Skip to main content

A su alrededor miles de imágenes, y un solo paisaje infinito.

De vez en cuando miraba por la ventana, como los fundos, los árboles, las casas pasaban casi indistinguibles frente a sus ojos y sin quererlo plantaba sus ojos en la nada y en un flash back hermoso recordaba su niñez, con la añeja canción que se escuchaba en la radio, nada más que ambientación para un intenso recuerdo de años atrás.

Cuando abandonaba la ventana, se sumergía en el libro que había estado leyendo todo el viaje, cuatro horas, desde Quillón rumbo a Santiago, su cabeza venía cargada de ideas, frases, palabras nuevas, sentimientos, de todo; este libro la llenaba, le atravesaba los poros y hasta soltó una lágrima porfiada cuando el libro representó una muerte.

Apenas el auto se estacionó, abrió la puerta y empezó una carrera contra las ideas, trece escalones no fueron nada, y luego dos minutos de agonía mientras el computador se encendía, hasta que por último abrió el archivo de Word y empezó a escribir.

Fruto de cuatro horas nacieron seis hojas hermosamente redactadas por su corazón, no sabía dónde iba a su novela, no sabía dónde iba a terminar… solo escribió y cuando ya no quedaban más palabras en su cabeza, cayó rendida a su cama.

El tiempo pasó, escribió unas cuatro párrafos en una semana, definitivamente tenía que encontrarle la continuación a su historia, y leía, leía sin poder continuar…

Un día se sentó decidida a terminar su novela, abrió el archivo Word y en una torpe maniobra borró su obra de arte. Hizo todo lo posible e imposible para recuperar la información, pero ya era muy tarde… el archivo se había reemplazado por una tortuosa hoja en blanco.

Ella cayó de rodillas al piso, llorando de angustia, podía sentir en su cara el ardor de las lágrimas de impotencia y cuando ya hubo acabado, asumió que no había nada más que hacer, que resignarse.

Ella sigue escribiendo hoy en día, pero no puede encontrar las palabras, no ha realizado ninguna obra como la que ese día fatídico día se llevó. Desde ese incidente, ella no ha vuelto a escribir…