Un día había una niñita en su casa viendo la televisión y ella se quedaba hasta la tarde sin dormir, sin comer y sin descansar. Ella no tenía amigos, porque la encontraban un fenómeno.
A ella no le importaba porque ella estaba hipnotizada por la televisión, hasta que se cortó la luz y ella se quedó sin hacer nada y se le ocurrió una idea para entretenerse… jugar a las muñecas y tomar once.
Su mamá llamó a las vecinas para que fueran a jugar a las muñecas con su hija. Ella aprendió una lección de no quedarse todo el día en la televisión porque podría jugar con sus nuevas amigas o sus vecinas.