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Mendel, Gregor

Fue un botánico y sacerdote agustino austríaco, que descubrió de qué forma se heredan los caracteres. Su experimento con semillas de arveja constituye el fundamento de la genética moderna.

Datos biográficos

Nació el 22 de julio de 1822, en Heinzendorf, Silesia, en la actual República Checa. Su padre fue veterano de las guerras napoleónicas y su madre, la hija de un jardinero. Tras una infancia marcada por la pobreza, en 1843 ingresó en el monasterio agustino de Königskloster, cercano a Brünn, donde tomó el nombre de Gregor y fue ordenado sacerdote en 1847. Luego fue enviado a la Universidad de Viena, para poder seguir una carrera docente. Ahí se doctoró en matemáticas y ciencias (1851). En 1854 se convirtió en profesor suplente de la Real Escuela de Brünn.

Amor a la naturaleza

Mendel reflejó su amor a la naturaleza durante sus caminatas frecuentes alrededor del monasterio. En una de tantas, encontró una variedad anormal de una planta ornamental, por lo que se preguntó cómo las plantas obtuvieron esas características irregulares. Entonces, lo que hizo fue tomar esta planta anómala y plantarla al lado de la variedad típica. Con este trabajo (1856) empezó a desarrollar sus habilidades como investigador.

Los siguientes cinco años mantuvo el pequeño jardín del monasterio repleto de plantas fertilizadas artificialmente. La primera fase de este experimento consistió en la obtención, mediante cultivos convencionales previos, de líneas puras constantes y en recoger de manera metódica parte de las semillas producidas por cada planta. A continuación, cruzó estas estirpes, dos a dos, mediante la técnica de polinización artificial. De este modo era posible combinar, de dos en dos, variedades distintas que presentaban diferencias muy precisas entre sí (semillas lisas-semillas arrugadas; flores blancas-flores coloreadas, etc.).

El análisis de los resultados obtenidos permitió a Mendel descubrir las tres leyes de la herencia o leyes de Mendel, ya que mediante el cruzamiento de razas que difieren al menos en dos caracteres, pueden crearse nuevas razas estables (combinaciones nuevas homocigóticas). Gracias a esto, hoy es posible describir los mecanismos de la herencia.

Las tres leyes de Mendel

– La primera ley, llamada “Ley de la uniformidad de los híbridos de la primera generación”, afirma que cuando se cruzan dos individuos de idéntica especie correspondientes a dos líneas puras y que difieren en el aspecto que presenta un mismo carácter, los descendientes muestran una homogeneidad en la característica estudiada y todos heredan el carácter de uno de los progenitores (factor dominante), mientras que el del otro parece haberse perdido, o bien, presentan un rasgo intermedio entre los dos de los padres. Se dice en este último caso que hay codominancia.

– La segunda ley, llamada “Ley de la separación o disyunción de los alelos”, demuestra que los factores hereditarios (genes) constituyen unidades independientes, que pasan de una generación a otra sin sufrir alteración alguna. Al cruzar entre sí los descendientes obtenidos de la reproducción de dos líneas puras, observa que el carácter recesivo, que no se manifestaba, transmitido por uno de los progenitores, se hace patente en la segunda generación filial en la proporción de 1/4; el carácter dominante se da ahora en las 3/4 partes de los descendientes. Cada pareja de genes que determinan el carácter estudiado y que se hallan presentes en un determinado individuo se separan; por lo tanto, al formarse las células reproductoras se combinan al azar.

– La tercera ley, llamada “Ley de la independencia de los caracteres no antagónicos”, afirma que cada carácter se hereda con independencia de los restantes caracteres. Para llegar a esta conclusión, Mendel cruzó plantas que diferían en dos caracteres (dihíbridos) y cuyo genotipo era, por ejemplo, AaBb. Al formarse las células reproductoras, se originaron cuatro tipos distintos: AB, Ab, aB y ab, que se combinaron de todas formas posibles con los mismos tipos del otro individuo. En total se obtienen 16 genotipos posibles.

Sin reconocimiento

Aunque Mendel encontró la prueba real de la existencia de genes y que, en 1866, publicó los resultados alcanzados en las memorias de la Sociedad de naturalistas de Brünn, con el título Ensayos sobre los híbridos vegetales, no fue reconocido en vida por sus pares científicos. Sólo fue suficientemente valorado a partir de 1900, cuando fue redescubierto por Hugo de Vries, Karl Erich Correns y Erich Tschermack. Murió en Brünn, el 6 de enero de 1884.

Mendel y la política

Los últimos años de Mendel estuvieron cada vez más ocupados por sus tareas como superior de su monasterio y presidente de un banco. Este último cargo fue el resultado de su apoyo al Partido Liberal Constitucional alemán. Sin embargo, en 1872, este partido se ganó su enemistad, ya que impuso un fuerte impuesto sobre las propiedades de la Iglesia para ayudar a financiar el respaldo gubernamental a la religión. Pero Mendel fue el único que se negó a pagar la tasación sobre la propiedad del monasterio, por lo que el gobierno expropió una de sus propiedades y confiscó las rentas de la fábrica de azúcar y dos granjas lecheras del monasterio.