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Ciencias Naturales, Fuerza y movimiento

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Eficiencia energética

Junto a la búsqueda de nuevas alternativas energéticas, es necesaria la paulatina disminución del uso dado a las fuentes tradicionales. Una tarea en la que todos podemos ayudar, ya que basta con cambiar algunos hábitos diarios para contribuir en una campaña mundial.

La alta demanda energética constituye uno de los principales problemas que enfrentan los países del mundo. En casi todo el orbe, el incremento en cuanto al uso de energías no renovables es constante, ya que la mayoría de las economías se sustenta en modelos donde estas se utilizan de manera intensiva.

Fue entonces cuando la posibilidad de un agotamiento inminente determinó en muchos países, sobre todo europeos, la experimentación, implantación y uso efectivo de nuevas alternativas energéticas renovables, como la eólica, solar y mareomotriz, entre otras. Pero, además, comenzó a integrarse al lenguaje de muchos países el concepto de eficiencia energética.

La eficiencia energética se refiere al uso y consumo de los recursos energéticos con racionalidad y optimizando su utilización. Ya que resulta imposible hacer un cambio radical en el uso de las energías no renovables por aquellas de más larga vida, todos podemos contribuir al ahorro energético. Aunque no lo creas, una medida tan sencilla como desconectar los aparatos eléctricos que no estamos utilizando en el hogar ayuda a ahorrar energía.

Eficiencia en Chile

Desde 1994, nuestro país implementó una estrategia nacional de eficiencia energética. Apoyado y financiado por la Comunidad Europea, el programa buscaba generar conciencia en cuanto al deber que tenemos todos nosotros en el consumo eficiente y racionado de la energía.

Entre las principales medidas adoptadas se encontraban el cambio progresivo de la mayoría de las luminarias del alumbrado público municipal por unas de bajo consumo, la implementación de programas de ahorro en edificios públicos, actividades educativas y una campaña nacional para que todos los chilenos conociéramos y aplicáramos el concepto de eficiencia energética.

Esta primera iniciativa, que culminó en el año 1999, dio paso a una serie de cambios ocurridos hasta 2004. Se introdujeron nuevas reglamentaciones en cuanto al aislamiento térmico de las viviendas, se propuso por primera vez un sistema de etiquetado de los artefactos eléctricos, con la finalidad de que estos señalaran su consumo real y las campañas de difusión continuaron.

A partir de 2005, el gobierno instauró el Programa País Eficiencia Energética, que, además de contar con un comité que integran diversas personalidades (entre ellos ministros y representantes de algunas instituciones), desarrolla proyectos y evaluaciones en los principales sectores de la sociedad consumidores de energía, como son el transporte, la industria, la minería, el comercio, el área residencial y los edificios públicos.

Etiquetado de Eficiencia Energética

Una de las medidas que se están implementando paulatinamente para la promoción del consumo energético eficiente es el etiquetado de los artefactos eléctricos. Esta medida consiste en que cada aparato, ya sea un refrigerador, una ampolleta o una lavadora, entre muchos otros, contenga datos relevantes en cuanto a su real gasto de energía. Su objetivo es transparentar la información sobre el nivel de consumo de energía de cada producto y entre las mismas marcas ofrecidas por el mercado, de manera que el cliente tenga la posibilidad de escoger el aparato que, además de reunir condiciones como calidad, tamaño y tecnología, integre un menor gasto energético.

El programa de etiquetado para la eficiencia energética se lanzó durante el año 2005, sin embargo, recién durante el 2006 se estableció la reglamentación que regiría el proyecto, así como también la obligación de comenzar a certificar los aparatos eléctricos. Ya desde la mitad del 2007 cuentan con esta etiqueta refrigeradores, ampolletas incandescentes (tradicionales) y fluorescentes. Más adelante se pretende integrar, paulatinamente, a otros artefactos de uso común.

Las etiquetas clasifican el nivel de consumo energético según una escala gráfica de colores, la que va desde el verde hasta el rojo. Además, poseen letras para una mejor clasificación, que va desde la A hasta la G. Los aparatos más eficientes contarán con el color verde y la letra A, mientras que los que consumen más energía serán identificados con el color rojo y la letra G. También integra el consumo mensual de cada aparato, lo que variará de acuerdo a sus condiciones de uso.

Consejos de eficiencia energética

Como detallamos anteriormente, desde hace algunos años el gobierno de nuestro país ya tomó conciencia de la importancia de integrar el concepto de eficiencia energética a diferentes ámbitos de nuestra sociedad. Sin embargo, cualquier iniciativa resulta inútil si no contribuimos todos en esta verdadera campaña por una correcta utilización de las fuentes que nos abastecen.

Por ello, es necesario que cada uno de nosotros tome conciencia de la importancia del ahorro e integre a las actividades cotidianas, ya sea en el hogar, lugar de estudio o el trabajo, sencillos consejos que ayudan a optimizar y economizar la energía.

A continuación, te entregamos una serie de consejos, para que tanto tú como tu familia participen en esta importante campaña.

Cocina

– Cocinar con la llama justa. Si esta sobrepasa la superficie de la olla se perderá, inevitablemente, energía.

– Utilizar ollas y sartenes de base plana, ya que aumenta el área de contacto y hace que el calor y la energía se aprovechen de manera eficiente.

– Descongelar los alimentos antes de cocinarlos.

– Tratar de cocinar tanta comida como sea posible por cada vez que se utilice el horno.

– Precalentar el horno para hornear entre cinco a ocho minutos y no abrir la puerta frecuentemente, porque se pierde de 25 a 50 grados de temperatura.

– Revisar que la puerta del horno cierre correctamente.

Aire acondicionado

– Cerrar puertas y ventanas de los espacios del hogar en que se está utilizando el aire.

– Revisar, limpiar o reemplazar, si es necesario, los filtros del aire todos los meses.

– Revisar el aislamiento térmico de la casa y también de las uniones de puertas y ventanas.

– Los entretechos se deben ventilar, para aliviar el aumento de calor acumulado por el sol.

Agua caliente

– Utilizar un buen termo para conservar el agua caliente. De esta manera, evitará calentar continuamente el agua cada vez que la necesite.

– Para regular el agua caliente en la ducha, lavamanos o lavaplatos, es preferible hacerlo directamente desde el calefont. Si se intenta hacerlo agregando más agua fría, el aparato deberá aplicar más potencia y, al mismo tiempo, utilizar más energía.

– Cuando no esté utilizando el agua caliente, apague el piloto, ya que mantenerlo encendido gasta la misma energía que cuando dejamos enchufado un aparato sin utilizarlo.

– Para aprovechar la máxima potencia del calefont, es necesario hacerle una revisión anual de sus partes y funcionamiento.

– Debido a las nuevas tecnologías integradas en las máquinas lavadoras de ropa, no es necesario la utilización de agua caliente, ya que los resultados son los mismos con agua fría.

– Utilizar tapones en lavamanos y lavaplatos, evitando así la pérdida de agua.

– Revisar periódicamente el estado de duchas y llaves, verificando que no existan goteos ni filtraciones.

– Instalar duchas y llaves de bajo flujo y presión alta. Esto permite reducir el consumo de agua y energía.

Iluminación

– Limpiar las instalaciones fijas de iluminación regularmente, como por ejemplo, las ampolletas y las cubiertas de vidrio de las lámparas.

– Apagar las luces al salir de una pieza y mantener encendidas solo las que se van a ocupar.

– Iluminar directamente los lugares específicos de trabajo; así las actividades se realizarán sin la necesidad de iluminar espacios grandes en forma completa. Por ejemplo, si estás en una pieza trabajando en el computador, puedes utilizar una lámpara pequeña que te ilumine directamente, en vez de utilizar la luz de la pieza.

– Usar ampolletas eficientes de bajo consumo, que iluminan de igual manera pero con un gasto menor de energía.

– Usar ampolletas fluorescentes compactas en instalaciones fijas que se mantengan encendidas por más de 2 horas al día.

Este tipo de ampolletas proveen bastante luz y a bajo costo, permitiendo un ahorro de hasta un 75% de electricidad.

– Utilizar iluminación exterior sólo cuando la ausencia de luz natural no permita continuar con la realización de tareas. Se pueden instalar controles fotoeléctricos o “timers” para iluminar en forma efectiva de noche y no mantener la iluminación durante el día.

Equipos en el hogar o en la oficina

– Si en el trabajo o el hogar se utilizan equipos computacionales, estos deben configurarse en “función de ahorro”.

– La pantalla de todo computador, si no está siendo utilizada por más de media hora, debe apagarse para no consumir innecesariamente electricidad.

– Desenchufar todo aparato que no se esté utilizando, como el hervidor de agua, equipos de música o cargadores de celular, ya que si están enchufados consumen la llamada “energía en espera”, que alcanza aproximadamente a los 10 W.

– Abrir el refrigerador solo cuando sea necesario. Si es posible, cuando se utilice sacar todas las cosas de una vez.

Calefacción con estufas

– Revisar anualmente tanto la manguera como el regulador y los quemadores de la estufa a gas que se utilizará.

– Elegir una estufa adecuada de acuerdo al recinto que calefaccionará.

– Al calefaccionar los espacios evite abrir y cerrar puertas y ventanas, por donde puede escapar el calor.

Optimización magnética

Las cocinas vitrocerámicas son una de las alternativas más novedosas para ahorrar energía desde el hogar. Estas poseen un cristal entre la fuente de calor utilizada y el recipiente que se quiere calentar, transmitiendo la radiación calórica desde abajo hacia arriba, minimizando la pérdida de energía y otorgando mayor seguridad.

Existen las cocinas vitrocerámicas eléctricas (que cuentan con una resistencia eléctrica bajo el cristal), las de gas (con quemadores en forma de panel de abeja) y las de inducción. Estas últimas son las más modernas, ya que funcionan por ondas, generando un verdadero puente magnético al entrar en contacto con el recipiente utilizado (el calor se produce por el movimiento de electrones).

Fundamentos generales

La implementación en Chile del Programa País Eficiencia Energética no solo se refiere a la correcta utilización de los recursos energéticos con que contamos, sino que posee objetivos más de fondo, entre los que se cuentan:

– Reducir la vulnerabilidad de nuestro país ante la enorme dependencia energética.

– Disminuir los costos en el abastecimiento energético del país.

– Contribuir a la protección medioambiental.

– Cumplir con los compromisos suscritos por nuestro país, como es el caso de la firma del Protocolo de Kyoto, que entre sus puntos destaca la necesidad de que los países firmantes fomenten un uso eficiente de la energía.

– Beneficiar a las familias de escasos recursos, ya que la eficiencia energética implica un ahorro económico.

Ahorro natural

La naturaleza también puede ayudar a reducir nuestro consumo de energía. Los árboles y enredaderas pueden transformarse en nuestros aliados, ya que si los plantamos en sectores estratégicos de nuestro hogar pueden desviar las corrientes de aire frío en invierno y proporcionar sombra durante la temporada de verano.

De esta manera, es posible ahorrar energía y dinero tanto en calefacción como en aire acondicionado con la ayuda de estos organismos vegetales, los que además aportan con oxígeno y disminuyen el dióxido de carbono de la atmósfera, a través de la fotosíntesis.

Datos Icarito

¿Cuándo se celebra el Día Mundial de la Eficiencia Energética?
El 5 de marzo.

¿Qué porcentaje del total del consumo energético nacional alcanzó el sector residencial durante el 2004?
Llegó a un 23%.

¿Qué pasaría si un millón de familias chilenas desenchufa un artefacto que no esté utilizando?
Se podrían ahorrar 846 GWH anuales.