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La abundancia de precipitaciones y, como consecuencia, la mayor humedad presente en el ambiente favorecen que en la Región de los Ríos se desarrollen diversas especies higromórficas y asociaciones vegetales que requieren aportes constantes de agua. Entre estas asociaciones se cuenta el bosque siempreverde o pluviselva. La biodiversidad vegetal local se agrupa en unidades puras, por ejemplo, en bosques de alerce o de lenga. También lo hace en unidades mixtas, que varían según las características del relieve, el suelo y el clima.

En tierras cordilleranas cercanas a la frontera con Argentina, se desarrollan formaciones semidesérticas de gramíneas propias de los Andes.

Todos estos grupos de vida vegetal han sido afectados por el ser humano, especialmente en la zona de la depresión intermedia de la región, ya sea por causa de las actividades forestales, como por la necesidad de habilitar espacios para formar campos de trabajo agropecuario. Una situación parecida ocurre en las tierras que forman la cordillera de la Costa.

Selva valdiviana o bosque templado lluvioso

Su principal característica es el desarrollo de un bosque siempreverde. En él crecen, sobre todo, especies endémicas que cuentan con follaje perenne y plantas de sotobosque caracterizadas por su frondosidad.

En la cordillera de la Costa hasta los 43º44? de latitud sur, entre los ríos Bueno y Valdivia, se desarrolla el ecosistema selva valdiviana costera, nombre con el que se conoce la zona de bosque pluvial costero persistente, donde crecen asociaciones arbóreas siempreverdes con vegetación densa y exuberante. Son comunes en este ecosistema los helechos y las grandes hierbas, además de lianas y plantas epifitas; es decir, especies que viven sobre otro vegetal sin alimentarse a expensas de él, por ejemplo, los musgos.

La selva pluvial está compuesta de Boldo (Peumos boldus), Maitén (Maytenus boaria), Roble (Nothofagus obliqua) y Arrayán (Luma apiculata). También crecen en esta formación arbustos como la Rosa mosqueta (Rosa Moschata), el Palo negro (Rhamnus diffusus) y algunas enredaderas como el Voqui (Cissus striata).

Zona de bosque pluvial persistente andino

Se desarrolla en la cordillera de los Andes, hasta los 43º de latitud sur, aproximadamente. Es parecido al bosque pluvial costero persistente, pero solo hasta los 600 msnm y se manifiesta con una mayor extensión de asociaciones de Olivillo, Ulmo, Coigüe, Tineo y Mañío.

Entre los 600 y 900 msnm, este ecosistema alberga lengas que protegen el sotobosque, donde crecen canelos de variedad andina y chauras, entre otros.

A más nivel sobre el mar, aproximadamente sobre los 1.600 m, el bosque se abre y predominan las especies de Lenga (Nothofagus pumilio) y Ñirre (Nothofagus antarctica). A partir de esta altura, los árboles crecen más separados y el bosque se convierte en una agrupación de arbustos enanos.

Flora y fauna del bosque caducifolio

En la depresión intermedia se desarrolla el bosque caducifolio del llano y en la cordillera de los Andes, el caducifolio austral, cuyas características son parecidas al anterior.

Las especies típicas de los bosques caducifolios son la Lenga, el Coigüe de Magallanes (Nothofagus betuloides), el Ñirre, el Calafate (Berberis buxifolia) y la Zarcilla (Berberis empetrifolia).

También figuran la Mata verde, el Taique (Desfontainia spinosa), el Notro (Embothrium coccineum), el Canelo (Drimys winteri), la Llareta (Azorella caespitosa), el Pinque (Blechnum pennamarina) y el Nulul (Ribes magellanicum), entre otras especies y diversos pastos.

La fauna del bosque caducifolio incluye roedores como la Laucha de Sanborn (Abrothrix sanborni) y la Rata arbórea (Irenomys tarsalis). También están algunos pumas y los zorros chilla y culpeo.

Bosque Laurifolio

Se desarrolla en las tierras costeras y precordilleranas a lo largo de una faja de tierra comprendida desde el límite con la Región de la Araucanía a la frontera con la Región de los Lagos.

Aunque hay sectores donde el bosque laurifolio presenta bastante deterioro, existen también zonas de la cordillera de la Costa donde este ecosistema se manifiesta en buen estado, por ejemplo, en las cordilleras del Sarao y Pelada.

En las áreas dominadas por bosques laurifolios, puede encontrarse vegetación siempreverde, siendo la especie más característica el Alerce. Junto a él es posible encontrar Olivillo (Aextoxicon punctatum), Ulmo, Tepú (Tepualia stipularis), Canelo, Coigüe de Chiloé (Nothofagus nitida), Tepa (Laurelia philippiana), Botellita (Mitraria coccinea), Estrellita (Asteranthera ovata), Medallita (Sarmienta repens), Ciprés de las Guaitecas (Pilgerodendron uvifera), Taihuén (Chusquea montana y macrostachya), Mañío hembra, Lilinquén (Griselina ruscifolia), Mañío macho (Podocarpus nubigena), Michay (Berberis serratodentata), Quilineja (Luzuriaga radicans), Aromo (Azara lanceolata), Erizo (Oreobolus obtusangulus), Pitrilla (Myrceugenia chrysocarpa), Leña dura (Maytrenus magellanica), Chaurita (Gaultheria antarctica) y Violeta amarilla (Viola reichei).

Áreas protegidas

– Parque Nacional Puyehue: fue creado en 1941 y abarca 106.772 hectáreas. La mayor parte de estas se encuentran en la Región de los Lagos, es decir, se trata de un área compartida entre dos regiones. Es así como sumayor extensión se encuentra en la comuna de Puyehue (provincia de Osorno). En la Región de los Ríos, este parque se encuentra dentro de la comuna de Río Bueno (provincia de Valdivia). El Parque Nacional Puyehue tiene tres sectores: Anticura, Aguas Calientes y Antillanca. En el sector Anticura, la fauna silvestre incluye picaflores y cóndores, además de chercanes, zorzales y tordos. En Aguas Calientes, se pueden ver martines pescadores y patos cortacorrientes. Y en Antillanca, aunque la nieve del invierno cubre todo el ecosistema, se pueden apreciar aves como la Dormilona tontita (Muscisaxicola macloviana). En verano, se observan caranchos, águilas y halcones.

– Reserva Nacional Valdivia: se localiza en la comuna de Corral y corresponde a un espacio silvestre protegido que abarca 9.727 hectáreas y que posee exuberante vegetación propia de los bosques siempreverdes característicos de la Región de los Ríos. En esta reserva crecen diversas especies florales, vulnerables a la extinción.

– Reserva Nacional Mocho-Choshuenco: se encuentra en las comunas de Panguipulli y Futrono. Abarca 7.537 hectáreas, un territorio sobre el que se levantan los volcanes Mocho y Choshuenco. En los faldeos de este último se desarrolla la selva valdiviana.

– Monumento Natural Alerce Costero: está en la provincia de Ranco, en la comuna de La Unión. Se expande por 2.308 hectáreas y su relevancia está en que alberga un bosque de alerces milenarios.

 


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