se rió diciendo: Querido Pablo, veo que tienes muchas ganas de ser presidente de curso, pero no debes olvidar que tienes al frente a una excelente rival. Lleven a cabo esta elección sin que se transforme en una disputa porque acá lo más importante de todo es preservar la amistad.

Ella tenía razón, Gabriela había sido mi mejor amiga desde  el pre kínder, ella siempre está atenta por si alguien necesita algo. Ha sido elegida todos los años la mejor compañera, es esforzada y se preocupa de que todos nos sintamos bien en clases, es sin lugar a dudas una excelente líder dentro del curso porque todos creen en ella, incluso los profesores y profesoras. Cuando pasa algo complicado Gabriela siempre está dispuesta a dar la cara explicando con mucha tranquilidad los sucedido, si bien ella nunca miente, tampoco exagera ni atribuye culpas a nadie.

Nunca olvidaré cuando Paulina recibió la bomba de agua en medio de la sala y se mojó su libro de geografía. Esto generó una importante discusión sobre quién había sido, y la verdad es que si bien Joaquín fue quien lanzó la bomba de agua, todos estábamos jugando juntos y nadie hizo nada por impedir el juego dentro de la sala.

En esa ocasión la profesora estaba dispuesta a sancionar severamente a Joaquín que si bien es un muchacho tranquilo, le cuesta expresarse y adopta malos modos. Entonces Gabriela tomó la palabra diciendo: Profesora, le ruego que antes de tomar alguna decisión me escuche. Estamos conscientes que lo que hicimos estuvo mal, pero no es justo atribuir la culpa a un estudiante en particular porque en esta ocasión todos hemos estado jugando. Creo que lo justo sería enfrentar un castigo colectivo como curso que permita remediar el problema y aprender una lección para no volver a cometer errores como este. Propongo quedarnos a hacer el aseo de la sala durante 3 semanas y sacar fondos del curso para reponer el libro de Paulina, pero además creo que es necesario que se considere legítima la rabia que sintió Joaquín al ser amonestado por esta situación pues la culpa era de todos, por eso le pedimos que lo excuse por el mal modo que tuvo con usted.

En ese momento, sentí que sin lugar a dudas Paulina era la líder innata que cualquier sociedad quiere para sí. ¡Yo voy a votar por ella!