*

Matte Pérez, Delia

Perteneció a la clase alta liberal y participó en diversas causas benéficas. A pesar de que existen escasos datos acerca de su vida, el impulso que le otorgó esta mujer al movimiento feminista la hizo merecedora de un lugar en nuestra historia.

Se desconoce la fecha exacta del nacimiento de Delia Matte. Los únicos datos certeros que se tienen acerca de su origen son que sus padres fueron Domingo Matte Mesías y Rosalía Pérez Vargas.

Tras su casamiento con Salvador Izquierdo, impulsó su más importante obra: el Club Social de Señoras, en 1915. Si bien esta organización se creó con fines culturales, pronto se transformó en una instancia de reunión y debate en torno a los derechos y la emancipación de la mujer.

Integrada fundamentalmente por mujeres de clase alta de pensamiento liberal, el Club funcionó como un ente autónomo de la Iglesia y combatió todos los prejuicios que su objetivo causaba entre los más conservadores de la época. Las jornadas de reunión se caracterizaron no solo por instruir a sus asistentes en algunas materias clásicas, como Historia y Arte, sino que también en deleitar a las presentes con música, poesía y la presencia de algunos intelectuales destacados. Incluso, existían jornadas donde se trataba la restringida situación de la mujer en una sociedad eminentemente machista.

Consideradas unas adelantadas para comienzos de siglo, Delia Matte y las integrantes del Club Social de Señoras lograron influir en un pequeño grupo del partido Conservador, quienes, en 1917, presentaron por primera vez en nuestra historia un proyecto para conceder derechos civiles a la mujer. Tras este pequeño gran logro, la orientación de la organización de mujeres acomodadas cambió, transformándose en un lugar de beneficencia y ayuda social.

Reacción en la clase alta

Algunos autores han definido la aparición del Club Social de Señoras como una respuesta a la situación de letargo en la que se encontraban las mujeres acomodadas del país. Educadas para ser excelentes dueñas de casa y no profesionales, vieron el rápido ascenso de algunas pares de clase media que sí llegaban a la universidad y recibían una enseñanza integral, mientras ellas continuaban encerradas en el hogar. La misma Inés Echeverría escribió en un periódico nacional que “para nuestra sorpresa, han aparecido mujeres perfectamente educadas, con títulos profesionales, mientras nosotras apenas conocemos los misterios del rosario…”.

¿Sabías que?

La sede del CLUB SOCIAL DE SEÑORAS se encontraba en la calle Compañía, entre Morandé y Teatinos.